Michelle, primera dama de E.U., es más popular que el presidente Barack Obama

En una encuesta a propósito de los 100 días de gobierno que se cumplieron esta semana, ella registró un 84 por ciento de aprobación y su marido un 68 por ciento.

POR:
mayo 01 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-01

Hace nueve meses, la revista New Yorker ridiculizó el frenesí político por Michelle Obama retratándola como una radical vestida con ropa de camuflaje y los puños listos. Ahora, a 100 días de haberse convertido en primera dama, ha surgido como la figura más popular en el Gobierno de su esposo.

Tan completo fue su cambio de imagen que su nivel de aprobación del 84 por ciento en una encuesta de New York Times/CBS News esta semana rebasó el del presidente Barack Obama, del 68 por ciento.

Incluso los republicanos están impresionados. "No solo es popular, sino que es amada", dijo Steve Schmidt, ex asistente sénior del candidato presidencial republicano en el 2008, el senador John McCain. "Está haciendo una fabulosa labor", dijo la senadora Lisa Murkowski, republicana de Alaska.

Antes de las elecciones "la gente se preguntaba si sería una soga alrededor del cuello de su esposo", dijo Myra Gutin, profesora de Comunicaciones de la Universidad Rider, quien escribió un libro sobre las primeras damas modernas. La señora Obama ha "cambiado eso por completo", dijo.

Michelle Obama, de 45 años de edad, aparece en las portadas de revistas de moda como Vogue y Essence. Durante un viaje reciente a Europa, sus reuniones con la reina Isabel II y Carla Bruni, esposa del presidente francés Nicolas Sarkozy, recibieron casi tanta cobertura como las negociaciones de su esposo con los líderes del Grupo de los 20.

Sus musculosos brazos han sido motivo de artículos, la elección de su familia de un nuevo perro fue una noticia de primera plana y a sus hijas se las considera modelos de buen comportamiento. Además, fue elegida entre las cien personas más bellas según la revista People, que la ubicó entre los primeros 15 nombres.

La atención dedicada a su vida y estilo ha eclipsado la importante labor que ha hecho como esposa del primer presidente negro de Estados Unidos. Ha promovido causas que su marido tocó durante su campaña por la Casa Blanca, enfocándose especialmente en las condiciones de vida en las áreas urbanas desatendidas y de minorías étnicas.

Michelle sabe "exactamente lo que quiere hacer", dijo Valerie Jarrett, asesora sénior y confidente del presidente: servir como modelo a seguir para jóvenes de clase social baja y llamar la atención sobre asuntos que le apasionan, como la educación y las necesidades de las familias de los militares.

La popularidad de la primera dama podría decaer conforme amplíe su agenda, dijo Anita McBride, ex jefa de personal de la primera dama Laura Bush. "Cuanto más haga con respecto a asuntos de política pública, mayor será el riesgo". 

Primeros pasos firmes

Hasta el momento Michelle Obama ha cumplido su papel sin los traspiés de Hillary Clinton, la única de sus predecesoras que también estudió derecho en una universidad de la Ivy League.

Clinton, ahora secretaria de Estado, fue blanco de críticas durante el primer mandato de su marido luego de que asumió un papel sin precedentes al encabezar un fallido intento de reformar el sistema de atención médica del país.

Una señal de lo sencilla que la transición de Obama a la Casa Blanca ha sido es que se ha hablado poco sobre su raza.

Siga bajando para encontrar más contenido