Monto de soborno por contratos en empresas habría subido

Así lo revela la cuarta encuesta de Transparencia por Colombia y la Universidad Externado.

Solo el 22 % conoce estatuto anticorrupción. La cifra es 7 % menos que los que en el 2012 dijeron saber del estatuto.

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Solo el 22 % conoce estatuto anticorrupción. La cifra es 7 % menos que los que en el 2012 dijeron saber del estatuto.

Finanzas
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mayo 26 de 2015 - 11:33 a.m.
2015-05-26

Aunque los mayores escándalos de corrupción que se publicitan en el país tienen que ver por lo general con actuaciones de funcionarios del Estado, la última encuesta sobre este tema indica que el sector privado está lejos de poder tirar la primera piedra, pues no se halla libre de pecado.

Los resultados serán entregados hoy por la corporación Transparencia por Colombia y la Universidad Externado, entidades que indagaron con 673 empresarios colombinos. Esta cuarta encuesta –se hicieron también mediciones en el 2008, 2010 y 2012– revela cómo el soborno sigue siendo una práctica muy generalizada en el mundo de los negocios colombiano.

De hecho, el 91 por ciento de los encuestados indicó que en su entorno se ofrecen coimas a cambio de que se les otorgue contratos, una cifra alarmante aunque esté 3 puntos porcentuales por debajo del año 2012. En el 76 % de los casos, la ‘mordida’ se da por el cierre del negocio y en el 65% por acelerar trámites. Adicionalmente, el 58 % fue enfático en su percepción de que, si no se paga se pierden negocios.

Así mismo, llama la atención que haya subido el porcentaje de la ‘comisión’ que se debe pagar, del 14,8 % al 17,3 % del valor total del contrato, entre el año 2012 y el 2014, también según la encuesta. “Esto es un reflejo de que no están existiendo políticas en las empresas al respecto, o se quedan en el papel porque no se divulgan al talento humano”, indica la directora del Área del Sector Privado de Transparencia por Colombia y directora del estudio, Carolina Cadavid Bovin.

Y en vez de mejorar, todo conduce a creer que se ha retrocedido en la concientización sobre la importancia de la lucha contra la corrupción entre el empresariado: en el 2012, el 42 % de ellos dijo estar implementando buenas prácticas, porcentaje que ahora bajó 4 puntos.

En esto al parecer ha jugado un cierto descreimiento, pues del 67 % que pensaba que dichos códigos de conducta eran efectivos se pasó a 49 %.

A Transparencia por Colombia le preocupan estos resultados que aprecia como un paso atrás, sobre todo porque el 57% de la muestra fueron pequeñas empresas, que constituyen el 90 % del engranaje industrial del país, y son más vulnerables frente a un posible acto de soborno. Otro 29 % fueron firmas medianas y el 14 % compañías grandes, de más de 200 trabajadores.

Sin embargo, en opinión de Cadavid, también inquietan los escándalos de los últimos meses, en los cuales importantes empresas han quedado en la palestra por presuntos acuerdos para repartirse mercados y definir precios de productos, en perjuicio del consumidor.

Cadavid advierte que eso contribuye a deteriorar las relaciones de confianza en el ámbito empresarial y ayuda a instaurar una cultura de ilegalidad, porque las involucradas son compañías que han sido tomadas como modelos a seguir debido a su crecimiento y ganancias.

En su concepto, la situación pone de relieve además las presiones que se ejercen desde las gerencias comerciales, que cada vez imponen metas de ventas más altas.

“Tenemos que empezar a fomentar una cultura ética mediante la implementación de sistemas de integridad corporativa”, insiste. Estos sistemas implican contar con un código ético que contenga una política anti-

soborno, realizar un mapa de riesgos, hacer declaración de conflictos de intereses de los empleados y directivos, capacitar al personal al respecto, implementar canales de denuncia y aplicar sanciones ejemplarizantes, más allá del despido, porque muchas empresas prefieren hacer arreglos para la salida del infractor, sin escándalos, con tal de no enfrentar el riesgo reputacional.

ALERTA DE CORRUPCIÓN POLÍTICA

Un 50 % de los encuestados dijo que la ‘untada’ ocurre a través de contribuciones a campañas políticas, lo cual amerita tomar nota, justo en vísperas del inicio de la confrontación por los cargos regionales.

“Los aportes privados a campañas, hechos bajo reglas y normas adecuadas, son una expresión democrática y contribuyen al fortalecimiento de la participación. Pero ante la ausencia de normas claras y controles apropiados, pueden convertirse en una potencial captura de las decisiones a favor de intereses particulares", advirtió la directora de Transparencia por Colombia, Elisabeth Ungar Bleier, refiriéndose a que solamente el 4 % de las compañías llevan un "registro contable exacto de las contribuciones, lo cual es un factor de riesgo.