‘El mundo no duda de la seriedad económica de Colombia’

Moisés Naim, economista y consultor venezolano, asegura que “la América Latina de los próximos 10 años no va a ser la misma de la última década. Y Colombia debe tener en cuenta que la bonanza de los commodities se va a acabar.

Moisés Naím, economista y escritor, es experto en economía y política internacional, y uno de los columnistas más leídos.

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Moisés Naím, economista y escritor, es experto en economía y política internacional, y uno de los columnistas más leídos.

Finanzas
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junio 25 de 2014 - 11:47 p.m.
2014-06-25

Que la economía de Colombia haya crecido a una tasa del 6,4 por ciento durante el primer trimestre y que el país sea de los más atractivos para la inversión extranjera, no son casualidades del destino.

Desde la óptica del exministro, escritor y analista venezolano Moisés Naím esto es el resultado de la confianza en un manejo económico caracterizado por la continuidad de las políticas, independientemente de los cambios de gobierno.

“Hoy el mundo no duda de la seriedad económica de Colombia”, afirma el experto, quien hace un diagnóstico agudo, no solo de lo que viene ocurriendo en el ámbito económico interno, sino también de los factores externos en América Latina y en el mundo, que pudieran incidir en los futuros resultados.

Naím habló en Cartagena en el congreso del gremio de los servicios públicos y las telecomunicaciones (Andesco), donde participó como invitado central con su última obra, ‘El fin del poder’.

¿A qué atribuye el buen momento de la economía colombiana?

Definitivamente, a un claro mensaje de sostenibilidad de las políticas en cuanto al manejo económico, independientemente de quién esté al frente del gobierno.

Esto es algo que ha afianzado a Colombia en las últimas décadas.

Desde el exterior se percibe un manejo profesional de los asuntos económicos en el alto gobierno.

¿En que radica la confianza que genera la economía del país?

En la seguridad que transmite cuando promueve sus distintos sectores. El equipo económico ha fortalecido la forma de presentar prospectivas perfectamente creíbles como, por ejemplo, en sectores como hidrocarburos, minas, energía, infraestructura y desarrollo del comercio.

Adicionalmente, es evidente el aumento de la población con mejor capacidad adquisitiva.

Aquí hay que ser muy claros en el mensaje: el crédito se lo lleva Colombia y no un gobierno específico.

¿De qué depende que pueda sostenerse este ritmo tanto en crecimiento económico como en inversión?

Este modelo no solo debe ser sostenible, sino que puede mejorar. El gobierno, los legisladores, empresarios y ciudadanos deben entender que se necesitan ajustes estructurales y que estos no terminan, hay que realizarlos constantemente y en las áreas que se requiera.

¿Cómo pudiera afectar a Colombia el desempeño de otras economías de la región y del mundo?

La América Latina de los próximos diez años no va a ser la misma de la última década.

Y Colombia tiene que tener en cuenta que la bonanza de los commodities se va a acabar. Los precios de estos se están desacelerando, con excepción del petróleo.

Hay que tener en cuenta también que la política monetaria del mundo fue expansiva y que en los próximos años va a contraerse.

Latinoamérica, en particular, va a ver el fin del populismo extremo, donde las bonanzas de recursos se han venido usando en algunos países de la región para mantener el poder.

El ajuste llegará más temprano que tarde y va a ser inevitable.

¿Qué factores pudieran fortalecer la posición de Colombia como un país atractivo para la inversión?

Cuando los inversionistas miran a Venezuela lo ven como imposible.

Si miran hacia Argentina y Brasil, ven nubarrones e incertidumbre. Y cuando miran a Colombia, se encuentran con una estabilidad sostenible, que sin duda se va a fortalecer, de llegar a concretarse un acuerdo de paz con las guerrillas de las Farc y el Eln.

¿En qué frente considera que el país debe fortalecer prioridades?

Definitivamente, en infraestructura. Colombia requiere un gran acuerdo nacional para desbloquear el desarrollo en este campo.

Este país no se merece la infraestructura tan deficiente que tiene y se necesita que los intereses de toda la Nación estén por encima de los de algunos grupos minoritarios.

Se ha profundizado en los últimos años en Colombia el debate sobre la desindustrialización ¿cuál es el enfoque que el país debe darle a este tema?

Lo que tiene que preguntarse el país es qué tipo de industrias son necesarias y cuáles no, para focalizar esfuerzos.

En todo caso, no se debe incurrir en el error de hacer una lista de sectores prioritarios que pudieran desencadenar apetitos de inversionistas que pudieran imponer la agenda.

¿Le ve futuro a la Alianza del Pacífico?

Todo el futuro. Este tipo de alianzas son progresistas, pero en particular la Alianza del Pacífico debe luchar contra los intereses políticos, como, por ejemplo los de Brasil, que propende más por el Mercosur.

De hecho, preocupa que el mensaje de la presidenta chilena, Michel Bachelet, sea el de señalar que la relación con Brasil es su prioridad y que ello se traduzca en un menor esfuerzo por la Alianza del Pacífico.

¿En qué frentes hacen falta esfuerzos del país?

Definitivamente, en educación hay una tarea pendiente.

El país tiene que profundizar en calidad y hacerse la pregunta sobre si la prioridad es construir escuelas para llenarlas de estudiantes, o si mejor se concentran esfuerzos en prepararlos mejor.

Hay que darle más importancia a la calidad educativa.

Francisco Rodríguez

Especial para Portafolio