En mente ajena

Frente al derrumbe de la Bolsa de Valores, el Ministro de Hacienda, los miembros de la Junta del Banco de la República, dirigentes gremiales y funcionarios públicos advirtieron que no había que preocuparse pues los fundamentales del país eran sólidos. Parecían referirse a los fundamentos de la economía (producción, exportaciones y reservas), pero en tal caso han debido utilizar el sustantivo. Recuerda Salomón Kalmanovitz que Mario Arrubla decía que la utilización de la expresión ‘cuello de botella’ (estática), para referirse al déficit externo, no era más clara que utilizar ‘estrangulamiento’, que se refiere a un proceso.

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agosto 07 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-07

Un alumno me explicaba el ‘juego Ponzi’ que hacen los países cuando refinancian deudas viejas con nuevos créditos. Cuando le respondí que me parecía más comprensible la parábola de Simón el Bobito que se deshizo de un montón de arena abriendo un hueco para enterrarla, me respondió que en kinder nunca le habían contado esa historia. Cuando se iniciaba la negociación del Tratado de Libre Comercio le pregunté a alguno de los negociadores si se habían asegurado de que los textos que se iban a firmar estuvieran en español, me respondió que todos los negociadores hablaban inglés fluido, pues todos habían estudiado en países de habla inglesa. Pero tras la maratón para la firma precipitada de los textos, se encontraron con que las definiciones de los cuartos traseros de pollo, la asignación de las licencias para la exportación del azúcar e incluso el acceso de los textiles (sectores decisivos para el resultado del tratado), habían quedado redactados en inglés, de modo adverso al interés colombiano. Como dijo el Ministro de Comercio, no parece coincidencia que todos los textos en cuestión favorezcan a la contraparte, la cual respondió agriamente que no había error y que los textos reflejaban lo acordado. Se tardaron dos meses en aclarar dichas confusiones, ello ha retrasado riesgosamente la consolidación de los textos para la firma y el envío al Congreso; y las expresiones de inconformidad de los gremios afectados han sido vehementes. Recordé entonces los sucesos de 1999 cuando diversos analistas recomendaron la eliminación la de banda cambiaria ante la evidencia de que estimulaba la especulación y defenderla suponía sacrificar reservas, pero Miguel Urrutia respondió que se defendería con todas las reservas y con una llanta de repuesto si fuese necesario. Pero llegaron a Washington, recibieron la exigencia del FMI de eliminarla y tuvieron que viajar precipitadamente a Bogotá para cumplir la orden. Por eso cuando explican que hay moral hazard para referirse al riesgo moral, y defienden la política de inflation target sin discutir si la defensa de la moneda puede asfixiar la economía; hablan del default de Argentina, o cuando explican que el acaparamiento del ahorro por parte del Gobierno con sus TES genera crowding out, (para referirse al desplazamiento de los agentes privados respecto del acceso al crédito), me pregunto si estamos ante la incapacidad de explicar los procesos en nuestro propio lenguaje, o estamos reconociendo el origen externo de esos problemas. Por lo que se refiere al dominio de ese idioma, la reciente negociación fue una amarga experiencia… En suma cuando vemos a los empresarios interesados en hacer benchmarking, o cuando explican que el acoso laboral que acaba de prohibir la ley colombiana se trata del moving, o cuando explican que el mecanismo de tasa representativa del mercado es mejor que el crawling peg, cabe preguntarse si no deberíamos asegurar un efectivo bilingüismo en todos nuestros economistas, y no sólo la utilización de algunas palabras de moda. Beethoven Herrera Valencia Profesor de las U. Nacional y Externado "1Cabe preguntarse si no deberíamos asegurar un efectivo bilingüismo en todos nuestros economistas".

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