Logística, una clave para la competitividad

Además de la calidad y del precio de los productos, para tener éxito a la hora de exportar, es fundamental contar con un sistema logístico eficiente, lo cual puede añadir o quitarle competitividad a un producto y a todo un país frente al comercio mundial.

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noviembre 29 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-29

Según Leonardo Vitolo, director de logística y redes de valor de GS1 Colombia, el país tiene grandes oportunidades de mejoramiento en distintas áreas, pero es necesario generar acciones más rápidamente, pues la globalización acelerada y la apertura frente a otros mercados van a ejercer una presión competitiva importante. “La penetración de la telefonía móvil en Colombia es muy alta y tiene un potencial muy grande de impactar la forma como trabajan las personas”, dice. En su concepto, las grandes empresas son muy conscientes de la importancia de la logística para su competitividad, pero deben ser ‘halonadores’ para que otros se sumen a realizar esfuerzos comunes y en una misma dirección. El Gobierno, por ejemplo, debe guiar, acompañar y apoyar a la empresa privada como un facilitador de toda la plataforma logística que requiere el país, “pues hace falta una legislación clara que lleve a las compañías a pensar en una economía sostenible”, dice Vitolo, aunque reconoce la existencia de fuertes iniciativas para conformar una estrategia logística del país. Sin embargo, indica que han llegado bastante tarde y la realidad actual exige que los cambios se den en el mayor corto plazo. EL REZAGO COLOMBIANO En esa misma línea, Omar González Pardo, presidente de la Asociación Colombiana de Logística y presidente de Almacenar, indica que en el país, aunque podemos hablar de grandes avances, es imposible no pensar en que aún nos queda un largo camino por recorrer. Así lo demuestran cifras del Banco Mundial que hablan del rezago de Colombia en la materia, con relación a Latinoamérica. A nivel mundial, el país ocupa la posición 82 en eficiencia logística. Por otra parte, uno de los aspectos que más golpea el desarrollo logístico colombiano es la infraestructura vial, de puertos y aeropuertos. “En materia vial, si bien se han realizado inversiones y mejoras en infraestructura que han servido para disminuir nuestra desventaja frente a otros países más desarrollados, éstas aún resultan limitadas frente a las necesidades actuales y con relación al nivel de atraso que hemos tenido”, dice Pardo. Esto, sumado a que “los puertos no están respondiendo a la alta demanda de nuestro comercio internacional, mientras que la crisis como la que ha venido presentando el Puerto de Buenaventura afecta en gran medida nuestra eficiencia logística y la competitividad de nuestro país”. Así mismo, en las fronteras falta mejorar los procesos de nuestras aduanas y comenzar a pensar en proyectos de conectividad informática, estímulos al comercio, al igual que en proyectos de gran impacto en materia internacional, como el libre tránsito de mercancías en Latinoamérica. No obstante, el experto destaca los avances en seguridad para el tránsito de mercancías. “La sostenida reducción de los índices de siniestralidad es tan importante, que hay una reducción de costos de los seguros a la carga, las cadenas de suministro de las empresas se han mantenido fluyendo y el abastecimiento continúa siendo normal en el territorio colombiano”, dice. TENDENCIAS INTERNACIONALES Según González, específicamente en América Latina, donde los costos totales logísticos representan el 20 por ciento del precio final de un producto, el outsourcing logístico ha venido tomando mayor fuerza en la última década, demostrando sus reales beneficios en términos de costos, eficiencia, cumplimiento y calidad. Ante esta nueva tendencia, considera que es importante que tanto quienes ofrecen el servicio de outsourcing, como quienes lo contratan, puedan desarrollar un modelo exitoso y ganador, para lo cual hay que tener en cuenta premisas como que la decisión de realizar outsourcing debe estar alineada con las metas y objetivos organizacionales. Por otro lado, es importante que la relación entre el productor y el outsourcing logístico supere los límites de compradores y vendedores para convertirse en aliados estratégicos de negocios, lo cual comienza por asumir que el cliente es lo más importante, y que adicional y finalmente es el mismo, tanto para quien contrata, como para quien presta el servicio. SISTEMAS SOFISTICADOS La tendencia mundial conduce hacia el conocimiento del consumidor y la demanda, y el desarrollo de redes de información y sistemas más sofisticados. “En el mundo se visualiza que el comercio electrónico se intensificará de manera importante como canal de comercialización para el consumidor y que tendrá un impacto significativo en la distribución de los productos, pues el flujo de los mismos implicará menos intermediarios en la cadena y obligará a buscar canales directos de entrega desde el fabricante a las manos de consumidor”, dice Vitolo. Como las ciudades tendrán mayor concentración de la población, existirá la obligación de generar regulaciones sobre la movilidad y, por lo tanto, la distribución deberá ser más eficiente y las redes logísticas deberán adaptarse a estos cambios rápidamente. En este sentido, la telefonía celular tendrá un giro importante para convertirse en algo más que un medio de comunicación por voz. Será mucho más funcional y permitirá al consumidor y a los canales de comercialización tradicionales, que no cuentan con tecnología de sistemas de información, integrarse al comercio electrónico y generar visibilidad en toda la cadena productiva más oportunamente. Dado que Colombia, en su mayoría, tiene empresas pymes, estas tienen una oportunidad muy grande de ser competitivas mediante la creación de comunidades colaborativas. “Su función es la de compartir procesos logísticos como compras y abastecimiento, almacenamiento, distribución, etc., con lo cual pueden generar muy altas economías de escala; sin embargo, esto les obliga a tener muy buenos sistemas de información para poder manejar toda la conectividad de sus empresas con toda la comunidad”, concluye. 20 por ciento del precio final de los productos en Colombia corresponde a los gastos de logística. INTEGRACIÓN LOGÍSTICA Según González, la tendencia mundial muestra una desintegración de las compañías hasta entonces verticalmente organizadas, para concentrarse más en el ‘core business’, en lo que saben hacer bien, a sabiendas de que una parte sustancial del valor de las compañías y de su propia competitividad se obtiene de los proveedores. Por eso, cree que en Latinoamérica nos estamos dando cuenta de que muchas de las respuestas frente a la competitividad se encuentran fuera de la empresa, a la vez que ha disminuido el temor de dar acceso a la base de datos, a sus inventarios, a los niveles de demanda. Hay ejemplos muy interesantes de colaboración y delegación de operaciones a terceros, y se habla con mayor frecuencia de desarrollo de proveedores. “La logística, por ser área transversal de la compañía, está llamada a cumplir un papel fundamental como promotor del cambio”, dice.

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