Leer no es pasar los ojos sobre las letras

Hace un año, cuando Juan Camilo, abogado de 30 años, comenzó la especialización en seguridad social, estuvo a punto de abandonarla al mes porque no le rendía leer todo lo que le mandaban y, peor aún, no asimilaba mucho del contenido a pesar del esfuerzo que hacía. Atribuyó esta ‘lentitud’ a que había perdido habilidades de estudiante y a que debido al cansancio por el trabajo no aguantaba las lecturas. Sin embargo insistió y encontró un apoyo, María Cecilia, abogada también de 25 años. Un día se reunieron para hacer un trabajo y él se sorprendió de cómo organizaba la información de lo que iban leyendo. Ella le enseñó a hacer los mapas de lectura que le habían enseñado a hacer en su colegio.(VER GRAFICOS)

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abril 14 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-14

Lindaura Durán, coordinadora del área de fonoaudiología del instituto Ipler le llegan muchos casos de personas como Juan Camilo, que se dan cuenta en un posgrado que no saben leer. Y lo notan allí por las circunstancias: mucho material de lectura, poco tiempo y necesidad de extraer y analizar información rápidamente. “Sí saben leer, lo que pasa es que tienen problemas en la parte compresiva y tienen que leer varias veces para poder entender lo que están leyendo y esto se debe a que a la mayoría de nosotros nos enseñaron a leer sin un método que implique comprensión, inferencia y análisis”, dice la fonoaudióloga. Ahora que comienza la Feria del Libro, el tema se pone nuevamente sobre el tapete. Al fin y al cabo esta es una gran oportunidad para acercarse a los libros, dejarse seducir por ellos y mejorar los hábitos de lectura para sacarles más provecho. Los colombianos leen un libro y medio al año, un índice muy pobre que tiene muchas explicaciones más no justificaciones. En parte se debe a ese problema de no comprender bien lo que leemos lo que implica que la lectura se haga lenta y se abandone con facilidad. Y no comprendemos bien el conjunto de palabras que hay en las hojas porque hasta hace pocos años el método de aprendizaje se centraba en decodificar: leer palabra por palabra. “Leer no es solo decodificar, también es comprensión, análisis, hacer inferencias y poder dar una opinión. Las mamás no les hablan así a los niños”, dice Claudia Rodríguez, de Fundalectura. “Lo importante de leer no es solo reconocer las palabras sino poder integrar ese texto con otros conocimientos adquiridos, poder aplicar su contenido. Al terminar de leer uno puede resumir lo que dijo pero eso no implica necesariamente comprensión”, afirma Patricia Pachón, de Técnicas Americanas de Estudio. Precisamente por esa forma de leer decodificando lo hacemos de manera lenta. En promedio, un adulto debería leer entre 400 y 500 palabras por minuto, pero a penas llega a unas 200. “Ese es el promedio para un joven en séptimo y octavo año”, dice Pachón. Según Lindaura Durán, además de leer palabra por palabra el campo visual es muy corto. “Es un error común mover la cabeza como el carro de la máquina de escribir. Esto además de hacer lenta la lectura genera cansancio. Tampoco ayuda la subvocalización, que es mover la boca mientras se lee mentalmente. Todo esto impide que se tomen las ideas completas lo que no permite la comprensión”. MÉTODOS DE COMPENSIÓN Estos problemas hay que superarlos y las especialistas Pachón y Durán dan algunas ideas. * La lectura de análisis es diferente a la lectura del periódico o de una revista en los que se buscan detalles básicos sin profundizar en algo. Para hacer un análisis se debe dar una primera lectura al documento o texto para identificar su estructura, los puntos básicos y hacerse un panorama general de su contendio. Luego, hay que devolverse y hacer una segunda lectura para encontrar cosas específicas: fechas, cifras, lugares, personajes. * Hacer mapas de información a medida que se va haciendo la lectura con palabras propias no copiando el texto. Las cosas gráficas se recuerdan más. Un resumen en texto hay que volverlo a leer. Se pueden hacer relaciones con colores, flechas, cuadros. * Bloquear movimientos cuando se lee como señalar con el dedo o mover la cabeza. * Ampliar el rango visual leyendo por columnas y para son buenos los periódicos y revsitas. Es tratar de no ir por palabras y por cada línea sino enfocar el centro y tomar toda la línea, es decir la idea completa de la línea. Así se puede llegar a ser un buen lector que es tener la habilidad para enfrentarse eficazmente a diferentes tipos de textos (revistas, periódicos, novelas, poesía, libros de divulgación, etc.). Y eficazmente significa poder hacer inferencias, interpretaciones y análisis para aproximarse mejor a uno mismo y al mundo. COMIENZA LA FERIA INFORMACIÓN. El jueves 19 de abril arranca la versión número 20 de la Feria del Libro, que se extiende hasta el primero de mayo. - Más de 500 expositores ofrecerán al público cerca de 100.000 títulos, conviertiendo a Corferias en una gran librería con libros sobre todos los temas: académicos, literatura, escolares, científicos,infantiles, etc. - Entre el 23 y el 25 de abril se realizará el I Congreso Iberoamericano de Libreros. - También habrá un seminario de derechos de autor, cultura y desarrollo. - Chile es el país invitado de honor. RECOMENDACIONES ATENCIÓN. Muchas personas afirman que leer les da sueño y esto puede pasar si no tienen las condiciones adecuadas para hacerlo. Para leer de forma agradable y concentrada, se recomienda: - Leer completamente sentados. El recostarse no permite el enfoque adecuado para el movimiento correcto de los ojos. - Hacerlo en un sitio agradable con buena aireación. - Tener buena iluminación. Idealmente, que sea natural. De lo contrario, que haya una luz ambiental (en el techo) y otra sobre el texto preferiblemente de frente a él. - Para una mejor concentración, es preferible que no haya ruidos. Si la música no lo desconcentra, se puede tener a un volumen adecuado. - Tener a la mano diccionarios, papel, lápiz y resaltadores por si quiere tomar apuntes.