Para levantar la moral de los líderes

Ustedes han escrito que los líderes pueden motivar a sus empleados, pero ¿cómo hacen los líderes para motivarse a sí mismos, especialmente en tiempos difíciles? Addakula Balakrishna, Pune, India

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enero 23 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-23

Su pregunta nos trae a la mente la novela de William Thackeray The Virginians, que describe de manera conmovedora la voluntad de George Washington cuando conducía a sus descorazonados soldados durante los días más difíciles de la Revolución Norteamericana. “A través de las dudas y de la oscuridad, del peligro y de la prolongada tempestad de la guerra, sólo el alma indomable del líder se mantuvo firme”, escribió Thackeray, y señaló posteriormente que Washington mantuvo su coraje cuando otros lo habían perdido. Por supuesto, Washington enfrentó extraordinarias situaciones de vida o muerte en el campo de batalla. Pero los líderes empresariales, en todos los niveles, deben acudir a ese tipo de fortaleza interior que Washington exhibió con tanta valentía. Por ejemplo, en estos tiempos difíciles, un día usted puede enfrentar el colapso de los pronósticos sobre las ventas, y al día siguiente, echar a los empleados que hasta ese momento consideraba parte de la familia. El futuro puede lucir sombrío en las mejores circunstancias, sin embargo, debe mostrar optimismo a fin de dar el buen ejemplo a las tropas. Para responder a su pregunta: no siempre sabe cómo hacerlo. Ahora bien, cada persona tiene una personalidad distinta. Pero, a lo largo de los años y a través de varias recesiones, hemos visto cinco ‘métodos’ que han funcionado en líderes que, como usted, advierten la importancia de mantenerse motivados a fin de hacer lo mismo por sus empleados. Los dos primeros tienen que ver con el orgullo. En un medio ambiente donde predomina la incertidumbre, es natural sentir que una persona no tiene todas las respuestas. Y la humildad debe ocupar un lugar. Un líder se fortalece cuando tiene la mente abierta a nuevas ideas que provienen de todos los sectores, sin importar el rango. Pero, para mantener la motivación como líder, no puede abandonar la confianza. Necesita mirarse en el espejo cada mañana, y decirse, “No soy una persona que dejará caer este lugar. Eso no ocurrirá en mi presencia”. Inclusive si hay días en que es difícil mantener esa postura, tiene que hacerlo. Pues el momento en que tenga dudas sobre sí mismo, corre el riesgo de caer en un vórtice de derrota que usted mismo habrá creado. El segundo tipo de orgullo es institucional. Hemos visto líderes que han tratado de motivarse observando no sólo las operaciones cotidianas, sino el gran panorama, la misión que tiene su organización. Del mismo modo en que Washington fortaleció su determinación al recordar los propósitos de la Revolución Norteamericana, los líderes pueden recuperar energías recordando dónde han estado sus empresas, qué es lo que se ha hecho de manera correcta, y adónde hay que conducirlas cuando la neblina finalmente se desvanezca. Las recesiones casi siempre involucran despidos. Y algunos líderes responden a ellas mostrando cada vez más distancia. Sienten que es demasiado doloroso echar empleados. No haga eso. Usted puede obtener una inmensa energía aceptando las preocupaciones de sus empleados, pues ellos necesitan liderazgo. Por lo tanto, luche a fin de estar conectado. Sus empleados, y sus esperanzas para ellos, le ayudarán en su determinación de sobrevivir. Otra forma de que los líderes se motiven es apelando a su curiosidad intelectual. El desafío no tiene por qué ser un problema imposible de resolver, sino un rompecabezas a ser resuelto, y que active su imaginación. Basta ver el caso de Steven Heydt, presidente de Elite Island Resorts. Cuando comenzó a fallar la reserva de hoteles a comienzos del 2008, se le ocurrió un plan innovador para permitir a los clientes cambiar sus acciones al valor de julio del 2008 por crédito en sus hoteles. Ese valor era previo al colapso económico. Cuando las cosas están tan apagadas, dijo a The New York Times, “hay que hacer algo fuera de la rutina”. Esa creatividad y ese espíritu ofrece un gran ejemplo de cómo los líderes pueden adquirir nuevas energías. No sólo dando rienda a sus emociones, sino activando sus cerebros. Finalmente, los líderes pueden adquirir energía dejando que otros ingresen a su terreno. Eso implica acercarse a amigos y colegas que le ofrecen respaldo, y pasar un tiempo verdadero con ellos. Deje que su creencia en su innata capacidad alimente su confianza y su espíritu. El adagio “en la cumbre todos están solos”, no es cierto. Usted estará tan solo como se lo permita. Su pregunta es un buen recordatorio de que el liderazgo tiene diferentes temporadas. Es fácil encontrar la motivación personal durante una buena época. Pero, en el calor de la batalla, tendrá que cavar más hondo y encontrar “su alma indomable”. De esa manera podrá compartir su motivación y espíritu con las personas que más necesitan de su liderazgo. Jack y Suzy Welch son autores del libro ‘Winning’. Visite su nuevo sitio en la red en http://www.welchway.com. HERJOS

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