Así negocian remesas de Venezuela

Las remesas procedentes de Venezuela se han convertido en la novedad. El consultor privado Mauricio Cabrera asegura que han crecido 135 por ciento en el año y duplicaron su participación en el total, pasando del 5,5 por ciento a 11 por ciento de los recursos que llegaron al país por esa vía.

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noviembre 24 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-24

“El crecimiento es todavía más asombroso si se recuerda que en el 2005 los colombianos en Venezuela tan solo mandaron a sus familiares 11 millones de dólares y este año se estima que van a enviar cerca de 500 millones de dólares”. Sin embargo, a juzgar por el tipo de operaciones, los expertos consideran que no todos los recursos se pueden considerar remesas de personas residentes en el país vecino. Estas operaciones, sin ser ilegales, sí constituyen un esguince a las normas. Las modalidades son las siguientes: Remesas a familiares: Desde que se implementó el control de divisas en Venezuela, en el 2003, cientos de colombianos se inscribieron en la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) bajo el concepto de ‘Remesas a familiares’, que en principio, les permitió enviar hasta 300 dólares mensuales (a precio oficial de 2.150 bolívares por dólar) a algún pariente, siempre que compruebe, cada seis meses, que todavía existe el vínculo. Sin embargo, en mayo pasado Cadivi modificó los requisitos y los trámites para adquisición de divisas a familiares residenciados en el extranjero, entre ellos los ciudadanos colombianos. A partir del primero de junio se puede enviar remesas por un máximo mensual de 1.800 dólares, a familiares con primer y segundo grado de consanguinidad y primer grado de afinidad, además del cónyuge y el concubino o concubina. Cada beneficiario podía recibir hasta 300 dólares. Estos envíos se concentran en Norte de Santander. La operación empieza con la compra de los bolívares en Cúcuta, para luego pasar a Venezuela (preferiblemente a Caracas) donde son consignados en un banco para que Cadivi autorice el giro en dólares al valor de la tasa oficial. El negocio es el siguiente: por ejemplo, el viernes pasado un dólar costaba 2.360 pesos ó 4.720 bolívares, a eso se le restan 2.150 bolívares (que es el precio oficial del dólar en Venezuela) y quedan 2.570 bolívares de ganancias por un dólar, es decir, 1.285 pesos (porque el bolívar está a 0,50 pesos). Tarjetas y puntos Cadivi: Desde hace más de un año, esta transacción comercial se ha vuelto común en almacenes de Cúcuta, donde el dinero que pagan a los venezolanos lo pasan como una venta. Ellos cambian por dinero los 5.000 dólares de cupo anual en la tarjeta de crédito, otorgados por el Gobierno venezolano para compras en el exterior. Luego, la justifican a través de una factura negociada con el cliente, que incluye el pago del IVA y en la que se dice cuál fue el artículo supuestamente adquirido. Los dueños de locales comerciales en Cúcuta aseguran que el negocio es legal, porque si un venezolano llega y les pide que les haga un avance, se lo hacen y ellos les dan una factura. Ese avance lo suponen como una venta que paga el IVA al país, por lo que consideran que no se está evadiendo nada. Para atraer a los clientes, algunos almacenes contratan, en época muerta, a los llamados ‘arrastradores’ o vendedores por tableta, que buscan a los turistas venezolanos para convencerlos de que vendan los puntos o cupos. Además de los 5.000 dólares de cupo anual para realizar consumos en el exterior, las tarjetas de crédito venezolanas disponen de 400 dólares para realizar compras en Internet y permiten hacer avances mensuales hasta de 500 dólares, a través de cajeros automáticos. Tienen acceso a las tarjetas de crédito cualquier persona con cuenta corriente. Contrario a Colombia, en Venezuela el Estado es el productor de divisas y todo lo controla a través de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). El Gobierno de Venezuela tiene una tasa de cambio fija de 2.150 bolívares por dólar o 2,150 bolívares fuertes y asume ese diferencial cuando la tasa de cambio varía, por todos los factores que la influyen, tanto interna como externamente. Compraventa por profesionales del cambio: La Asociación de Profesionales del Cambio (Asocambios), con cerca de 450 afiliados, es la entidad que organiza y regula a las personas dedicadas a la compraventa de divisas (bolívares y dólares) en la frontera colombo-venezolana, sobre todo en Norte de Santander. Sin embargo, el número de ‘cambistas’ en esta zona del país sobrepasa los 1.200, incluidos los ‘maneros’ y cajoneros que trabajan como ambulantes en las calles de Cúcuta y en la frontera de ambos países. El 99 por ciento de sus operaciones cambiarias en la frontera las realizan en bolívares-pesos y viceversa, mientras las que ejecutan con dólares son pocas, así como con euros que resultan muy de vez en cuando, pues es un mercado bastante marginal. NO HAY CIFRAS OFICIALES SOBRE MOVIMIENTOS DIARIOS José María González, vicepresidente de Asocambios, asegura que a pesar de estar blindados por la Dirección de Aduanas e Impuestos Nacionales (Dian), en esta zona del país sigue habiendo mucha actividad infor- mal. Eso ha impedido que se ob- tengan cifras concretas sobre el volumen de dinero que se mueve en el cambio de divisas. Sin embargo, hace una aproximación con los 450 profesionales del cambio. Según sus cálculos, cada uno de ellos negocia 15 millones de bolívares fuertes diarios que sumarían 6.750 millones, es decir, unos 3.375 millones de pesos. Otros hablan de 1.500 a 2.000 millones de bolívares diarios, pero eso varía de acuerdo con las temporadas. Diciembre por ejemplo, es la mejor época del año para estas operaciones. Colombianos aceleran los giros del exterior A pesar de la crisis financiera y de la desaceleración económica mundial, el giro de remesas hacia América Latina sigue creciendo, y especialmente las que tienen como destino Colombia. Y ¿cuál es la explicación para que los envíos de dinero crezcan en medio de la crisis? Las razones van desde el aumento del precio del dólar, hasta las operaciones especulativas (legales) en la frontera colombo-venezolana. A esto se suman un auge momentáneo de giros por parte de los colombianos que se han dejado llevar por el huracán del pánico financiero de E.U. y decidieron girar buena parte de sus ahorros al país por el temor a perderlos o a quedarse sin trabajo por culpa de la recesión norteamericana. También se prevé que las remesas se aceleren debido a la temporada de Navidad y fin de año. Cifras de la balanza cambiaria indican que entre el 1 de enero y el 31 de octubre de este año llegaron al país 4.678,9 millones de dólares en remesas frente a 4.144 millones del mismo periodo del 2007. OTRAS RAZONES DEL AUMENTO El alza del dólar incentiva a las personas a enviar dinero porque este rinde más, pues sus familias reciben una mayor cantidad de pesos por cada dólar. En la actualidad, en Colombia, por cada dólar se pagan alrededor de 2.300 pesos, cuando en junio esa tasa bordeaba apenas los 1.600. 12,9 por ciento crecieron las remesas totales que los colombianos enviaron desde el exterior a sus familias en el país, en dólares, entre enero y octubre, según la balanza cambiaria. WILABR

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