Minhacienda espera producción de 1.062.000 barriles diarios

La noción sísmica y el conocimiento geológico que se poseen apuntan a que es posible aumentar las reservas de este recurso.

Expertos de la ACP estiman vital incorporar reservas adicionales de hidrocarburos, maximizando el recobro en campos existentes.

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Expertos de la ACP estiman vital incorporar reservas adicionales de hidrocarburos, maximizando el recobro en campos existentes.

Finanzas
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agosto 26 de 2014 - 01:28 a.m.
2014-08-26

La industria de los hidrocarburos a futuro tiene grandes desafíos, como los de hallar nuevos pozos, con el fin de aumentar las reservas de petróleo, las cuales están calculadas para tan solo siete años.

Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2014, del Ministerio de Hacienda, en los próximos diez años se espera un promedio anual de producción diaria de petróleo de 1’062.000 barriles.

“Para alcanzar esta senda se debe hacer un importante esfuerzo exploratorio entre 130 y 340 pozos, promedio, por año en la próxima década, en áreas con potencial de crudos convencionales y pesados. Del mismo modo, hay que propiciar las condiciones para que la inversión en campos existentes pueda aumentar su producción”.

Esta es una de las conclusiones de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP) en su último Informe Especial sobre Perspectivas Petroleras y Marco Fiscal 2014.

Además, señala que para lograr este nivel se requiere incorporar un volumen de reservas adicionales estimada del orden de los 4.000 millones de barriles, porque la producción de los campos existentes (reservas probadas) declinará a tasas anuales promedio del 17% y, de otro lado, el pronóstico del informe de reservas probables de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en campos existentes sigue siendo insuficiente para hacer posible la proyección del Gobierno Nacional.

Del mismo modo, la ACP recomienda ajustar el modelo de licenciamiento ambiental para reducir tiempos de trámite; mejorar el procedimiento de consultas previas; reglamentar el uso del suelo; ofrecer incentivos para la exploración costa afuera; completar el marco regulatorio pendiente para yacimientos no convencionales; coordinación de la Industria y el Gobierno, para la prevención y atención de bloqueos a las operaciones y esfuerzos en seguridad para evitar ataques a la infraestructura.

BUENAS EXPECTATIVAS

El Gobierno Nacional confía en que existen grandes posibilidades de encontrar importantes yacimientos en el offshore (costa afuera) y los no convencionales van a dar también la oportunidad de incorporar nuevas reservas.

Del mismo modo, cree que existen excelentes probabilidades en el corto plazo en hidrocarburos pesados, en contratos previamente celebrados.

“Somos optimistas, porque la geología ya corrió millones de años. Lo que necesitamos son compañías que sean capaces de encontrar si ese recurso existe. Pero la información sísmica que se tiene y todo el conocimiento geológico que se posee apuntan a que hay posibilidades de incrementar las reservas”, dice Javier Betancourt Valle, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Con respecto al estimativo que hizo el Ministerio de Hacienda en el MFMP, que para este año el país tendría una producción diaria de crudo de 981 mil barriles por día (bpd), el funcionario observó que “esta cifra es un buen guarismo. Obviamente, la ANH confía en que si no volvieran a haber interrupciones en Caño Limón Coveñas y restricciones en Castilla y Chichimena, se podría mantener la meta del millón de barriles. En la Agencia siempre queremos que se produzca más y tener mayores reservas”.

ENCONTRAR NUEVAS RESERVAS

Los integrantes del Comité Interinstitucional de Hidrocarburos observan que el objetivo primordial de la industria es la consecución de nuevas reservas de petróleo (convencionales, no convencionales y costa fuera), por lo menos de 5.000 millones de barriles en los próximos 4 o 5 años y seguir aumentando esas reservas en una cifra igual o superior en los siguientes dos lustros.

Esto permitiría asegurar un autoabastecimiento de combustibles para la demanda interna y la exportación de los excedentes hacia un futuro.

La Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) coincide con esta cifra, pero en los próximos 10 años. Para que esto suceda se requieren altos niveles de capital de riesgo en exploración de nuevas áreas y en campos existentes. De ahí que es necesario mantener las reglas de juego estables y competitivas que permitan atraer dichas inversiones.

Eduardo Pizano, presidente de Naturgas, al respecto indica que “a medida que el país va consumiendo sus reservas de gas, tiene que ir sustituyéndolas. Por eso, tiene que impulsar la exploración en yacimientos convencionales (caso La Guajira o Cusiana) o en no convencionales (gas metano asociado al carbón y gas de esquisto). El descubrimiento de nuevas reservas le permitirá a la Nación y a las autoridades territoriales contar con regalías por la explotación de este recurso”.

INDUSTRIA SALUDABLE

Las compañías son conscientes de la disminución en la producción y advierten que esta se debe a varios problemas, entre ellos las razones de seguridad que afectan más a unas petroleras que a otras, pero también hay coyunturas asociadas a las demoras en las licencias que impiden el cumplimiento de los programas exploratorios que se tenían previstos para este año.

“Sin embargo, los operadores confiamos en que los procesos asociados a las licencias se agilicen, porque esto es controlable. Sobre eso se puede trabajar y con eso se solucionarían por lo menos algunos de los pozos que están pendientes y algunos de los miles de barriles que debemos producir para cumplir con la meta”, señala Marcela Vaca, directora General de Geopark.

Entre tanto, la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos del Petróleo (ACGGP) considera que Colombia necesita un horizonte más amplio de autosuficiencia energética y, por ende, una industria petrolera saludable.

“Para ello se requiere el concurso decidido de variados sectores como el gobierno nacional y local, el Congreso, los medios de comunicación, los entes reguladores, la academia, las comunidades y, por supuesto, las empresas operadoras y de servicios. Quizás el reto mayor sea crear esta conjunción de esfuerzos en torno a un objetivo común que es mejorar el nivel de vida de los colombianos garantizando sostenibilidad ambiental”, precisa Jaime Checa, presidente de la ACGGP.

Igualmente, considera que el desafío inmediato de la industria es construir confianza y ayudar a crear un espacio libre de especulación para abordar de manera técnica las preocupaciones de las comunidades.