¿Cómo les habrá ido a industria y comercio durante junio?

Analistas señalan que el sector manufacturero seguirá decepcionando y se espera una nueva contracción en el sexto mes. En cambio, los datos del comercio al por menor mantendrán una dinámica positiva. Por ahora, la solución es aprovechar la tasa de cambio e incentivar el consumo privado. A las 4 p.m. se conocen las cifras.

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agosto 14 de 2015 - 11:27 a.m.
2015-08-14

De acuerdo al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en mayo las ventas minoristas subieron 2,7 % en términos interanuales, mientras que la producción industrial retrocedió 3,9 % año/año.

Estos resultados mostraron que mientras la actividad industrial sigue siendo una decepción para la economía, pues registra contracciones en los últimos cinco meses, el comercio al detal mostró recuperación desde la caída de abril (-1,0 % año/año).

Dado el actual escenario desafiante de bajos precios del petróleo, la desaceleración de la producción industrial y el decrecimiento gradual del consumo privado como consecuencia de la fuerte depreciación del peso colombiano y una mayor inflación, Portafolio.co consultó a varios expertos en el tema con el fin de saber las tendencias en el sector industrial y en la actividad comercial en el mes de junio.

INDUSTRIA, ¿CAERÁ NUEVAMENTE O REPUNTARÁ?

Un informe macroeconómico del primer semestre del año, elaborado por el senador Iván Duque, mostró que desde la oferta, se observa una desconfianza generalizada de los empresarios.

Según Duque, la industria colombiana presenta grandes rezagos en competitividad: “los empresarios del país se ven afectados por los altos costos de energía, transporte y logística, una carga tributaria cada vez más asfixiante y por la incertidumbre política”.

Por su parte, el equipo de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores espera que la producción industrial del sexto mes del año registre crecimiento nulo (0 %).

“Seguimos observando un enfriamiento de la actividad industrial, sobre la que pesa la carga de deuda. Además, estamos en un contexto marcado por la disminución de la actividad comercial global, mayores costos debido en parte a la devaluación y carga fiscal y, reducción en los precios de las materias primas”, explicó Wilson Tovar, gerente de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores.

Mauricio Hernández, economista de BBVA, sugiere que a partir de mayo la tendencia en el sector industrial cambió y en junio la producción manufacturera habría crecido 3 por ciento.

Cuando se corrigen los datos por días hábiles, la producción industrial de mayo creció anualmente alrededor de 4,0 %.

“Los datos más recientes parecen indicar que se inició la recuperación industrial. Sin embargo, este repunte será a un ritmo gradual y se consolidará en el segundo semestre de 2016, cuando la refinería de Cartagena entre en plena capacidad de producción”, agregó Hernández.

Desde la firma Credicorp Capital apuestan que el crecimiento de este sector presentará una dinámica negativa debido a caídas importantes en el segmento de refinación de petróleo.

Camilo Durán, analista económico de Credicorp, estima que la reducción será cercana al 2,8 % en términos interanuales.

Aunque los pronósticos varían entre analistas, lo que resulta claro es que la industria está empezando a adaptarse a la nueva situación económica mundial y local.

Los industriales deben enfrentarse ante dos obstáculos: el uso de su capacidad instalada actual es bajo con respecto a los promedios históricos y la volatilidad en el tipo de cambio.

La actividad manufacturera está siendo afectada de manera significativa por el nivel elevado de la tasa de cambio, cercano a los 3.000 pesos, que dificulta la inversión en maquinaria e insumos.

La devaluación encarece el ejercicio productivo y tiene a reducir los ingresos de las empresas.

Para Wilson Tovar es indiscutible que el endeudamiento de muchas empresas de la industria en moneda extranjera, ha pesado en lo corrido del año pues estas deudas crecieron cerca de un 40 %, afectando no solamente el saldo sino los costos financieros implícitos.

“El sector industrial como cualquier otro sector de la economía utilizan deuda como fuente de apalancamiento para crear valor, pero en el entendido que las ventas no vienen el panorama financiero se enrarece”, indicó Tovar.

No obstante, el economista de Credicorp Capital, Camilo Durán, expresa que se debe tener en cuenta los beneficios de la depreciación del peso: “Por un lado, la pérdida de valor de nuestra moneda frente al dólar incentiva en gran medida a los exportadores de los bienes producidos en el país, y, por otra parte, beneficia a aquellos productos nacionales que compiten con bienes importados”.

En todo caso, los especialistas creen que el ‘súper dólar’ debería alentar gradualmente la producción de la industria con la mejora gradual en el ritmo de crecimiento de los principales socios comerciales, mientras que la reducción de los aranceles a las importaciones (Pipe 2.0) apoyaría la expansión de este sector.

En adición, la reapertura de la refinería de Cartagena contribuirá fuertemente a mejorar los indicadores de la industria, dado su peso relativo en la muestra total (20 %).

CONSUMO DE HOGARES, FORTALEZA DE LAS VENTAS MINORISTAS

Para junio, se espera que las ventas minoristas continúen presentando una tasa de crecimiento positiva, consolidando la recuperación observada en mayo.

Este indicador resulta relevante porque permite analizar y seguir de cerca la dinámica del consumo privado de la economía en una frecuencia mensual.

Además, permite anticipar cómo será la evolución del consumo privado en las cuentas nacionales (PIB) debido a que el consumo de los hogares representa cerca del 65 por ciento del PIB total.

Acciones y Valores le apuesta a un crecimiento modesto en el mes de junio cercano al 3,0 %, mientras que Credicorp Capital espera que el comercio minorista tenga un incremento interanual de 3,2 %.

Mauricio Hernández, especialista económico de BBVA, estima una dinámica positiva junto a una variación positiva de 5,5 % en este indicador.

“Esperamos un crecimiento alto porque las ventas de carros en el mes estuvieron relativamente estables respecto al año anterior. A diferencia de los meses anteriores, en junio las ventas de carros no restaron al crecimiento del total de las ventas minoristas”, añadió Hernández.

Teniendo en cuenta la fuerte depreciación del peso, la inflación que se ubica por encima del techo del rango meta del Banco de la República y la desaceleración económica, se estima que durante la segunda mitad del año, las ventas minoristas continúen con crecimiento positivo.

@jusebroj