Marca Sheraton gana batalla en los tribunales

La cadena mundial hotelera consiguió en Colombia una sentencia que le ordena a la Superindustria anular el registro que hizo hace siete años de su marca a favor de sociedad dedicada a la venta de muebles.

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marzo 03 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-03

Ningún empresario puede beneficiarse en Colombia del prestigio de una marca ajena y notoriamente reconocida en el mundo. Con este argumento, el Consejo de Estado le acaba de aceptar una acción de nulidad presentada por la cadena mundial hotelera Sheraton International Inc. contra dos resoluciones de la Superintendencia de Industria y Comercio al considerar que vulneraron la exclusividad de su identidad marcaria en el mercado. En única instancia, el Consejo de Estado anuló dos decisiones dictadas por la Superindustria, en 2003 y 2004, y mediante las cuales concedió el registro Sheraton a una sociedad colombiana dedicada a la venta de muebles. El alto tribunal les confirió especial protección a las marcas notoriamente reconocidas a nivel mundial e indicó que éstas no pueden ser usadas “cualesquiera que sean los productos o servicios a los que se aplique el signo”. Según la corporación, esta clase de marca no puede ser reproducida ni total ni parcialmente, cualquiera que sea la imitación, traducción, transliteración o transcripción. La razón, decidió el Consejo de Estado, “su uso es susceptible de causar un aprovechamiento injusto del prestigio del signo”. A juicio de la corporación, el permitir el registro a un tercero de un signo notoriamente reconocido afecta indebidamente el derecho de su titular y causa un riesgo de confusión o de asociación, así como la dilución de su fuerza distintiva o de su valor comercial o publicitario. Así lo dijo la Sección Primera del Consejo de Estado al declarar la nulidad de las resoluciones 00022001 y 5193 expedidas por la Superindustria el 31 de julio de 2003 y el 19 de marzo de 2004, respectivamente. EL PLEITO CON LA SUPERINDUSTRIA El fallo del Consejo de Estado puso fin al pleito entre la cadena hotelera -domiciliada en Boston, Estados Unidos- y la Superindustria, que no atendió la oposición presentada por la demandante al autorizar el registro de su signo para distinguir muebles. Según la sociedad hotelera, la notoriedad de su marca es evidente y para el efecto aportó al expediente, entre otros, piezas publicitarias de sus servicios en el mundo. Sin embargo, el Jefe de la División de Signos Distintivos de la Superindustria consideró en 2003 que tales pruebas eran precarias y por eso concedió su uso a otra sociedad. Precisamente, la empresa beneficiaria de esa inscripción respaldó la decisión de la Superindustria porque, además, no hay conexión competitiva entre los signos en conflicto, por cuanto ésta se dedica a la venta de muebles y aquella al sector del turismo. La sentencia del Consejo de Estado -expediente 2004-00329-01- la proyectó el magistrado Rafael E. Ostau de Lafont. La publicidad como prueba Del material publicitario, presentado por Sheraton concluyó el alto tribunal, se puede inferir como cierto que el signo en controversia es una marca notoriamente reconocida. Toda vez que es un signo que ha ganado conocimiento entre los miembros del sector pertinente dentro de cualquier país inte- grante de la Comunidad Andina. También cumple con el factor de duración, amplitud y extensión geográfica de su utilización, según el Régimen Común sobre Propiedad Industrial o Decisión 486 de la Comisión de la CAN. "Ningún empresario puede beneficiarse en Colombia del prestigio de una marca ajena".ADRVEG

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