Las metas del Plan y la realidad

En abril el DNP publicó un Balance de Resultados para 2008 del Plan Nacional de Desarrollo, PND. Como ha sido usual en los últimos años, este documento comienza con una sentencia contundente: “Frente a las metas del Plan Nacional de Desarrollo, el Gobierno logró un cumplimiento promedio de 94,2 por ciento en el 2008”. Viene después un fárrago de indicadores sobre toda clase de procesos, inversiones, coberturas. Desconozco quién pudo haber examinado este documento en el Consejo Nacional de Planeación, en el Congreso, en las universidades, que permita conocer la fórmula que condujo al DNP a sentenciar que el Plan tuvo el año pasado ese ‘porcentaje’ de cumplimiento. Este ejercicio del DNP no cumple los requisitos mínimos de un documento de evaluación de la política pública de Gobierno alguno.

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mayo 27 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-27

PORTAFOLIO publicó ayer una breve nota: ‘El Plan se raja en crecimiento y pobreza’. ¡Pequeña cosa! Casi nadie, por fuera de las oficinas de Planeación, se interesará por echarle una mirada a este ‘balance’. La nota de este diario no explica en qué consiste la rajada del Gobierno en el cumplimiento de metas tan centrales de la mal llamada planeación económica colombiana. Sólo se puede decir, como lo hace PORTAFOLIO, que la meta de reducción de la pobreza y promoción del empleo y la equidad tuvo un ‘avance físico’ del 86,5 por ciento, por debajo del promedio general de seis grandes objetivos del PND. Con un documento como el del DNP, es imposible plantear una crítica y un debate políticos serios al Gobierno sobre la ejecución del Plan, o sobre la política económica, o sobre la visión oficial de la lucha contra la pobreza y la desigualdad. Para avanzar un poco en una discusión pública pertinente sobre los indicadores de desigualdad social y de pobreza, habría que referirse, por lo menos, al Panorama Social de América Latina 2008, publicado por la Comisión Económica para América Latina, Cepal. La Comisión hizo en su momento presentación pública de sus resultados; no obstante, como ya es tradición, la cosa fue flor de un día en los ambientes político, cultural o mediático de esta nación. En el último quinquenio, nueve países de la región tuvieron avances concretos en la reducción de la desigualdad, medida en términos de la distribución de los ingresos de la gente. Colombia no está en esa lista, compuesta por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Venezuela. Ciertamente, la concentración de ingresos y activos productivos sigue siendo muy alta en América Latina, en comparación con otras regiones pobres del mundo. La población que se encuentra entre el 40 por ciento más pobre recibe en promedio el 15 por ciento del ingreso total, mientras que el 10 por ciento más rico tiene en promedio el 35 por ciento de los ingresos. Colombia y Brasil, por su parte, registran aquí un porcentaje superior al 40 por ciento, mientras que Uruguay Venezuela están por debajo del 28 por ciento. El ingreso medio por persona en el 10 por ciento más alto en la escala de ingresos, es 17 veces superior al ingreso promedio del 40 por ciento más pobre de las familias. Para Colombia esta proporción es de 25 a 1. Los nueve países de mejor desempeño en estos campos durante los últimos cinco años, muestran una reducción significativa de la distancia entre los dos extremos de la distribución de ingresos. Mientras tanto, tres naciones: Colombia, Guatemala y Honduras, van en dirección contraria, según las cifras de la Cepal. En otras palabras, Colombia, uno de los países más desiguales del mundo, tiende a ir de mal en peor en términos de igualdad social. Este es el debate crucial. Pero sólo se oye el silencio. '' Colombia, uno de los países más desiguales del mundo, tiende a ir de mal en peor en términos de igualdad social.WILABR

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