Niños pagan precio de redadas en E.U. Las campañas de las autoridades contra los inmigrantes ilegales están causando una grave situación entre los menores de edad.

Niños pagan precio de redadas en E.U. Las campañas de las autoridades contra los inmigrantes ilegales están causando una grave situación entre los menores de edad.

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noviembre 01 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-01

Washington. Los niños de indocumentados son los que pagan el precio de las redadas y deportaciones que se multiplicaron en el último año en Estados Unidos, sin tener en cuenta ninguna medida para proteger a los menores, reveló ayer un informe del Urban Institute. “Las redadas de inmigración crean angustia económica y trauma emocional para los niños”, concluyó el documento encargado por el Consejo Nacional de la Raza (Nclr), la mayor organización hispana de Estados Unidos, que pidió inmediatamente al Congreso una audiencia sobre la situación de los menores afectados. “En cualquier decisión política debemos tomar en consideración que estamos poniendo a los miembros más jóvenes y vulnerables de nuestra sociedad frente a un riesgo profundo”, explicó Janet Murguía, presidenta de Nclr, al presentar el documento. “Este informe demuestra claramente que pueden pasar años antes de que conozcamos el efecto completo que las redadas de inmigración tendrán en estos niños y los costos a largo plazo para nuestra sociedad”, añadió, después de que las autoridades estadounidenses multiplicaran las deportaciones. Según el documento, por cada dos personas detenidas en una redada contra la inmigración ilegal, “un niño se queda sin familia” en Estados Unidos, ya que las autoridades deportan solamente a las personas que se encuentran sin papeles en el país. En el caso de los niños, dos tercios de los afectados por las redadas tienen la nacionalidad estadounidense por haber nacido en dicho país, por lo que no pueden ser expulsados. Además, los operativos policiales se concentraron principalmente en los lugares de trabajo de los padres, lejos del hogar familiar o las escuelas donde estaban los menores, sin tomar ninguna medida para ocuparse de los niños que se quedaban sin sus parientes. “Los gobiernos locales y comunidades estudiadas no tuvieron los recursos adecuados para atender las necesidades de los niños tras el impacto negativo de las redadas”, lamentó Randy Capp, un experto independiente en demografía del Urban Institute. “Así mismo, el gobierno federal no contó con políticas y procedimientos que explícitamente consideraran la protección de los niños”, añadió, tras subrayar que las deportaciones constituyeron “una carga pesada para las fuentes de apoyo que actúan como primer auxilio”. Los que se ocuparon de los niños tras la detención de sus padres fueron principalmente los vecinos, el sistema escolar, los proveedores de servicios sociales y las instituciones religiosas, destacó el documento. “Fuertes redes de familiares indirectos y amigos tomaron la responsabilidad del cuidado y del apoyo económico de los niños cuyos padres fueron arrestados en las redadas”, subrayó la investigadora Rosa María Castañeda del Urban Institute. “Estos ingeniosos grupos se aseguraron de que ningún niño se quedara solo o bajo la custodia del Estado”, constató la investigadora. AFP La situación de los inmigrantes en Estados Unidos parece deteriorarse en varios sentidos, especialmente por las campañas iniciadas por el propio Gobierno en contra de la ilegalidad. El Urban Institute investigó las consecuencias generadas por las redadas masivas en tres diferentes lugares de Estados Unidos: Greeley (Colorado, suroeste), Grand Island (Nebraska, centro) y New Bedford (Massachusetts, noreste). En estas tres operaciones, un total de 912 personas han sido arrestadas y 506 niños fueron directamente afectados, según el documento. Las autoridades estadounidenses multiplicaron en los últimos meses las redadas, mientras en el Congreso fracasaba una reforma migratoria que habría abierto el camino a la regularización de cerca de 12 millones de indocumentados radicados actualmente en Estados Unidos, según las estimaciones oficiales. UN FENÓMENO QUE AFECTA A VARIOS LUGARES, Washington. Los niños de indocumentados son los que pagan el precio de las redadas y deportaciones que se multiplicaron en el último año en Estados Unidos, sin tener en cuenta ninguna medida para proteger a los menores, reveló ayer un informe del Urban Institute. “Las redadas de inmigración crean angustia económica y trauma emocional para los niños”, concluyó el documento encargado por el Consejo Nacional de la Raza (Nclr), la mayor organización hispana de Estados Unidos, que pidió inmediatamente al Congreso una audiencia sobre la situación de los menores afectados. “En cualquier decisión política debemos tomar en consideración que estamos poniendo a los miembros más jóvenes y vulnerables de nuestra sociedad frente a un riesgo profundo”, explicó Janet Murguía, presidenta de Nclr, al presentar el documento. “Este informe demuestra claramente que pueden pasar años antes de que conozcamos el efecto completo que las redadas de inmigración tendrán en estos niños y los costos a largo plazo para nuestra sociedad”, añadió, después de que las autoridades estadounidenses multiplicaran las deportaciones. Según el documento, por cada dos personas detenidas en una redada contra la inmigración ilegal, “un niño se queda sin familia” en Estados Unidos, ya que las autoridades deportan solamente a las personas que se encuentran sin papeles en el país. En el caso de los niños, dos tercios de los afectados por las redadas tienen la nacionalidad estadounidense por haber nacido en dicho país, por lo que no pueden ser expulsados. Además, los operativos policiales se concentraron principalmente en los lugares de trabajo de los padres, lejos del hogar familiar o las escuelas donde estaban los menores, sin tomar ninguna medida para ocuparse de los niños que se quedaban sin sus parientes. “Los gobiernos locales y comunidades estudiadas no tuvieron los recursos adecuados para atender las necesidades de los niños tras el impacto negativo de las redadas”, lamentó Randy Capp, un experto independiente en demografía del Urban Institute. “Así mismo, el gobierno federal no contó con políticas y procedimientos que explícitamente consideraran la protecci

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