Lentes para los que tienen visión perfecta

Fabricantes y diseñadores han posicionado las gafas como un accesorio de moda para los que quieren lucir 'más inteligentes'

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mayo 02 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-02

El cirujano oftalmólogo Robert Maloney quedó sorprendido cuando se encontró con un ex paciente y vio que usaba anteojos.
"Me horroricé", cuenta Maloney, quien le había practicado cirugía Lasik para corregir su ametropía.

"Me acerqué y le pregunté '¿Está todo bien?'".

El paciente, Steve Wallace, de 66 años, asegura que ve bien, pero que simplemente le gusta usar gafas.  "Es cuestión de moda", sostiene.  "Es mi estilo". La gente "se me acerca y me pregunta '¿dónde consiguió esos lentes?'".

Se suponía que la cirugía Lasik, un procedimiento común para corregir defectos de visión alterando la forma de la cornea con un láser, debía eliminar la necesidad de usar lentes a muchas personas. En una era obsesionada con la juventud y la perfección física, la función de la cirugía no era sólo correctiva sino también cosmética. Parte de la recompensa era deshacerse del look de "cuatro ojos".

Sin embargo, debido a esfuerzos renovados de los fabricantes de lentes y a que también los diseñadores de moda están lanzando sus propias líneas de anteojos, las gafas se han convertido en un accesorio popular. Este año, modelos de diseñadores como Michael Kors y Carmen Marc Valvo lucieron anteojos en sus desfi les.

LensCrafters, una de las principales cadenas de gafas en Estados Unidos, ha decorado sus tiendas con candelabros, flores y sillas de cuero para que la experiencia de comprar lentes se sienta menos médica.

Marcas de lujo como Prada y Gucci visten a sus modelos con gafas de marco rectangular mientras que la marca de lentes Oliver Peoples ahora lanza cuatro colecciones al año en vez de dos, con la esperanza de que los clientes cambien de gafas tan seguido como de bolso o cartera.

Estas estrategias parecen estar dando resultado. Aunque los minoristas y grupos comerciales dicen que no siguen las ventas de anteojos no recetados, Morgenthal Frederics, una empresa que vende productos oculares de lujo, calcula que las ventas de gafas sin prescripción en sus siete tiendas aumentarán un 50%, alcanzando los 500 pares este año, con respecto a 2005.

Robert Marc, una boutique de gafas que tiene ocho tiendas en Nueva York y una en Boston, dice que en los últimos dos años los pedidos de anteojos de gente sin problemas a la vista se han quintuplicado.  Luxottica Group SpA, dueña de más de 6.000 tiendas de productos oculares en todo el mundo, incluyendo LensCrafters y Pearle Vision, dice que los gerentes de las tiendas en EE.UU. han visto aumentos constantes en la venta de lentes a personas que no los necesitan.

Buen negocio

Hasta las tiendas de ropa como American Apparel están vendiendo anteojos sin receta. Hace tres años, su colección estaba compuesta por 90% de anteojos de sol y 10% de gafas no recetadas. Hoy en día, la proporción es de 60/40.

Lauren Messiah, una experta en marketing para Internet de 27 años que vive en Los Ángeles, tiene miopía y usa lentes de contacto y, a la vez, anteojos no recetados. Este año, después de ver que modelos en las pasarelas de Nueva York y Los Ángeles desfi laban con gafas, compró varios. Messiah dice que usar lentes la hace parecer más como una "jefa" en reuniones. Además, tener muchas gafas le facilita encontrar unas que combinen con su ropa.

Para algunos, ponerse anteojos innecesarios no tiene que ver con estar a la moda. Maloney, el cirujano de Los Ángeles, dice que algunos de sus pacientes siguen usando anteojos después de una cirugía Lasik porque las gafas son parte de su personalidad pública. En 1999, Maloney le hizo una cirugía Lasik a Drew Carey, un comediante de televisión en EE.UU., pero éste siguió usando anteojos cuando aparecía en televisión.

Estar a la moda en lentes no siempre es algo barato. Jeff rey Brody, por ejemplo, tuvo una cirugía Lasik exitosa hace tres años, pero no pudo resistir la tentación de comprarse el año pasado un par de anteojos sin receta por US$400 en una tienda de Robert Marc en Nueva York. "Le ponen un toque de elegancia a lo que estás vistiendo y pulen la apariencia", dice Brody, quien recientemente se compró dos pares más.

Morgan Cullen, una modelo de 27 años que aspira a ser actriz, lleva en su portafolio de presentación una foto luciendo gafas no recetas de marco rectangular de Lacoste para ampliar sus posibilidades laborales. "La gente inculta piensa que las modelos somos tontas", dice Cullen, quien tiene una visión perfecta y tiene un padre optómetra.  Los anteojos, dice, "hacen que la gente te tome más en serio".

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