‘Mantener la confianza, remedio para la crisis’

Con la promesa de no frenar sus inversiones e incluso de ser un actor clave en momentos como los actuales, pues puede jugar un papel contracíclico, la Corporación Financiera Internacional (CFI) asegura estar preparada para enfrentar la crisis crediticia que vive hoy el mundo.

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noviembre 03 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-03

Su vicepresidente financiero, Michel Maila, explica que por ser una entidad que forma parte del Grupo del Banco Mundial, su principal objetivo es ayudar a reducir la pobreza, no solo financiando y dando asesoría a grandes empresas, sino también a las pequeñas, que son a las primeras que se les cierra la financiación en épocas de crisis. Para este propósito se han asociado con entidades financieras que atienden a ese sector como la Caja Social, los bancos de la Mujer de Cali y Popayán, así como con el recién creado Bancamía. “Estamos preparados para tiempos difíciles como los que vamos a tener los próximos dos o tres años. Tenemos una fuerte capitalización, mucha liquidez y equipos que conocen bien a los clientes locales. Además, tenemos capacidad para adaptarnos a las condiciones nuevas que todos vamos a enfrentar”, sostiene el funcionario de nacionalidad libanocanadiense, y agrega que el impacto de la actual crisis será diferente en cada país y dependerá de si están haciendo reformas. “Los que están en ese camino van a salir más pronto que los que no están reformando, pues estos pueden perder la confianza de los inversionistas y el tema se les puede ir a cuatro o cinco años”, señala. En su concepto, Colombia tiene ventaja en este campo, pues el Gobierno está comprometido con las reformas y es consciente de que debe seguir haciendo mejoras en sus políticas fiscales y monetarias, “así pueden aguantar un chaparrón de dos o tres años”, prevé. Maila insiste en la importancia de hacer reformas que faciliten hacer negocios, no solo porque eso da confianza a los inversionistas, sino porque los países están en competencia. “Colombia ha conseguido una posición de liderazgo excepcional en esta materia, dado que lleva dos años seguidos entre los 10 países más reformadores según el informe Doing Business, pero debe seguir haciendo esfuerzos por reducir la tramitomanía”, añadió. UNA ENTIDAD TRIPLE A Contrario a muchas entidades financieras, la CFI no ha estado afectada por la crisis, sino beneficiada, pues al tener una calificación de riesgo AAA se ha convertido en refugio para los inversionistas que están buscando activos seguros. “El triple A es muy preciado por estos días y nos permite colocar fondos a costos bastante competitivos para luego poder prestar”, indica Michel G. Maila, vicepresidente financiero de la entidad y que estuvo la semana pasada en Colombia. Agrega que la CFI también se favorece por su credibilidad y porque además de dar financiación, ofrece asesoría. De hecho, la mitad de sus 3.500 empleados son consultores en diferentes áreas. Aprobaciones de financiación no paran Pese a las dificultades de liquidez que se presentan hoy en el mundo, en la CFI no tiene planteado frenar sus proyectos de financiación, dado que sus inversiones son de largo plazo, “no trabajamos por meses, sino por años”, precisa el alto directivo. En Colombia, que es el octavo país en importancia para la CFI en el mundo, pues acá maneja inversiones por 1.100 millones de dólares, tiene proyectos de infraestructura, (como puertos y carreteras), lo que ratifica su vocación de largo plazo. “Es probable que revisemos si los proyectos que estamos estudiando son viables bajo la actual coyuntura o si se requiere cambiar algunos términos, pero no vamos a frenar porque no es nuestra misión. De hecho, en Colombia en el último mes y medio firmamos cuatro contratos que veníamos trabajando con anterioridad”. Se trata de una inversión adicional en Bancamía, a través de los Bancos de la Mujer de Bogotá y Medellín, otra con Avianca, con Abocol y con el Grupo Helm, en un proyecto de generación de electricidad. Maila reitera que Colombia está mejor preparada que otros países para enfrentar la turbulencia externa, gracias a la experiencia que tuvo en los años noventa, que le dio un aprendizaje costoso, pero que hoy le sirve para tener un sistema financiero más solvente. No obstante, aclara que no hay ningún país que se pueda escapar, pues el mundo está globalizado, pero insiste en que la única forma de minimizar el impacto es manteniendo la confianza. Otro punto a favor de Colombia es su bajo nivel de exposición al mercado internacional.WILABR

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