Niños de papel buscan a alguien que los adopte

Guillermo Martín Bermejo sabe lo que es ser un niño perdido, pero no necesariamente en el sentido de aquel que no encuentra su casa, el lugar al que va o a sus padres. Él fue uno de ellos, porque no encontraba su lugar en la escuela ni en el barrio, “era de los que llaman problemáticos”, dice.

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mayo 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-17

Mejor dicho, fácilmente lo hubieran diagnosticado con Déficit de atención e hiperactividad. Como una manera de elaborar esas situaciones de la infancia en las que los maestros no sabían como tratarlo, sus compañeros se molestaban a veces por su inquietud y algunos adultos se desesperaban con su comportamiento, ahora como artista emprendió el proyecto Niños perdidos. Se trata de una intervención que se mueve entre el arte urbano y el arte social, en la que Martín deja por ahí colgados unos niños perdidos, que ha elaborado en papel y que él mismo se ha encargado de recortar. La paciencia con las tijeras y el papel para darles vida a cerca de 3.000 niños, nada tiene que ver con la idea de un niño hiperactivo. Personas en Basilea (Suiza), Nueva York y Madrid han visto a estos niños por ahí, pegados en un árbol o en un poste. Algunas los ignoran, otros los ‘adoptan’. “Esto me ha ayudado a entenderme a mí mismo, a que no estaba ni estoy fuera de la socidad. Me ha permitido avanzar. Además, porque en casa tengo unos padres maravillosos, liberales, abiertos. Entonces, en casa todo estaba bien, pero afuera no”, dice este joven artistas que visita Bogotá por estos días para participar en Fiesta España 08, un festival de nuevos creadores españoles (ver recuadro). Ala ciudad ha llegado con sus niños perdidos, pero aquí, en vez de dejarlos por allí abandonados, los ha entregado a un grupo de 10 personas de diferentes disciplinas para ver qué hacían con ellos. Por ejemplo, Laura Laurens, que es diseñadora textil y artista plástica, aprovechó esta figura del niño de traje gris con los ojos cerrados, para estamparla en una tela, que luego convertirá en distintas prendas de vestir. “Los niños perdidos se van con quien compre la prenda”, dice esta joven artista. Mientras trabajaba con ellos, no pudo evitar pensar en los niños desplazados por la violencia, por ejemplo. Eso quiere Martín, que aquellos que entren en contacto con sus niños piensen en aquellos que han sido abandonados. Pero a veces se encuentra sorpresas. “En Nueva York, que es una ciudad tan estresante con tanta gente que vive tan sola, estos niños son una compañía para ellos”, cuenta. En las otras ciudades, los dibujos tienen escrito el correo electrónico de Martín por detrás, y recibó mensajes variados. “Alguien me envió una fotografía en que se veía que estaba arropando al niño. También sé que los ponen como protector de su pantalla de computador para estar acompañados, o los usan como marcadores de libros. La gente les encuentra un uso, una manera de adoptarlos”. En Bogotá, Martín se ha sorpendido con las ideas que los ‘padres putativos’ de sus niños han tenido con ellos. “El taller ha sido muy interesante, me ha sorpendido la creatividad de la gente, que con un presupuesto cero, hace maravillas”, comentó. Un antropólogo, por ejemplo, vinculó los dibujos con una serie de estadísticas sobre los niños: en la guerrilla, en el holocausto y en la guerra. Un fotógrafo sacó unas imágenes como las que llevan las señoras de sus hijos en las billeteras. Encontrar la belleza en la ciudad Cristina Lucas lleva varios días en Bogotá trabajando con un grupo de artistas colombianos en dos proyectos distintos pero unidos por una misma idea: la belleza. “Queremos revisar la idea de belleza. El artista se ha ocupado siempre de ella, pero en estas sociedades capitalistas el concepto ha cambiado mucho por la moda, los cirujanos plásticos, la televisión. Pasó del sitio de arte al sitio de consumo. Queremos repensar la belleza desde el arte. Por eso andan a la cacería de imágenes que tengan que ver con los íconos de la belleza según los reinados, el cine y otros, para hacer un audiovisual con ellos. También están buscando cosas bellas en la ciudad. “Cada uno desde su propio trabajo tiene libertad para escoger las imágenes que quiera y luego las ensamblaremos”, comenta la artista. El resultado final se verá este miércoles en el Museo Nacional. Los nuevos creadores españoles “Este evento es como cuando uno ve a un amigo y luego a otro, y entonces decide reunirlos a todos en una gran fiesta”. Así describe José Antonio de Ory, agregado cultural de la embajada de España en Colombia, Fiesta España 08, un festival de nuevos creadores españoles que se realiza a lo largo de mayo y junio en Bogotá. De allí que durante este tiempo se puedan ver trabajo en campos como las artes visuales, la arquitectura, el cine, las artes escénicas, la literatura y la música. Pero al tiempo se ha querido que sea un espacio de encuentro entre los creadores españoles y los colombianos, por lo que muchas actividades son encuentros y talleres. La Fiesta España es un proyecto de la Embajada de ese país con curaduría conjunta de La Fábrica, una de las empresas más reconocidas de gestión cultural en el país ibérico. Más información en www.fiestaespana.com. La creación escénica vista con los ojos de cuatro mujeres Las artes escénicas también tienen un espacio en Fiesta España 08, con Las artistas Cristina Blanco, Cuqui Jerez, María Jerez y Amaia Urra, quienes presentarán The Neverstarting Story. Este proyecto es creado entre estas cuatro mujeres, quienes han querido investigar la manera de colaborar y trabajar juntas sin la necesidad de llegar a un consenso, intercambiando los roles de dirección para mantener la independencia dentro del mismo. El punto de partida es una serie de preguntas y materiales comunes que se han desarrollado dentro del principio de la no propiedad de ideas. De este proceso surgen cuatro piezas escénicas: La peli, de María; El montaje, de Cristina; La cosa, de Amaia y El ensayo, de Cuqui. Además, se proyectará un cortometraje hecho en colaboración con Cinthy Tuloh. Hoy en Mapa Teatro. El nuevo rollo cinematográfico Durante dos semanas, fiesta España 08 presentará una muestra de las últimas películas de los creadores jóvenes más importantes de la actualidad española. Los asistentes podrán disfrutar de diferentes géneros y lenguajes como el documental, el realista, el artístico, la comedia y los códigos de las nuevas tecnologías. El ciclo comienza el 23 de mayo y va hasta el 31 en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, MamBo. Se verán largos y cortometrejes como Astronautas (de Santi Amadeo), Smoking room (de J.D Wallovits y Roger Gual; Azul oscuro, casi negro (de Daniel Sánchez), Días de fútbol (David Serrano), Honor de caballería (Albert Serra), entre otros.WILABR

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