Maromas de aerolíneas de bajo costo

Comprar el combustible con años de anticipación, contar con aviones más eficientes y tener empresas jóvenes que son flexibles y se adaptan fácilmente a los cambios en el entorno, son algunas de las estrategias en las que las aerolíneas de bajo costo se apoyan para enfrentar el alza en los precios del petróleo, que en el último medio año subió 51 por ciento y que hace 15 días alcanzó el récord de 145,29 dólares por barril.

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julio 14 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-14

Esta situación ha llevado a varias compañías aéreas a tomar medidas drásticas, como despedir empleados, reducir su número de aviones y de rutas, y, en últimas, trasladar esos costos a los pasajeros, en la forma de nuevos cobros por equipaje. Incluso, en Colombia se aprobó un aumento en el sobrecargo de combustible, de 20.000 pesos, que se aplicará a los pasajes aéreos en vuelos nacionales. Este escenario muestra que las aerolíneas tradicionales sufren. ¿Y qué pasa con las líneas aéreas de bajo costo? Para Alfonso Ávila, presidente de la aerolínea colombiana de bajo costo EasyFly, el hecho de contar con aviones que consumen un 20 por ciento menos de combustible por silla, frente a los demás turbohélices que operan en el país, hace que el efecto del alza en los precios del petróleo sea menor. El empresario, fundador de Aero República, asegura incluso que la actual coyuntura puede ser favorable para compañías como la suya, pues al tener una flota de aviones más eficientes y de un único tipo se reducen gastos como el inventario de repuestos y el entrenamiento de pilotos. LAS EXTRANJERAS REACCIONAN En cuanto a lo hecho por las empresas estadounidenses tradicionales en el sentido de cobrarle al pasajero por registrar las maletas, Ávila asegura que descarta estas medidas en EasyFly, pues “no serían bienvenidas en Colombia y crearían un fastidio contra las aerolíneas”. Por su parte, Magdalena Pardo, presidenta de Alaico, afirma que no solo las compañías aéreas deben buscar soluciones. “También los aeropuertos tienen que ser eficientes para evitar que los aviones tengan que dar vueltas innecesarias en el aire y en tierra”, dice la presidenta de Alaico, para quien las aerolíneas de bajo costo dependen más de las eficiencias de los otros actores de la cadena productiva. Ávila sostiene que “un gasto grande se produce cuando un avión no puede entrar rápido a la pista. Si lo demoran 20 minutos, la turbina gasta un 20 por ciento más de vida útil”, señala, y agrega que la industria aérea debe ser más eficaz en sus procesos. “Lo que esperamos hacer en EasyFly es compensar los altos precios del combustible con un mayor volumen de pasajeros”, afirma Ávila. En cuanto a la estadounidense Spirit Airlines, que desde el 24 de julio comenzó a volar entre Fort Lauderdale (E.U.) y Bogotá, está en sus planes reducir costos -entre ellos algunas rutas- en un 15 por ciento. Esto se suma, según Juan Arbeláez, portavoz de la compañía, a una precompra de combustible hecha hace un año y medio, y hasta el 2009, que le reporta a Spirit ahorros de 25 por ciento. “Es un porcentaje de descuento que varía mensualmente de acuerdo con el precio del mercado, el volumen de combustible comprado y la anticipación con la que lo pagamos”, explica Arbeláez. De otro lado, Bryan Baldwin, portavoz de Jet Blue, también de Estados Unidos, afirma que las aerolíneas de bajo costo tienen la ventaja de que pueden reaccionar más rápidamente frente a los cambios bruscos del mercado. Baldwin explica que las compañías aéreas que aplican este modelo de negocios son pequeñas, más ágiles y no han estado mucho tiempo en el mercado (en el caso de Jet Blue, ocho años), por lo que sus costos laborales son menores que los de las compañías aéreas tradicionales. “Tenemos muchas flexibilidad”, afirma. Sin embargo, admite que los efectos se han sentido. “El problema de los altos precios del petróleo también nos afecta, pero estamos adaptándonos a una nueva manera de operar. Somos muy racionales en cuanto a la capacidad de nuestro crecimiento, que está disminuyendo: de entre 5 y 8 por ciento en el 2007 a un rango de entre 3 y 5 por ciento este año”, asegura. De hecho, la capacidad de Jet Blue (el número de sillas voladas en una determinada cantidad de millas) bajó en 2,8 por ciento en el cuarto trimestre del 2008, en comparación con el mismo período del año pasado. De acuerdo con el portavoz de Jet Blue, esta aerolínea todavía planea volar entre Orlando (Estados U nidos) y Bogotá, pero no ha fijado una fecha para comenzar a cubrir esa ruta.'' Los aeropuertos también tienen que ser eficientes para evitar que los aviones tengan que dar vueltas en el aire”. Magdalena Pardo, presidenta de Alaico. WILABR

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