Nadie se atreve por ahora a hacer apuestas sobre rumbo del dólar | Finanzas | Economía | Portafolio

Nadie se atreve por ahora a hacer apuestas sobre rumbo del dólar

En lo que va corrido de este año la devaluación del peso llega a 4,2 por ciento y en solo el último mes el ajuste en la tasa nominal de cambio supera el 3,5 por ciento. La situación no estaba en los cálculos de nadie.(VER GRAFICO)

POR:
mayo 04 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-04

Hace unas semanas, la explicación que se dio parecía lógica: luego de las persistentes alzas en las tasas de interés en E.U., las distintas monedas cambiaron su tendencia de revaluación, no solo las ‘duras’ sino otras como el real brasileño. Sin embargo, con el paso de los días en la mayoría de países se frenó nuevamente y solo se ha mantenido en México y en Colombia. Los dos países son de los pocos que muestran un déficit en su balanza externa de bienes y servicios. En los anteriores términos, la despistada ha sido general. Los expertos en el tema, incluyendo a los mismos directores del Banco de la República, no entienden en realidad lo que está pasando, así traten de encontrarle sofisticadas explicaciones. Al interior del Banco de la República, la mayoría de técnicos y al menos dos de los seis miembros de la junta creen que el asunto es pasajero y que se volverá a la revaluación. Los demás -a lo mejor pensando con el deseo- quieren devaluación, así esta no sea muy pronunciada. De esa forma, se quitarían un peso de encima. Pero la pregunta que se sigue haciendo es ¿por qué ha habido devaluación? Las explicaciones están al orden del día. Unos están diciendo que el mercado ha descubierto el alto déficit fiscal del Gobierno central (ver artículo anexo de Salomón Kalmanovitz). Sin embargo, otros comenzando por los mismos técnicos del Banco de la República consideran que eso no es nuevo y todo el mundo lo sabía ya. Y en efecto, pese a que el balance consolidado del sector público está en equilibrio, el Gobierno central tiene un déficit que pasa del 5 por ciento. Hay quienes afirman que un buen día los operadores del mercado se dieron cuenta que seguir con títulos del Gobierno comenzaba s ser más riesgoso de la cuenta y entonces decidieron comprar dólares, con lo cual presionaron la demanda de esa moneda y su precio. Está por verse que tal real y duradero es ese argumento. Hay expertos -como Javier Fernández Riva, permanente estudioso de la economía- que se inclinan pensar que aunque sin tener dotes de “adivinos” hay una alta probabilidad de que se mantenega una línea de devaluación, en función de las previsiones sobre déficit en cuenta corriente y futuro no muy holgado del sector externo. Por ejemplo, él cree que este año el déficit en la cuenta corriente del sector externo puede llegar a 3.500 millones de dólares, casi 900 millones por encima de la previsión del Banco de la República. Para el año entrante, Fernández estima que la misma balanza será negativa en unos 5.500 millones de dólares. En el Banco de la República no hay acuerdo entre los técnócratas, discrepancia que es poco común o al menos no se hace pública. Hace unos años, en el gobierno de Samper, el hoy ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, siendo del equipo técnico del Banco discrepó de una medida adoptada y recibió la recriminación del entonces gerente, Miguel Urrutía. A las pocas semanas, Carrasquilla se retiró del Banco y se fue al exterior. Ahora parece que el estilo conciliador del gerente J. Uribe, permite la discrepancia, que radica basicamente en que los técnicos calculan que las importaciones crecerán a una tasa de 15 por ciento anual para un déficit corriente de 1,5 por ciento frente al PIB, mientras algunos directores consideran que subirán 25 por ciento y el déficit llegará a 3 puntos. Por eso, mientras los primeros siguen hablando de revaluación, los segundos hablan de lo contrario. En ese marco se explica en buena parte la decisión de la junta de subir la tasa de interés básica en un cuarto de punto, adoptada el viernes pasado: dado que creen que la economía no necesita un apoyo monetario que la empuje en el corto plazo, es mejor adelantarse ahora. “Estamos preparándonos para cuando la tasa de cambio comience a subir y pueda presionar la tasa de inflación”, comentó en privado uno de los directores del Emisor que cree en un futuro devaluacionista. De todas formas, el consenso es que no hay seguridad sobre el rumbo del precio del dólar en el corto plazo. 4,9% Es el déficit del sector central del Gobierno colombiano.

Siga bajando para encontrar más contenido