La nueva Argentina

Hoy 25 de mayo, aniversario de la revolución argentina de 1810, su presidente Néstor Kirchner está haciendo una gran manifestación y celebración política en la Plaza de Mayo, para conmemorar su tercer año de gobierno. Los expertos en política dicen que será la ocasión precisa para que lance su candidatura para ser reelecto presidente. Pero el gobierno dice que es para mostrar una nueva Argentina al mundo. Hasta ahora Kirchner ha dicho que no quiere la reelección y que por el contrario sugiere a su esposa como candidata a la primera magistratura.

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mayo 25 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-25

Lo cierto es que una encuesta publicada la semana pasada indica que si Kirchner se lanzara nuevamente a la presidencia, podría ganar en primera vuelta. Tal respaldo se le atribuye a la revitalización de la economía bajo su gobierno. Algo que es difícil de negar. Coincidencialmente cayó en mis manos una carta enviada a finales de abril por la embajada de Argentina en Chile al Director del periódico El Mercurio de Santiago, en virtud de un artículo que publicaron cuestionando la recuperación económica argentina. La embajada en su carta presenta la otra cara de la moneda. El crecimiento de la economía argentina suma tres años en ritmos sostenidos de 8,8 por ciento 9 por ciento y 9,2 por ciento. A partir de febrero de 2005 alcanzó el nivel previo a la inolvidable y fuerte crisis que sufrió ese país. Luego inició un genuino crecimiento que se prolonga hasta el 2006 con una proyección del 6 al 8 por ciento de aumento del Producto Interno Bruto. El desempleo en plena crisis llegó al 22 por ciento. Actualmente es del 10 por ciento. Se crearon 2.994.000 empleos en tres años, de los que sólo 294.000 corresponden a planes sociales. La recuperación económica ha mejorado los índices de pobreza. Esta ha descendido de un máximo de 50 a un 38 por ciento. En cuanto a las exportaciones, hace 10 años éstas promediaban los 25 mil a 27 mil millones de dólares. En el 2005 llegaron a 40.000 millones de dólares y ello con precios de commodities inferiores a los que se tenían hace diez años. La deuda externa se redujo de 190 mil millones a 114 mil millones de dólares. Paralelamente su solidez fiscal se evidencia con superávit constantes del orden de 3,7 al 4 por ciento del PIB. La inversión aumentó un 26,9 por ciento en el 2005, hasta alcanzar el 20 por ciento del PIB, equivalente al promedio de la década de los noventa. La recuperación económica disparó el consumo industrial de hidrocarburos -mientras que el sector residencial tuvo un crecimiento vegetativo- lo que ha generado una estrechez de suministro en un contexto de precios atrasados. El gobierno reaccionó rápidamente importando gas y diesel desde Bolivia y Venezuela respectivamente La petrolera Repsol YPF anunció que estará invirtiendo 7.000 millones de dólares entre los años 2005 y 2009. La brasileña Petrobrás ha anunciado inversiones por 2.250 millones de dólares en el mismo período. Pareciera entonces que Argentina ha consolidado un modelo de crecimiento basado en superávit fiscal, desendeudamiento, tipo de cambio competitivo, baja tasa de interés, integración a los mercados mundiales, productividad y distribución del ingreso. Tiene razón entonces el gobierno argentino en mostrar hoy en la Plaza de Mayo un nuevo país, y si las encuestas no mienten, tiene razón la mayoría del pueblo argentino en querer reelegir a Kirchner. Pero independiente de lo que pase electoralmente en Argentina, sus resultados económicos muestran la tenacidad de su pueblo para afrontar una de sus peores crisis económicas. Ex ministro. Profesor Universitario "Su solidez fiscal se evidencia con superávit constantes del orden de 3,7 al 4 por ciento del PIB”.

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