Manifiesto comunista

Me pregunto qué llevó a Herr Urribe a tratar de meterle miedo al electorado con el tema del comunismo disfrazado. ¿Será que estaba asustado con la descolgada suya en las encuestas? ¿Estaba haciendo un mandado? ¿Les quería calentar la oreja a los generales y demás oficiales del auditorio? ¿O simplemente fue un arranque de nostalgia sesentera? Yo me niego a creer que un tipo como él tenga una mentalidad tan obtusa como para ponerse a reencauchar de buenas a primeras esas tesis obsoletas según las cuales los comunistas comían niños vivos. En pleno siglo XXI, tratar de presentar el comunismo como si se tratara del coco es poco menos que un despropósito que raya con la ignorancia.

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mayo 10 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-10

Ahora, si es verdad que Herr Urribe piensa eso, entonces, ¿qué demonios hace coqueteándole a Fidel Castro, el más veterano de los comunistas del continente, para que le ayude a mediar con los comunistas del ELN? Si de veras está convencido de que el comunismo es la encarnación del mismísimo demonio, ¿qué diablos fue a hacer a China el año pasado? ¿Y por qué dijo tantas cosas lindas de ese país? Y que no nos venga ahora con el cuento de que en la China ya no hay comunismo y que Cuba está en medio de un proceso democrático. En cambio, si, como me temo, esta salida en falso del Mesías obedece a su conocido afán de acuñar nuevos términos, la cosa es diferente. De modo que si ser comunista es no aceptar su argumento de que los crímenes atroces de los paramilitares son delitos políticos, entonces yo de una vez me acojo a esa doctrina y manifiesto que soy comunista. Si el hecho de reclamarle al presidente que aclare (y asuma) las responsabilidades que le pueden caber por los nexos del DAS con los grupos paramilitares lo convierte a uno en comunista, me le apunto: soy comunista. Si considerar que el gobierno no debería usar el servicio exterior para devolver favores políticos es una conducta comunista, entonces listo: soy comunista. Si por reclamar que el denominado proceso de paz con los ‘paras’ se haga de cara al país y no de espaldas como hasta ahora ha sucedido, uno clasifica en esa nueva definición de comunismo, entonces me declaro comunista. Si es una consigna comunista el hecho de exigir que la actuación del Estado y de sus fuerzas armadas se ciñan a las normas del Derecho Internacional Humanitario, entonces debo admitir que soy comunista. Si uno debe ser etiquetado como comunista por el hecho de criticar la forma descarada como el presidente le dio una voltereta a la Constitución para hacerse reelegir, entonces le debo agradecer al doctor Uribe por hacerme caer en cuenta de que soy un comunista. Si es un grave síntoma de comunismo considerar que la implantación de microchips en el cuerpo de las personas es una idea con tinte fascista, no hay nada que hacer: me volví comunista. En fin, si por estar en desacuerdo con un gobierno que miente, que manipula la información y que no ha sido tan transparente como lo pregona, uno debe ser señalado como comunista, entonces me complace informarle a ese mismo gobierno que soy comunista. Y sin disfraz. Periodista "En pleno siglo XXI, tratar de presentar el comunismo como si se tratara del coco es poco menos que un despropósito”.

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