Cómo objetar una integración económica

¿Cuáles son los parámetros que la ley colombiana establece para objetar una operación de integración económica?El sistema establecido por la ley colombiana para objetar una operación de integración económica parte de la base que se deben objetar todas aquellas que produzcan una “indebida restricción de la libre competencia” (1) .

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agosto 08 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-08

Ahora bien, para estos efectos la ley presume que se restringe de manera indebida la libre competencia (2) , en dos hipótesis: * Cuando la operación ha sido precedida de convenios ligados entre las empresas con el fin de unificar e imponer los precios a los productores de materias primas o a los consumidores, o para distribuirse entre sí los mercados, o para limitar la producción, distribución o prestación del servicio; y * Cuando las condiciones de los correspondientes productos o servicios en el mercado sean tales que la fusión, consolidación o integración de las empresas que los producen o distribuyen pueda determinar precios inequitativos en perjuicio de los competidores. No obstante, aún en los casos en los que la operación pudiere ser restrictiva de la competencia, la Superintendencia de Industria y Comercio no podrá objetar la operación cuando los interesados demuestren, que puede haber mejoras significativas en eficiencia, de manera que resulte en ahorro de costos que no puedan alcanzarse por otros medios y, además, que se garantice que no resultará en una reducción de la oferta en el mercado. (3) Bajo estos parámetros debe guiarse la Superintendencia de Industria y Comercio al momento de analizar una operación de integración económica. La complejidad de analizar una operación de integración económica ha llevado a que las autoridades de los Estados Unidos de Norteamérica o la Unión Europea, publiquen una serie de guías o parámetros de lo que es su entendimiento de una operación de integración objetable, con el ánimo de que el mercado conozca con un grado aproximado de certeza, cuál sería el resultado de una hipotética operación que se piense realizar. En nuestro país no existe tal práctica, de ahí que sea necesario acudir a las decisiones particulares de la Superintendencia para conocer su pensamiento. A propósito, nos ha llamado la atención el argumento de la ‘empresa en crisis’, como una excepción, podríamos llamar jurisprudencial, para la no objeción de una operación de integración que restringe indebidamente la competencia. En efecto, la Superintendencia de Industria y Comercio entiende que no es procedente objetar una operación de integración cuando se compruebe que la no objeción de la misma tendría resultados anticompetitivos menores que si se objetara. En palabras de la Superintendencia: “Sin embargo, si se demuestra de manera inequívoca que de no concretarse la integración una de las sociedades intervinientes, en demostrada crisis financiera, desaparecería del mercado y que esa circunstancia, también de manera irrefragable, generaría restricciones en el mercado iguales o superiores a las que se ocasionarían con la integración, resulta forzoso concluir que la decisión de objetar la integración no sería razonable a los fines de la norma constitucional, es decir que sería una decisión injustificada”. (1) Artículo 5 decreto 1302 de 1964. (2) Artículo 5 decreto 1302 de 1964. (3) Artículo 52 decreto 2153 de 1992.

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