Manejo de subsidio enfrenta a la banca

El negocio que se ganó por licitación el Banco Agrario en unión temporal con Assenda del grupo Carvajal para la entrega de los subsidios del programa Familias en Acción, que se iniciará en junio, tiene malhumorados a algunos banqueros.

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mayo 27 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-27

¿La razón? La entrega de los recursos a los colombianos más pobres, no solo les hubiera dejado ingresos importantes por concepto de comisiones, sino que les abriría la oportunidad de conquistar a un número importante de nuevos clientes o, lo que es lo mismo, bancarizarlos. Para seguir en el negocio de desembolsar la plata a familias pobres, algunos banqueros tenían la esperanza de que se abriera una nueva licitación. Sin embargo, la directora de ese programa, Rita Combariza, anunció que “esa posibilidad está descartada”. Eso significa que la unión temporal de Banagrario y Assenda mantendrá la exclusividad de entregar tres millones de subsidios a colombianos de bajos recursos y no sólo 1’500.000 como creían los banqueros privados. Hasta el momento hay 2’050.000 familias beneficiarias, pero el Gobierno insiste en que la meta es de tres millones. La licitación que ganó Banagrario para entregar los dineros a las familias y bancarizarlas le representará al Estado pagarle a la entidad financiera y a su socia alrededor de 336.000 millones de pesos entre el 2009 y el 2010. Se calcula que sólo los subsidios sumarán cerca de 3,6 billones de pesos en los dos años. LUCHA DE PRECIOS En la licitación que el Gobierno llevó a cabo el año pasado para la entrega de las ayudas sólo se recibió la propuesta del Banagrario, mientras que los demás bancos se abstuvieron de participar. Según ellos, los costos serían mucho mayores a los que regían en el 2008 cuando ellos también participaban en el negocio, al recibir un valor promedio de 8.000 pesos por transacción. Rita Combariza , directora del programa Familias en Acción, dijo que recibió comunicaciones de algunos de los bancos que entregaban los subsidios por convenio hasta el 2008, en las cuales anunciaban que se abstenían de participar en la licitación y seguir con el negocio, pues los costos de operación subían hasta tres veces el valor que el Gobierno les venía pagando hasta el año pasado. Según Combariza, los 8.000 pesos mencionados era la tarifa promedio que los bancos le cobraban al Estado por hacer los pagos de los subsidios en años anteriores. Y es que, en efecto, desde el 2001 existían convenios con siete entidades financieras para que hicieran los pagos a la familias beneficiarias. En la lista estaban los bancos de Bogotá, Popular, Bancafé (Davivienda), Bbva, Occidente, Bancolombia y el mismo Banagrario, que le cobraban al Estado tarifas diferenciales. La más baja era la del Banco de Occidente (alrededor de 4.000 pesos) y la más alta, la del Popular (12.000 pesos incluido IVA). El costo promedio era de 8.000 pesos sin IVA y de 9.268 con IVA, según reporte del programa Familias en Acción. Esos acuerdos no incluían planes de bancarización de las personas, es decir, aperturas de cuentas de ahorro y su alcance era sólo para entregar los subsidios. Una vez los convenios terminaron el 31 de diciembre del 2008, el contrato se le otorgó únicamente a la unión temporal Banagrario-Assenda, que ganó la licitación, con una tarifa de casi 20.000 pesos incluido IVA. Voceros del Banco Agrario señalaron que si bien ese es valor tope de cada pago, la cifra no se cobra en ningún caso, pues hay niveles diferenciales dependiendo de la región en donde se hagan las operaciones. En carta enviada en días pasados a PORTAFOLIO en referencia a un editorial publicado por este diario, el presidente del Banco Agrario, David Guerrero, señalaba que “respecto al punto relacionado en su Editorial con el costo de la operación, según el cual el Banco Agrario de Colombia cobra $20.000 por pago, le informamos que ese valor no se cobra en ningún caso, y es importante aclararle que los costos del proceso están establecidos de acuerdo con la zona en donde se efectuará cada pago, diferenciándose entre capitales, municipios intermedios y municipios alejados, y que tal valor corresponde fundamentalmente a los costos de transporte de efectivo, que en buena parte de estos sitios, se realizan por vía área”. Como sea, entre los banqueros privados hay un mal sabor de boca por la manera como -según ellos- el Gobierno habría cambiado las reglas de juego del negocio de entrega de los subsidios de Familias en Acción, especialmente por el pago que reconocería a las entidades financieras por entregar los recursos. La presidenta de la Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, dice que existiría la expectativa de una segunda licitación en la que pudieran participar los demás bancos del país. '' En los pliegos de licitación no se habló de precio ni de comisión tope. Se decía que presentaran ofertas, pero nunca se pusieron precios ni techos”. RITA COMBARIZA , DE FAMILIAS EN ACCIÓN, 3,6billones de pesos sumarían los subsidios en dos años, según la estimación del programa Familias en Acción.Interés por la cuentas de ahorro Según los banqueros, el pago para el Banco Agrario subió de manera sorpresiva de 8.000 a los casi 20.000 pesos en cuestión, sin que existiera explicación para ese cambio. Rita Combariza dice que las reglas de juego no se modificaron en momento alguno, pues en la licitación no establecía un valor específico para el negocio. “En los pliegos de licitación no se habló de precio ni de comisión tope”, explicó la funcionaria. Al tiempo que Rita Combariza agregó “Se decía que presentaran ofertas, pero nunca se pusieron precios ni techos. Siempre se dijo que el mercado debía decir cuánto valía la operación”. El caso es que el Banco Agrario y Assenda ya están trabajando en el proceso de bancarización de los colombianos beneficiarios de Familias en Acción, aprovechando la red de 735 oficinas y 228 Corresponsales No Bancarios que tiene la entidad financiera distribuidos en el país y que es la más grande del sistema bancario nacional. “No se cambiaron las reglas” En medio del inconformismo de algunos bancos privados por el manejo de los subsidios de Familias en Acción también están las llamadas cuentas de ahorro de bajo monto y las cuentas electrónicas. Para los voceros del programa estatal, entre esos dos tipos de productos no existe ninguna diferencia en el entendido de que ambos se ofrecen a un nicho de mercado muy específico como son las familias más pobres del país. A los bancos les interesa bancarizar cada vez más colombianos y las cuentas electrónicas son un medio idóneo para alcanzar ese objetivo. En la comunicación enviada a PORTAFOLIO, el presidente del Banco Agrario señala que “en referencia a las cuentas de ahorro de bajo monto y las cuentas de ahorro electrónicas, los cambios realizados por el Gobierno Nacional se hicieron con el objeto de beneficiar aún más a las familias del programa y se conservaron sus condiciones esenciales, y debemos destacar que al momento de presentarnos al proceso, lo hicimos bajo las condiciones inicialmente previstas en éste, es decir con Cuentas de Bajo Monto, al igual que lo hubiera podido hacer cualquier entidad del sistema financiero”. Para el sistema financiero en general, medios tecnológicos como el teléfono celular permiten a los usuarios hacer transacciones fáciles y a bajo costo, lo que constituye un sistema de bancarización. Algunos bancos quieren aprovechar también tarjetas especiales que tienen colocadas entre algunas personas para que las utilicen como medio para generar mayores alternativas de ahorro. El usuario podría cargarlas con dinero extra al que puedan manejar con los programas asistenciales. WILABR

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