Nuevos empleos, sólo para profesionales; 95% de ocupación es para personas con educación superior

El país enfrenta un reto, pues el 69 por ciento de los desempleados en las 13 principales ciudades c

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diciembre 12 de 2010 - 11:49 p.m.
2010-12-12

Las cifras del Dane y del Banco de la República muestran que, en efecto, la economía colombiana está creando más puestos de trabajo, los cuales están siendo ocupados sólo por personas con algún grado de formación superior.

El empleo formal (obreros y empleados del Estado, más obreros y empleados, patronos y otros trabajadores en empresas privadas con más de cinco trabajadores, más profesionales y técnicos independientes) comenzó a crecer desde finales del año pasado y lo sigue haciendo este año a una tasa media anual del 5,1 por ciento hasta septiembre, según las cifras publicadas por el Dane.

El total crece más que su componente asalariado (3,6 por ciento) porque incluye los profesionales y técnicos independientes cuyo empleo es muy dinámico. Sin embargo, no todo el empleo formal es de buena calidad: el 30 por ciento de los trabajadores formales sin educación superior está desprotegido a la vez en salud y pensiones, frente al 19 por ciento para quienes tienen educación superior.

Mientras tanto, el empleo informal (obreros y empleados, patronos y otros trabajadores -servidores domésticos, trabajadores no remunerados, jornaleros- de empresas privadas de hasta cinco trabajadores; cuentapropistas no profesionales ni técnicos -o por cuenta propia-) ha seguido también subiendo, aunque menos que el formal (3,3 por ciento anual hasta septiembre; 4,8 por ciento anual en el tercer trimestre calendario). El 90 por ciento carece a la vez de seguridad social en salud y pensiones.

En medio de ese panorama, la buena noticia es que el 50 por ciento de las nuevas plazas anuales de trabajo creadas entre julio y septiembre 2009/2010 en las 13 ciudades fueron formales (el 50 por ciento informales).

El lado para evaluar de las cifras es que el 95 por ciento de los nuevos empleos formales del último año fueron para personas con algún grado de educación superior. Quienes cuentan con máximo bachillerato (el 69 por ciento de la fuerza laboral de las 13 ciudades) deben o aceptar el desempleo (el 72 por ciento de los desempleados carecen de estudios superiores) o dedicarse a la informalidad (el 90 por ciento de los nuevos empleos del último año para esa población fueron informales).

La recuperación económica ha jalonado también la del empleo formal que, en las 13 ciudades, ha crecido este año a una tasa media anual del 5,1 por ciento. Se trata principalmente del empleo formal con educación superior que, por su rápida expansión (12,2 por ciento anual en lo corrido del año) y sus mayores ingresos, ha dinamizado el consumo interno.

Sin embargo, Colombia está aún lejos de solucionar el problema laboral: en el campo el empleo asalariado sigue cayendo y es hoy 26 por ciento menor que hace tres años; en las zonas urbanas, donde el desempleo está bajando, la participación laboral de los menos educados y el empleo informal siguen elevándose.

El viacrucis es para los menos educados

La falta de empleos formales (la falta de ingresos modernos) para los menos educados ha hecho que la participación laboral -que se había disparado el año pasado- haya seguido aumentando, tanto en las zonas urbanas, como en las rurales.

De otra parte, el desempleo -una variable que hay que desestacionalizar para poder apreciar su evolución- ha venido cayendo este año; bajó en el primer trimestre calendario; subió algo en el segundo trimestre y ha vuelto a caer desde agosto pasado.

En agosto-octubre últimos era 11,4 por ciento en las cabeceras; 11,6 por ciento en las 13 ciudades, 8,2 por ciento en las zonas rurales y 11,0 por ciento a nivel nacional.

Está cayendo no sólo por la recuperación del empleo moderno educado, sino también porque, para los menos educados, la informalidad -al alza- es mejor opción que el desempleo.

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