Nota de riesgo y de condolencia

Que Brasil y México estén por delante nuestro no reviste novedad alguna, pues al fin y al cabo son, a nivel mundial, las econmías 11 y 13 por tamaño del Producto Interno Bruto.

Finanzas
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abril 11 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-11

Estando ya próximos al cierre del semestre, se observa en el ámbito académico mucha preocupación por parte de los estudiantes acerca del veredicto final que significa la nota promedio del período, con base en la cual se define si están habilitados o no para proseguir sus estudios. Esto de las notas o calificaciones es un parámetro que siempre ha sido objeto de agudas críticas, pero -quiérase o no- la humanidad no ha inventado un indicador más apropiado para evaluar el desempeño de los estudiantes, los cuales siempre van a afirmar que la nota recibida en cualquier disciplina no colma sus expectativas, y por lo general el culpable es el calificador.

Esta reflexión viene como anillo al dedo ahora que circulan versiones periodísticas según las cuales el Gobierno colombiano anhela con vehemencia que antes de culminar el período presidencial, se produzca -además de la captura del funesto y escurridizo 'Mono Jojoy'- la revisión al alza de la calificación que las agencias especializadas otorgan a la economía colombiana.

Recordemos que esta calificación está hoy en BB+, que como es obvio es un peldaño más bajo que BBB-, frontera entre los títulos con grado de inversión (más atractivos para los mercados y a más bajo costo) y los títulos con grado especulativo, o sea aquellas inversiones atractivas para inversionistas con más disposición al riesgo, pero ávidos de un mayor retorno.

En el grupo selecto se encuentran Chile, México, Brasil y Perú, el alumno sorpresa. Que Brasil y México estén por delante nuestro no reviste novedad alguna, pues al fin y al cabo son, a nivel mundial (ver anuario estadístico del BM), las economías 11 y 13 por tamaño del PIB. Lo de Chile tampoco es sorpresivo, ya que es la economía latinoamericana la que siempre ha estado liderando el grupo, posee el ingreso per cápita más alto de la región y sólo podría llegar a perder tal privilegio por insucesos tan imprevisibles y devastadores como una catástrofe de la madre naturaleza.

Perú por el contrario, se parece mucho a nosotros por tamaño y en ingreso per cápita, pero aparentemente, como en las carreras de caballos de largo aliento, viene de atrás para adelante, en tanto que Colombia después de un par de años de auge, ha venido cediendo terreno y no obstante, reconocérsele un alto nivel de estabilidad, sus cuentas fiscales -cada vez más deterioradas- proyectan más de una preocupación y desasosiego acerca de su sostenibilidad en el mediano plazo.

En contra de la aspiración gubernamental está también el default moral en que incurrieron las calificadoras internacionales (todas ellas de apellidos muy connotados) al no haber previsto la magnitud de la crisis de las subprime. Sobre ellas se cierne aún la amenaza -promovida por la líder mundial Angela Merkel- de adelantarles un juicio de responsabilidades en calidad de coautores o propagadores de la crisis.

Nota de condolencia.

gpalau@urosario.edu.co