Mejorar distribución del ingreso, vía para atacar la pobreza

Académicos consideran que si bien las metas de reducción de la pobreza están lográndose, este avance podría estar empujado por los subsidios condicionados. Se requiere empleo de calidad en el campo y en la industria.

Las zonas rurales del país requieren un plan de choque para avanzar en disminuir la desigualdad.

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Las zonas rurales del país requieren un plan de choque para avanzar en disminuir la desigualdad.

Finanzas
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marzo 24 de 2015 - 04:47 p.m.
2015-03-24

En la actualidad, hablar de reducción de la pobreza se encuentra asociado a un problema de crecimiento económico y de asuntos distributivos.

El primer punto es un asunto con varias discusiones y años encima. Se tiene la consideración de que un aumento sostenido en el ingreso total de un país garantiza automáticamente la reducción de la pobreza.

En este sentido, Décsi Arévalo, profesora de la Universidad de los Andes, sostiene que las cifras de pobreza monetaria son correspondidas por los buenos datos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que mostró Colombia en 2014.

Así mismo, Jorge Iván González, profesor de la Universidad Nacional, asegura que la pobreza mantiene una tendencia a la baja en el país.

Sin embargo, ambos concuerdan en que las políticas para la reducción de este flagelo deben estar enfocadas a mejorar la distribución de los ingresos de los ciudadanos.

Al respecto, Arévalo considera que si bien las metas de reducción de la pobreza están lográndose, este avance puede estar empujado por los subsidios condicionados.

Pero dichos subsidios respondieron a la bonanza económica de los últimos años, cuando los precios del petróleo eran altos.

Sin embargo, en un contexto internacional marcado por el derrumbe de los ingresos petroleros, el país no puede seguir desarrollando estos programas de subsidios. El Gobierno está obligado a buscar nuevas soluciones.

Los elementos anteriores ponen de manifiesto dos puntos importantes.

Primero, las estrategias de crecimiento pueden disminuir la pobreza siempre y cuando el comportamiento macroeconómico sea bueno.

Y segundo, el buen funcionamiento de los mercados laborales permitiría mejorar la distribución del ingreso nacional y evitar la dependencia de los subsidios condicionados.

En este sentido, González cree que la mejor forma de seguir reduciendo la pobreza es a través del fortalecimiento del asunto distributivo y la creación de nuevos empleos.

‟Hay que aprovechar la devaluación para mejorar el empleo con puestos de trabajo de calidad en el sector agropecuario e industrial”, añadió González.

Una mejor distribución del ingreso no solo complementa las políticas de crecimiento económico sino que puede potenciarlas.

Por eso, Eduardo Sarmiento, profesor de la Escuela Colombiana de Ingenieros, aseguró que el coeficiente Gini (0,538) para el 2014 revela que Colombia sigue estando entre los países más desiguales del mundo.

Sarmiento agregó que si bien la pobreza se redujo, viene presentando una menor tasa de reducción anualmente.

Lo que preocupa realmente es que los pobres siguen relativamente en la misma posición. Es decir, los pobres no han mejorado sus ingresos en comparación con los años anteriores.

El crecimiento nominal de la línea de pobreza a nivel nacional para 2014 fue solo de 2,8 %. En 2013, los pobres requerían de $206.091, mientras que en 2014 la cifra fue de 211.807 pesos.

De forma similar, el crecimiento de la línea de pobreza extrema creció 2,6 %. Se pasó de 91.698 pesos en 2013 a 94.103 pesos en 2014.

Ante lo anterior, Oscar Rodríguez, profesor de las universidades Nacional y Externado, sugiere analizar el sector económico que está relacionado con la mejora en los índices de pobreza. Esto quiere decir que si este año la revisión del crecimiento de la economía está a la baja, también se esperarían resultados menos positivos en el terreno de la lucha contra la pobreza.

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