'Necesitamos mentalidad de conquistadores', dice presidente de Carvajal, Ricardo Obregón

Muchas compañías creen que necesitan un 'empujón' de un gigante para ser más creativas y sobresalir. Pero otra cosa piensa el ejecutivo al afirmar que cualquier empresa del país puede ser innovadora.

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abril 27 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-27

Además, puede diferenciarse sin la necesidad de un socio estratégico.

Durante la sesión de 'Lecciones Empresariales', organizada por PORTAFOLIO, el directivo dijo que un elemento clave en una compañía es perderle el miedo a ser los conquistadores. "Hay que convencernos de que para crecer, no necesitamos tener un socio estratégico, sino que somos nosotros quienes deberíamos llegar a impulsar otros negocios", afirmó y considera que "a veces nos cuesta trabajo fungir de conquistadores, pero entonces nos vamos a convertir en un lugar lleno de multinacionales cuyas decisiones se toman en otra parte".

Justamente, si hay una empresa colombiana que sabe lo que es ostentar el título de multinacional, es Carvajal. Y esto no se produjo de un día para otro, pues es una de las firmas más veteranas del país en materia de internacionalización, teniendo en cuenta que lleva casi 50 años en esta materia.

El resultado ha sido una gran diversidad de negocios en más de 15 países, casi todos latinoamericanos pero también en gigantes 'duros de roer' como Estados Unidos y China. Otro reflejo de este proceso es que la compañía en la actualidad tiene 24.000 empleados, de los cuales la tercera parte está en el exterior.

La era digital

Obregón, quien está por cumplir dos años al frente de la Organización Carvajal, considera que a pesar de pertenecer a un negocio con alto nivel de complejidad y en el cual no es tan fácil sobresalir, uno de los principales logros de la empresa es que ha sabido reinventarse y añadir valor agregado a lo que ofrecen. Pero su actividad está cambiando todo el tiempo y está en áreas en las cuales hay grandes amenazas provenientes de la explosión de la era digital.

Ante esta situación, el directivo ha optado por la estrategia de "imaginarnos el futuro y anticipar qué viene para poder tomar correctivos en el presente".

La experiencia de Obregón al frente de grandes como la ensambladora Sofasa, Bavaria y más recientemente Procafecol (la de las tiendas Juan Valdez), le ha dejado otra de las claves que se necesitan en un negocio: "hay que aprovechar las oportunidades cuando se presenten, pero también es muy importante no apegarse a nada, para poder salir de aquellos negocios que ya no representan tantas posibilidades".

Talla mundial

Y hay otra más relevante. El presidente de Carvajal cree que más allá de tener una buena infraestructura física, hay que destinar buena parte de las inversiones al conocimiento.

En ese sentido, señala que "una empresa puede invertir mucho en máquinas, pero si su gente no está capacitada o no adopta las mejores prácticas, se pierde lo que haga con la máquina".

Con ese ánimo, una de las tareas que ha realizado es "salir al mundo en busca de conocimiento y con el ánimo de traer lo que mejor se hace afuera, invertimos 6 millones de dólares para encontrar estándares de talla mundial".

Pero esos no son los únicos asuntos claves. Actualmente, la firma tiene pocos negocios en los cuales hay relación directa con el consumidor final y ante esto el directivo cree que si bien la parte industrial es importante, hay que volcarse más hacia los consumidores, conocerlos y atenderlos.

Los retos

El mercado de capitales estuvo mucho tiempo a la expectativa por el aterrizaje de Carvajal. Y llegado su momento, el pasado 17 de marzo, no hubo decepciones para ninguna de las partes: la compañía emitió bonos por 400.000 millones de pesos luego de que los inversionistas demandaran más de 640.000 millones de pesos.

Y aunque esto es positivo, la realidad es que los mercados tienen más ansias de que las empresas se enlisten como emisores, pero de acciones.

Para Carvajal, este no es un tema tan lejano, pues su presidente asegura que la emisión de deuda fue su primer paso para hacerse conocer dentro del mercado de capitales y "eso hace que una firma familiar aspire a colocar acciones".

Además, siguiendo con la estrategia de desprenderse de todo, Obregón considera que hacia delante, en medio de un proceso de consolidación, un buen mecanismo para obtener recursos frescos es justamente la bolsa."Uno no puede crecer a punta de flujo de caja o de la capacidad de endeudamiento que se tenga", dice.

Este bogotano de 62 años, hijo de un barranquillero y de una paisa, siempre ha creído que no sólo hay que hacer las cosas bien, sino hacerlas mejor que el promedio y para eso, hay que esforzarse más.

Tras su paso por varias compañías, una de las percepciones que le quedan a Obregón es que una persona no debería pasar más de siete años en el mismo cargo, pues "las empresas crecen en la medida en que llegue gente con buenas ideas".

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