Mala sorpresa

Por cuenta de la atención que generaron las elecciones en Estados Unidos, pasó relativamente desapercibida en el país la noticia sobre el aumento de la inflación en octubre, hasta niveles muy superiores a los esperados por las autoridades. Así las cosas, el crecimiento mensual en el Índice de Precios al Consumidor llegó a 0,35 por ciento, mientras que el acumulado del último año subió hasta 7,94 por ciento, la cifra más alta desde las observadas en el 2001. Como consecuencia, el dato es superior en 3,34 puntos porcentuales al techo de la meta fijada en su momento por el Banco de la República con lo cual, en el mejor de los casos, en diciembre el número anual sería cercano al 7,5 por ciento.

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noviembre 07 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-07

Semejante resultado es muy malo, por varias razones. En primer término, porque comprueba que la carestía ha afectado el poder de compra de los consumidores colombianos, como se ha visto por el mediocre comportamiento de la demanda interna, motor del crecimiento. En segundo lugar, porque tiene ocurrencia a pocos días de que comiencen las discusiones sobre el aumento del salario mínimo, que en esta oportunidad pueden ser particularmente arduas. Si bien la petición de un reajuste del 15 por ciento que ha sido ya planteada por alguna de las centrales obreras parece irrealizable, va a ser difícil justificar el cinturón apretado, en vista del clima de creciente agitación social. Pero eso no es todo. Si durante buena parte del 2008 los mayores precios tuvieron que ver sobre todo con el grupo de alimentos, en octubre los demás ramos que integran la canasta familiar mostraron tendencia a elevarse. Dicho de otra manera, menos de una tercera parte de lo ocurrido en el mes pasado tuvo que ver con la comida, mientras el 70 por ciento de la aceleración fue explicado por otras causas. Ese es un balance preocupante, porque la enfermedad de las alzas parece haberse extendido a los más diversos bienes y servicios, lo cual hace difícil su contención. Además, falta ver el pleno impacto de la reciente devaluación del peso que, sin duda, influirá sobre el valor de los productos importados. Un primer campanazo ya sonó, de acuerdo con el Índice de Precios al Productor que elabora el Dane, pues la ampliación de la categoría de artículos foráneos fue de 4,12 por ciento en octubre. Hecha esa advertencia, resulta curioso que las bajas profundas que han experimentado recientemente buena parte de las llamadas materias primas, tanto de origen agrícola como mineral, no hayan beneficiado al consumidor. También es llamativo que no haya sido posible revertir alzas muy pronunciadas como las que se han visto en el caso de la cebolla, con un salto del 65,6 por ciento o del arroz, con una escalada del 49,1 por ciento. Para los conocedores, factores climáticos, como ineficiencias en las cadenas de distribución, tienen que ver con lo que ha pasado. Sin embargo, más allá de tales explicaciones es evidente que con la inflación arriba, al Banco de la República le queda muy poco espacio para reducir las tasas de interés, a pesar de las solicitudes hechas por el sector productivo. De hecho, tendría que darse un cambio de tendencia muy fuerte para que la junta del Emisor aceptara rebajar el costo del dinero, según lo indicó esta en el comunicado que expidió al cabo de su más reciente reunión a finales del mes pasado. Esa no es una buena nueva para quienes aspiraban a ver medidas de estímulo que les dieran confianza a los compradores. Por su parte, el Gobierno tampoco debe estar contento, pues en medio de la anunciada estrechez fiscal va a tener que hacer mayores esfuerzos para cumplirles a los empleados públicos con sus exigencias salariales. Aunque desde hace un tiempo se sabía que la perspectiva en ese frente era mala, ahora se ve todavía peor. A la luz de los retrocesos, es indudable que el reto es contener la avalancha para que las malas noticias no se repitan en el 2009. Y a pesar de que la caída en los precios de los productos básicos puede dar algo de respiro, será necesario redoblar esfuerzos para poder ganar la dura batalla contra la carestía. '' Los resultados sobre la infla- ción en octubre equivalieron a dar marcha atrás en un tema en el cual las noticias ya eran lo suficien- temente preocupantes.WILABR

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