Mayores perspectivas de una desaceleración global

En el 2005, a pesar de los altos precios del petróleo y otros factores adversos (desastres naturales, tensiones geopolíticas, entre otros aspectos), las condiciones de amplia liquidez impulsaron un crecimiento global cercano al 4,8 por ciento en términos reales. (VER GRAFICO)

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agosto 17 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-17

Sin embargo, desde finales del año pasado, varios analistas, entidades y organismos encargados de monitorear el desarrollo de la actividad económica mundial han señalado la existencia de una serie de vulnerabilidades que podrían afectar el crecimiento económico en los próximos meses. Si bien los pronósticos de crecimiento para el 2006 y el 2007 continúan siendo positivos, los grandes desequilibrios globales de la cuenta corriente continúan generando revisiones a la baja en los pronósticos. La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (Oecd) estima para el 2007 un superávit en cuenta corriente entre 5,5 y 6,0 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, para China y Japón, mientras que para Estados Unidos se estima un déficit en la cuenta corriente superior al 7,5 por ciento del PIB. Tal desequilibrio no es sostenible en el largo plazo y un eventual ajuste desordenado podría afectar negativamente el crecimiento global en el próximo año. Adicional a esto, existen otras vulnerabilidades que podrían disminuir el ritmo de crecimiento: el riesgo de mayores precios del petróleo y la menor liquidez global, fruto del inicio de políticas monetarias contraccionistas por parte de los principales bancos centrales del mundo. Recientemente la OECD publicó su Indice Compuesto de Indicadores Líderes (CLI) para las principales economías mundiales. Las cifras a junio muestran un debilitamiento de la actividad económica en las siete economías más grandes del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido). En el caso de Estados Unidos, el CLI presentó una caída en términos mensuales de 0,2 por ciento y su ritmo de crecimiento en términos semestrales se desaceleró por cuarta vez consecutiva. Por otro lado, China, India y Rusia continuaron mostrando señales de expansión. Si bien todavía no hay evidencias concluyentes sobre una fuerte desaceleración global, es importante mencionar algunas conclusiones. En primer lugar, la desaceleración de las principales economías del mundo, en especial de la economía estadounidense, podría eventualmente afectar la actividad económica de los mercados emergentes. En segundo lugar, se observa que dos de las economías más grandes del mundo (China e India) continúan con ritmos acelerados de crecimiento. Esto abre la posibilidad de que estas economías asuman el papel de ‘motores’ del crecimiento global. Sin embargo, el recalentamiento de la economía de China no es sostenible y sus exportaciones hacia Estados Unidos la hacen altamente vulnerable ante una desaceleración de la economía de dicho país.

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