La mujer más poderosa de Wall Street

Erin Callan contribuyó a que Lehman Brothers eludiera una crisis de confianza como la que hundió a Bear Stearns.

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mayo 23 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-23

En una conferencia telefónica sobre resultados en marzo, Lehman Brothers Inc. tenía su futuro en las manos de Erin Callan, su directora general de finanzas.  En esos momentos, las especulaciones de que la firma de Wall Street podría caer en desgracia como su rival Bear Stearns Cos.  crecían cada vez más.
Después de explicar los números durante casi una hora, Callan respondió con la mayor serenidad del mundo más de 20 preguntas de los analistas. Más tarde ese mismo día, los corredores de bonos la ovacionaron de pie, un rito de Wall Steret que normalmente está reservado para los presidentes ejecutivos. Las ganancias se habían derrumbado, pero las acciones de Lehman habían saltado 46%. Después de seis meses en uno de los trabajos más difíciles de un banco de inversión, Callan, de 42 años, está surgiendo como una fuerza impulsadora en Lehman. También es la mujer con el rango más alto en Wall Street y muchos en Lehman creen que está entre los ejecutivos que compiten para ser algún día presidente de la firma. A diferencia de los dos jefes financieros anteriores de Lehman, Callan no es contadora y nunca trabajó en el departamento financiero. No le huye a las apariciones en televisión y recibe un reporte financiero diario menos detallado que sus antecesores, dependiendo más directamente de los contactos que desarrolló en el piso de negociaciones de Lehman, firma en la que lleva 13 años trabajando.  "Tenemos excelente personal financiero aquí", dice.

"Como jefa financiera en este ambiente, creo que es importante poder ver la suma total de la información con rapidez y probar las conclusiones, así como leer los informes en mi escritorio". El ascenso de Callan, una abogada tributaria que construyó una reputación como banquera de inversión, también demuestra que la fórmula para eludir una crisis de confianza como la que hundió a Bear Stearns, amenazó a Lehman y que aún fl ota en Wall Street implica tanto habilidades de ventas como inteligencia. Para reducir los temores de que Lehman podría enfrentar los mismos problemas de liquidez de Bear (que ahora está siendo adquirida por J.P. Morgan Chase & Co.), Callan ha tenido cientos de reuniones personales y conferencias telefónicas con inversionistas y socios de negociación. La ejecutiva erradica agresivamente rumores y al mismo tiempo presiona a sus jefes para que sean más abiertos con la información financiera de la firma. De todas maneras, el desempeño de Lehman Brothers ha sido cuestionado.
En el último trimestre, la firma reportó ganancias difíciles de repetir por US$1.600 millones, lo que llevó a que algunos inversionistas dudaran de la capacidad de Lehman para generar utilidades a largo plazo. Lehman responde que tiene un modelo de negocios diversificado y que espera ganar participación de mercado cuando las cosas mejoren. Meredith Whitney, una analista de la firma de inversión Oppenheimer & Co., está impresionada con el desempeño de Callan hasta ahora. "Está asumiendo el riesgo de ofrecer más transparencia sobre las ganancias, el negocio y la estrategia de Lehman", dice Whitney.  "Siempre y cuando las cosas se den de acuerdo con sus directrices, consolidará su reputación entre los inversionistas".  Los analistas e inversionistas dicen que el enfoque franco de Callan es un cambio refrescante para Lehman, que a pesar de su cultura corporativa agresiva, con frecuencia ha sido criticado por sus proyecciones financieras demasiado optimistas. Aunque algunas veces la franqueza de Callan no es infalible. En enero, la ejecutiva proyectó que el retorno sobre el capital de Lehman estaría entre el 15% y el 19%. Ahora está cerca al 9% por causa, en parte, de la decisión de la firma de reducir su deuda.  Callan asevera que no tiene remordimientos, diciendo que "vale la pena correr el riesgo de que algo salga mal".

Algunos ejecutivos de Lehman al principio estaban escépticos sobre su decisión de acudir a los mercados de deuda en enero para conseguir US$4.000 millones. En ese momento, sus contactos en el piso de negociación sentían que sería cada vez más difícil para Lehman acceder a los mercados de deuda, y eso fue lo que ocurrió. "El consejo que recibí del piso de negociación fue que las condiciones no iban a mejorar y seguimos adelante con el acuerdo", dice ella. "Resultó ser una buena decisión". Hija de un policía de la ciudad de Nueva York, Callan entró a Lehman en 1995 después de trabajar en la firma de abogados Simpson Thatcher & Bartlett. Los banqueros de Wall Street son recordados por sus grandes acuerdos. Callan participó en 2000 en la compra de Pillsbury (de Diageo PLC) por parte de ener al Mills Inc., una transacción de US$10.500 millones.  En junio de 2006, en medio del auge de los fondos de cobertura, Callan fue puesta a cargo de las relaciones de la banca de inversión de Lehman con dichos fondos, un cargo de alto perfil. En diciembre pasado fue ascendida a la dirección de finanzas. Callan dice que tiene poco tiempo para pensar sobre el significado de ser la mujer más poderosa de Wall Street. La semana anterior a que fuera ascendida en Lehman, la presidenta de Morgan Stanley, oe Cruz, fue obligada a renunciar.

Sin duda, Callan es una mujer que anda a la moda. Tiene una compradora personal que le envía tandas de ropa a su casa, ya que su frenético horario le impide ir a las tiendas.  Whitney, la analista de Oppenheimer, bromea diciendo que Callan es la directora general de finanzas con los mejores accesorios en Wall Street.

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