Nomura sufre algunos tropiezos en su expansión de Japón al mundo

Nomura sufre algunos tropiezos en su expansión de Japón al mundo

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julio 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-31

La firma de corretaje japonesa Nomura Holdings Inc. inició en abril una sesión de capacitación para nuevos empleados separando a hombres y mujeres. A las mujeres, incluyendo a graduadas de Harvard contratadas por Lehman Brothers antes de su colapso, se les enseñó cómo arreglarse el cabello, servir el té y elegir su vestuario según la estación, dicen ejecutivas que presentaron una queja sobre la sesión.

Desde que Nomura compró las operaciones internacionales de Lehman el pasado septiembre, las diferencias culturales y empresariales entre las dos organizaciones han estado de relieve.

Ha habido tensión sobre la remuneración ejecutiva, la rapidez en la toma de decisiones y el trato de las mujeres en la fuerza laboral.

Nomura ha estado adoptando medidas para integrar las dos organizaciones, pero ha sido difícil, en particular en el área de banca de inversión. Varios ex banqueros de Lehman han abandonado el barco y probablemente haya otras deserciones después de la próxima ronda de bonificaciones.

El 28 de julio, Nomura informó a los ejecutivos que Jasjit "Jesse" Bhattal, ex presidente ejecutivo del brazo asiático de Lehman, abandonará el cargo de director de las operaciones de Nomura en Asia fuera de Japón a fines de año. Al día siguiente, Nomura reportó una ganancia de 11.420 millones de yenes (unos US$121 millones) para su trimestre fiscal terminado el 30 de junio, su primera ganancia en seis trimestres y algo inesperado, ya que los analistas predecían pérdidas.

Por décadas, Nomura había tratado de expandirse al extranjero, con un éxito limitado. Antes de la compra de Lehman, sus altos ejecutivos temían que su condición de firma doméstica independiente de corretaje la hacía vulnerable a una compra.

"Si fuéramos una firma 100% doméstica, seríamos carne de rapiña para un megabanco japonés o, lo que es más importante, para cualquiera que tenga peso en la arena internacional", dice Takumi Shibata, que se convirtió en el presidente ejecutivo de Nomura en marzo de 2008 con el mandato de transformar la compañía.

Además de comprar las operaciones de Lehman en Europa y Asia, Nomura ha estado fortaleciendo su presencia en Estados Unidos Sus incursiones previas en el mercado estadounidense han sido decepcionantes. En los años 90, ingresó en el negocio de titularización de hipotecas comerciales en ese país, pero unos años después registró pérdidas de US$600 millones en ese sector.
En 2007, anunció el cierre de su negocio de valores respaldados por hipotecas en Nueva York.

En los últimos meses, sin embargo, mientras muchos bancos estadounidenses de inversión pierden terreno, Nomura ha ganado participación de mercado.

Tras la crisis financiera, grandes gestores de dinero de EE.UU. han estado tratando de cultivar relaciones más profundas con bancos comerciales y firmas no estadounidenses, dicen ejecutivos de Nomura.

Las operaciones internacionales de Lehman se pusieron en venta después de que su compañía matriz se declaró en quiebra el 15 de septiembre. Para Nomura, era el momento apropiado. Las firmas de Wall Street estaban en problemas y la economía japonesa parecía estar relativamente aislada de la crisis. Nomura pagó US$225 millones por la unidad de Lehman en Asia y sólo US$2 por su unidad europea. Su meta era ganar posiciones en la banca de inversión internacional, además de acceso a los clientes de fondos de cobertura.

Sin embargo, la gestión de fusiones interfronterizas es difícil, especialmente en las finanzas, donde los activos clave son el personal. Lo que Nomura compró fue en gran medida 8.150 empleados de Lehman. Decenas de banqueros dejaron la firma casi de inmediato.

En un esfuerzo por retener a banqueros de Lehman, Nomura garantizó sus bonificaciones a los niveles máximos del mercado por hasta dos años, dicen ejecutivos de Nomura. Esto creó resentimiento con los banqueros de Nomura, donde un jefe de división gana US$250.000 al año, frente a millones para el mismo cargo en Lehman.

Los banqueros de Lehman, mientras, se toparon con una cultura laboral distinta. Un equipo de corredores de Nomura, por ejemplo, cantaba una canción de la compañía en las reuniones de la mañana. Luego está el código de indumentaria, que algunos consideran muy estricto, o el hecho de que recursos humanos cambió los correos electrónicos de algunas empleadas a sus apellidos de casadas.

Nomura dice que el código de vestir busca que clientes y colegas se sientan cómodos. El cambio de los correos, agrega, se dio para resolver un problema durante el proceso de transición

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