Museo del Oro con nuevo brillo

Mañana se abrirán las puertas de un Museo del Oro completamente renovado, un trabajo que según su directora, Clara Isabel Botero empezó con los estudios técnicos en 1998 y hoy se hace realidad.

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noviembre 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-01

Son 1.479 nuevos objetos de orfebrería, cerámica, madera, textiles y piedra que habían permanecido guardados por falta de espacio. “Abrir el Museo es una maravilla. Es dotarlo de una colección milenaria con la más alta tecnología”, dice Botero. Así mismo, el lugar ahora cuenta con espacios amplios para los visitantes que también prometen una visita más larga por cuatro salas y otra exploratoria, para que los estudiantes se hagan preguntas sobre la diversidad cultural de Colombia. Y de un área de 900 metros el Museo pasó a tener 4.000 metros de exhibición, que sumados con las áreas de servicio se acercan a los 7.000 metros, según su directora. “Es un museo actualizado a la altura de los más grandes del mundo. El costo del proyecto fue de 20 millones de dólares, pero su resultado se refleja en un sinnúmero de nuevos servicios”, afirma José Darío Uribe Escobar, gerente general del Banco de la República. Entre ellos se cuentan restaurante, tienda y sala de exposiciones temporales. Esta última permitirá apreciar expresiones etnográficas y arqueológicas de otras culturas del mundo, además de la riqueza cultural del país. Desde mañana también se inaugura allí la exposición Gentes de Río: Embera y Waunana de las selvas del Chocó. La muestra aborda aspectos de su organización social, vivienda, rituales y una amplia colección de fotografías de investigadores de etnólogos colombianos y extranjeros. El recorrido por las cuatro salas temáticas ofrece múltiples miradas sobre la producción orfebre prehispánica. Cada una recibe un nombre según lo que alberga: El trabajo de los metales, La gente y el oro en la Colombia prehispánica, Cosmología y simbolismo y La Ofrenda. ASÍ ES EL RECORRIDO El Museo del Oro del Banco de la República es el depositario de una de las más importantes colecciones de metalurgia prehispánica del mundo. Desde cuando abrió sus puertas en 1968, ha preservado la colección que empezó a hacer en 1939 y que hoy tiene 50 mil objetos, provenientes de las sociedades que habitaron Colombia entre el año 500 a.C y el 1.600 d.C. Así es que el guión para los visitantes fue elaborado según el ciclo natural del metal en las sociedades prehispánicas: su origen en la tierra y el regreso a la misma. El primer punto es El descubrimiento de los metales y muestra cómo los antepasados los descubrieron y crearon con ellos una relación especial que aún sobrevive. El siguiente es El trabajo de los metales, que describe las técnicas de minería y manufactura de la metalurgia antigua según las regiones y cómo esta puede explicar la sociedad que allí habita. Le sigue La gente y el oro en la Colombia prehispánica: un recorrido desde el sur hasta el norte de Colombia a través de las 13 regiones arqueológicas donde floreció la metalurgia y sus desarrollos culturales. Cosmología y simbolismo explora los temas míticos, el chamanismo y la simbología de los metales. Allí se exhibe el Poporo Quimbaya. Finalmente, La ofrenda que lleva al visitante al mundo de las ceremonias que propician el equilibrio del mundo. En esta sala está la Balsa Muisca. Así mismo, los objetos y cantos de los mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta, que con luz y sonido impactan a los visitantes. Con el Museo del Oro renovado se espera la entrada de 40 mil visitantes al mes. La entrada cuesta 2.800 pesos y hoy es accesible para todos los públicos con discapacidad auditiva y motora, por ejemplo. TECNOLOGÍA MUSEOGRAFÍA. Las salas y la museografía buscan la íntima relación entre el visitante y los objetos. El mobiliario, por ejemplo, pasa desapercibido. Para la iluminación de las colecciones se recurrió a un sistema de tecnología con bombillos que alcanzan hasta 100 vatios de potencia, resaltan con fidelidad los colores de los objetos, eliminan la temperatura, no tienen rayos Uv ni infrarrojos y reducen el consumo de energía. Su duración es de 10 años. Las vitrinas fueron equipadas con un sistema de aire con presión positiva que evita el ingreso de polución a las mismas y con sistemas de control de humedad y temperatura conectados a un software que garantiza la exhibición con las mejores condiciones de conservación. El edificio también será iluminado exteriormente con luminarias programables de colores para que el Museo del Oro en las noches se incorpore las nuevas dinámicas de la ciudad. WILABR

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