'Negociar bloque a bloque no ha dado los resultados esperados', dice Stefano Sannino

El italiano, director para América Latina en la Dirección General de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, estuvo en Bogotá y habló en exclusiva para EL TIEMPO.

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noviembre 04 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-04

Estamos en una etapa interesante en las relaciones con la Unión Europea. ¿Cómo van los temas conjuntos?

Creo que la relación entre la Unión Europea y Colombia es particularmente buena. Hay un interés grande y fuerte de la Unión Europea de tener un acuerdo con los países de la Comunidad Andina (CAN), sobre el cual hemos venido conversando para desarrollar tres pilares: diálogo político, cooperación y comercial.

¿Cómo va ese acuerdo?

En este momento hay una imposibilidad de la CAN para lograr un acuerdo sobre algunos temas, en particular en materia comercial. Hemos tenido una petición del presidente Uribe y del presidente García, del Perú, quienes nos han dicho que les gustaría tener un acuerdo bilateral con la Unión Europea. La respuesta ha sido positiva, en la medida en que lo que acordemos sea compatible con las reglas de la Organización de Mundial del Comercio.

¿No cree usted que el esquema de negociar en bloque es muy complejo?

Es cierto que el mecanismo de alguna manera no ha logrado todos los resultados que habíamos esperado. Yo creo que la integración regional es un principio importante que tenemos que preservar.

Pero al mismo tiempo creo que debemos intentar nuevas maneras de impulsar ese principio de integración. Hasta ahora con los acuerdos hemos tenido una especie de enfoque total. Con la negociación de bloque a bloque se podía crear una situación de integración regional más fuerte.

Otro elemento muy importante es fortalecer las relaciones bilaterales entre la UE y los distintos países de la región. No como alternativa (al bloque regional), sino como instrumento para ayudar.


¿Le preocupa que en esta época de crisis económica esos esfuerzos de integración tengan tropiezos?

No me queda claro qué pasa en este momento. Es verdad que la crisis está llegando a América Latina con un poco de retraso respecto a Europa. No sé cuál va a ser la lección, pero es verdad que la pauta de un mecanismo generalizado puede ser problemática.

¿Diría usted que en Europa han subido de tono las voces que piden proteccionismo?

En general diría que hay un riesgo de que, en una situación de dificultad, las tendencias de protección de la economía tengan una voz más fuerte. Pero me parece también que la dirección general que hemos tenido en este momento en Europa no es de protección. De cuidado sí, pero no de protección.

¿Ve más presiones sobre el tema de los inmigrantes?

Hay una necesidad de enfocar el tema migratorio de forma distinta, porque tiene un impacto fuerte sobre nuestras sociedades, no solo ahora en situación de crisis. Hablo de los problemas de integración con una sociedad distinta desde el punto de vista cultural, religioso y otras cosas.

Sobre la directiva que adoptó Europa nos ha sorprendido la reacción en América Latina. Creo que todo esto nos ha enseñado sobre la necesidad de hablar más.

Uno de los elementos importantes en este contexto es la decisión de definir conjuntamente con los países latinoamericanos un marco de cooperación sobre todas las cuestiones de política migratoria y de movilidad, porque es importante comprendernos recíprocamente.

¿Ve una nueva directiva en el corto plazo?

No. Yo creo que lo que tenemos que hacer y que estamos haciendo es poner la directiva en un contexto mucho más amplio, mucho más largo, que no es solamente el problema de rechazar a los inmigrantes irregulares. Es el enfoque sobre el tema migración.

En Europa tienen 3 ideas que me parecen muy simples: ayudar a la migración legal, que da a los migrantes regulares los mismos derechos de los ciudadanos europeos; luchar contra las migraciones irregulares por el impacto negativo que tienen, y definir con los países interesados, en un contexto de cooperación, las respuestas más adecuadas a todo esto. 
 

Efectos de la recesión en UE

Una contracción de la economía de la Unión Europea (UE), de la que se afirma ya entró en recesión por haber tenido reducciones de 0,1 por ciento en el segundo y tercer trimestres, se sentirá en la facturación colombiana y, por consiguiente, en el nivel de empleo del sector exportador.

Las exportaciones colombianas a la UE acumularon 3.463,6 millones de dólares entre enero y agosto, 17,3 por ciento más que en el mismo periodo del año pasado.

El mercado europeo, integrado por 27 países y el tercero para Colombia, después de E.U. y Venezuela, es el principal destino del café, el banano, el ferroníquel y el carbón, todos productos básicos.

A la Europa comunitaria, segundo mercado para las flores colombianas, también se despachan bienes con mayor grado de elaboración, como químicos, plásticos, cueros, confecciones, algo de textiles, fundición, hierro y acero.

Para el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, la desaceleración de la economía mundial, con recesión en regiones como el Viejo Continente, todavía no se siente en las exportaciones. Quizás, dijo, se puede resentir la inversión extranjera por la natural reserva que adoptan los inversionistas ante una situación como la actual.

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