¿Quién va a manejar la economía?

Con Mockus o con Santos volverá la política económica a ser manejada por la tecnocracia, y se regresa al siglo XXI.

Finanzas
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abril 25 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-25

Una de las características más interesantes de la campaña presidencial del 2010 es que la mayoría de los candidatos están muy bien asesorados en política económica, y parecen estar preparados para enfrentar los principales problemas del país. Vargas Lleras se ha destacado con propuestas y un dominio de los temas relevantes.

El equipo técnico de Cambio Radical viene produciendo documentos de buena calidad desde hace meses y él los ha incorporado con destreza a sus propuestas. En pocos meses, los asesores de Rafael Pardo han logrado algo parecido y el candidato, que ha adquirido soltura y aplomo que no había mostrado antes, está lanzando ideas muy atractivas y propuestas económicas interesantes.

Santos tiene excelentes asesores y un programa bien definido. Antes de convertirse en versión criolla de Terrninator, fue un político de orientación técnica, ministro de Comercio Exterior y de Hacienda. Sin despertar excesivo entusiasmo, genera confianza de que la economía estará en manos de profesionales. Noemí cuenta con buenos asesores y su equipo podría hacerse cargo del manejo de la economía sin problemas, si ella los deja actuar. Petro conoce suficientemente del tema y son claros los esfuerzos que ha hecho para evolucionar hacia una visión más pluralista de la sociedad. Antanas ha sido poco preciso en sus planteamientos de política económica, pero cuenta con asesores como Salomón Kalmanovitz o Alejandro Gaviria que tienen experiencia, un amplio conocimiento de la economía, claridad sobre las políticas y sentido de la economía política. Antanas ha sido bastante ortodoxo en el manejo de los dineros públicos, poco dogmático, cercano a posiciones liberales y de mercado. Ha sido un privatizador importante y lo ha hecho con base en análisis técnicos con relativo buen éxito. Sus compañeros de equipo, Peñalosa, aporta gran capacidad de ejecución y cosmovisión de lo público. Lucho le añade empatía social y contacto directo con el pueblo.

En algunos círculos empresariales se ha expresado temor por la posibilidad de que el ministro de Hacienda de Mockus sea Salomón Kalmanovitz, dizque porque no tiene experiencia y es poco flexible. Salomón sería un ministro excelente, en primer lugar, porque tiene a su favor una envidiable formación académica, una larga carrera como investigador y doce años en la junta directiva del Banco de la República, donde se define la política macroeconómica del país.

Pocos candidatos a esa posición pueden documentar una experiencia comparable. Los que le temen a Salomón son esos elementos del sector privado que posan de empresarios, pero que en realidad son sanguijuelas del Estado o del consumidor, y le tienen miedo porque, el señor K. les conoce el juego. Está a favor del manejo responsable de las finanzas públicas, de la eficiencia en el gasto, de los pobres, del comercio exterior, y en contra de la protección excesiva o de los rentistas. Pertenece a esa generación colombiana de clase media que ha tenido el privilegio de educarse en buenas universidades, que ha vivido largas temporadas en democracias occidentales y que no depende de los ricos ni del Estado y, por lo tanto, no les teme.

Lo interesante es que el candidato a Ministro de Hacienda de Juan Manuel Santos, que es más joven y proviene de lo más azul que se puede encontrar en Cundinamarca, también ha sido educado en Nueva York y en Europa., tiene mucha experiencia en administración pública y está como Salomón, a favor de la modernización y se opone a las aspiraciones del cripto feudalismo nacional. Con Mockus o con Santos volverá la política económica a ser manejada por la tecnocracia, y se regresa al siglo XXI.