Obligaciones tributarias de los consorcios

Obligaciones tributarias de los consorcios

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septiembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-05

En relación con los consorcios, tengo las siguientes dudas: ¿Son los consorcios contribuyentes del impuesto de industria y comercio? ¿Deben actuar como agentes de retención del mismo? ¿Se encuentran obligados a llevar libros de contabilidad?

En primer lugar, debe advertirse que el impuesto de industria y comercio es un impuesto de carácter municipal, es decir, el impuesto se encuentra regulado de forma independiente en cada municipio de conformidad con las respectivas normas municipales. Por lo anterior, no es posible dar una respuesta general a todos sus cuestionamientos, en consecuencia, nos referiremos al caso específico de Bogotá D.C.

El artículo 7 de la Ley 80 de 1993 ha definido el consorcio en los siguientes términos:

"Para los efectos de esta Ley se entiende por Consorcio cuando dos o más personas en forma conjunta presentan una misma propuesta para la adjudicación, celebración y ejecución de un contrato, respondiendo solidariamente de todas y cada una de las obligaciones derivadas de la propuesta y del contrato. En consecuencia, las actuaciones, hechos y omisiones que se presenten en desarrollo de la propuesta y del contrato, afectarán a todos los miembros que lo conforman".

De lo anterior se desprende que el consorcio es un instrumento de cooperación que permite a sus miembros aunar recursos financieros, tecnológicos, logísticos, entre otros., y distribuir los riesgos que implica una actividad de gran envergadura económica.
Es importante señalar que el hecho que el consorcio deba inscribirse en cámara de comercio y obtener el RUT, no implica que el mismo constituya una persona jurídica o sociedad diferente a sus miembros, es decir, los consorcios no tienen personería jurídica propia.

Ahora bien, teniendo en cuenta que el artículo 41 del Decreto Distrital 352 de 2002 , establece que en Bogotá D.C. son sujetos pasivos del impuesto de industria y comercio las personas naturales, jurídicas o sociedades de hecho, se puede concluir que un consorcio no es sujeto pasivo de dicho impuesto y por consiguiente no se encuentra obligado a declararlo y pagarlo. Lo anterior sin perjuicio de la calidad de contribuyentes que conservan los consorciados.

Respecto de la calidad de agente de retención de los consorcios, es de advertir que a pesar de no poseer la calidad de contribuyentes del impuesto de industria y comercio, por disposición expresa de la Resolución 023 de 2002, artículo 1, en concordancia con el artículo 7, numeral 3 del Acuerdo 065 de 2002, los consorcios son agentes de retención del impuesto de industria y comercio, cuando realicen pagos o abonos en cuenta cuyos beneficiarios sean contribuyentes del régimen común y/o del régimen simplificado del impuesto de industria y comercio, en operaciones gravadas con el mismo en la jurisdicción del Distrito Capital.

Finalmente, en cuanto a la obligación de llevar libros de contabilidad, nos permitimos informarle que no existe disposición legal que obligue a los consorcios a llevar contabilidad (sin perjuicio de la obligación que tengan sus miembros), sin embargo, en nuestra opinión es conveniente que los consorcios lleven contabilidad en forma independiente a la contabilidad de sus miembros, pues ello permitirá, tanto a la administración del consorcio como a los consorciados, conocer con mayor claridad la participación de los miembros en los ingresos, costos, gastos, activos, pasivos y posibles contingencias.

Adicionalmente, considere que llevar contabilidad de forma separada le facilitara cumplir con sus obligaciones tributarias y obtener de forma confiable y oportuna información imprescindible para la toma de decisiones. Igualmente observe que en los procesos tributarios la prueba contable es un medio eficaz e idóneo de acreditación de los hechos.

¿Una compañía colombiana que ha contratado los servicios de una sociedad ubicada en Perú se encuentra obligada a practicar retención en la fuente por concepto de impuesto de renta?

En primer lugar es importante advertir que Colombia y Perú son países miembros de la Comunidad Andina de Naciones, motivo por el cual sus operaciones se encuentran sujetas a las normativas especiales emitidas por dicho organismo.

La Decisión 578 de la Comunidad Andina de Naciones consagra un régimen para evitar la doble tributación entre países miembros. El Artículo 3 de tal Decisión contiene una regla de carácter general la cual indica que independientemente de la nacionalidad o domicilio de las personas, las rentas de cualquier naturaleza sólo serán gravables en el país miembro en el que dichas rentas tengan su fuente productora, salvo las excepciones previstas en la misma norma.

La fuente productora es definida por la misma Decisión, como la actividad, derecho o bien que genere o pueda generar una renta, es decir, en los términos del artículo 3 de la Decisión 578, por regla general dentro de la Comunidad Andina las rentas se gravan en el país en el que se presta el servicio que genera dicha renta.

Ahora bien, el artículo 14 de la Decisión 578 establece una excepción a la regla de la fuente productora que expresa que las rentas obtenidas por empresas de servicios profesionales, técnicos, de asistencia técnica y consultorías sólo son gravables en el país miembro en el que se produce el beneficio de tales servicios. Asimismo, estable la excepción que se presume que el beneficio se produce en el lugar en el que se imputa y registra el correspondiente gasto. Así las cosas, a fin de determinar si su compañía se encuentra obligada a practicar la retención en la fuente, deberá tener en cuenta el lugar en el que han sido prestados los servicios y el objeto social de la sociedad extranjera.

En el evento en que los servicios hayan sido prestados en Perú y la sociedad extranjera no pueda calificarse como una empresa de servicios profesionales, técnicos, de asistencia técnica o consultoría, no habrá lugar a practicar la retención en la fuente por parte de la compañía colombiana, pues, se aplicará el principio de la fuente productora.

En el evento en que los servicios sean prestados en Perú y la sociedad extranjera pueda clasificarse como una empresa de servicios profesionales, técnicos, de asistencia técnica o consultoría, de acuerdo con la excepción del artículo 14 de la Decisión 578, la compañía colombiana deberá practicar la retención en la fuente, pues, es en Colombia el lugar en donde se produce el beneficio, es decir, donde se registra el gasto.

En el evento en que los servicios hayan sido prestados en Colombia, la compañía colombiana se encentrará obligada a practicar la retención en la fuente en todos los casos. Las rentas obtenidas por la compañía peruana deberán ser tratadas como rentas exentas del impuesto en su país.

¿Un comerciante que constituye una empresa unipersonal (EU) se encuentra obligado a presentar dos declaraciones de renta, una por la EU y otra como persona natural?

El artículo 71 del la Ley 222 de 1995 establece que mediante la Empresa Unipersonal (EU) una persona natural que reúna las calidades necesarias para ejercer el comercio, destina parte de sus activos para la realización de una o varias actividades mercantiles. Igualmente señala la norma, que la EU forma una persona jurídica distinta de quien la constituye, una vez ha sido inscrita en el registro mercantil.

Para efectos impositivos, señala el artículo 18 del Estatuto Tributario, que a las EU se les aplica el régimen previsto para las sociedades de de responsabilidad limitada.

De otro lado, establece el artículo 7 del mismo Estatuto que las personas naturales están sometidas al impuesto sobre la renta.
De lo anterior se colige que las EU son consideradas como contribuyentes distintos de las personas que las constituyen y que son responsables de los diferentes impuestos a cargo de una sociedad de responsabilidad limitada.

Entonces, si bien una persona destina parte de sus activos para constituir una EU, continuará siendo contribuyente del impuesto sobre la renta. En consecuencia, en el evento en que a la luz de lo dispuesto en los Artículos 594-1 y 594-3 del Estatuto Tributario, dicha persona se encuentre obligada a presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios, será su deber presentar dicha declaración independiente de que la EU que ha constituido también se encuentre obligada a ello.

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