Miuccia y Patrizio: los grandes artífices del éxito de Prada

Miuccia y Patrizio: los grandes artífices del éxito de Prada

Finanzas
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marzo 19 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-19

A finales de la década (sobre unas ventas de unos US$1.500 millones), una carga con la que ha estado luchando desde entonces.

La pareja también gasta mucho en bienes raíces, más de US$137 millones anuales para abrir nuevas boutiques y acondicionarlas a la medida con la ayuda de famosos arquitectos como Rem Koolhass o el dúo suizo de Jacques Herzog y Pierre de Meuro.

Este años, Bertelli planea otra gran expansión con 30 nuevas tiendas. Detrás de esta decisión está el deseo de que Prada dependa menos de su negocio mayorista, como el de las tiendas por departamento en EE.UU., para vender sus productos.

Unos de los dilemas que enfrenta Bertelli está relacionado con Internet. Recientemente, un artículo en un periódico estadounidense sugirió que la estrategia de Prada en la Web era "insípida" comparada con la de otras marcas como la británica Burberry, que tiene una cuenta en Facebook y alienta a los consumidores a que envíen fotos llevando las gabardinas de la marca. Prada, una de las últimas casas de moda en tener presencia en Internet, esperó hasta finales de 2007 para crear una página de ventas en línea. Hoy, los consumidores pueden comprar accesorios, encontrar información de la compañía y ver campañas publicitarias y películas hechas por Prada en su sitio Web. Su desfile de ropa masculina en la semana de la moda de Milán se pudo ver en directo en la página y en su canal de YouTube. Aun así, el artículo había tocado una fibra sensible. "Creo que son tonterías. ¿Por qué mostrar una foto de alguien vistiendo una gabardina en Internet significa estar abierto al mundo? ¿Qué tiene que ver eso?", suelta Prada.

Otro dilema es la presión incesante sobre las casas de moda europeas para reducir costos, incluyendo la búsqueda de mercados internacionales para producir sus artículos. Muchas compañías se han mostrado reacias a abordar el tema, por temor a que sin la prestigiosa etiqueta Made in Italy ¿y la tradición artesanal de cientos de años que representa¿ los consumidores estarán menos dispuestos a pagar precios exorbitantes.

Si bien 98% de la marca Prada se hace en Italia, la mitad de los bolsos Miu Miu se fabrica en Turquía y Rumania, y 70% del calzado deportivo Linea Rossa se produce en Vietnam. Las raíces de Bertelli provienen de los principales centros artesanos de Italia y Prada tiene 13 fábricas con 3.500 trabajadores en el país. Pero Bertelli no se arrepiente de su decisión de fabricar algunos productos en el extranjero, siempre y cuando haya controles de calidad. Cree firmemente que los consumidores deberían aprender a confiar en una marca, independientemente de dónde se fabrique, y que la etiqueta Made by Prada debería inspirar la misma confianza que la de Made in Italy.

Esta es una idea polémica en un país que lucha por proteger su industria textil de los bienes chinos más baratos. El problema, dice Bertelli, es que cada país tiene diferentes normativas sobre el etiquetado de sus importaciones y muchas compañías ponen diferentes rótulos dependiendo de dónde se vendan los productos.

"Eso es un disparate", acusa Bertelli. "Si un producto se hace en Italia, entonces pondremos la etiqueta Made in Italy; si se hace en China, la de Made in China, y si se produce en Turquía, también lo decimos. Otros no son tan honestos, pero... Miuccia y yo nunca hemos pensado que nuestro público es idiota".

A pesar de ser un gran conversador, Bertelli es tímido a la hora de responder preguntas sobre su vida privada con Prada. "Somos iguales. Tal vez soy un poco más curioso acerca de la historia.

Miuccia es fuerte, pero también muy dulce", dice mientras bebe un vaso de vino en uno de sus restaurantes favoritos de Milán.

"Miuccia y yo hemos vivido en forma muy intensa durante los últimos 30 años, a pesar de las peleas. Vivir, trabajar y criar una familia juntos ha sido un gran ejercicio humano.