Odisea para sacar el sello de la apostilla por caos generado por intermediarios

Abusos de los tramitadores que con exceso de documentos retrasan las diligencias y ausencia de funcionarios en las ventanillas son el problema.

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mayo 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-28

El caos que se presenta en las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores a la hora de realizar el trámite de la apostilla significa una fila de más de diez horas.

Monica Andrea Vargas tuvo que viajar desde Manizales para ponerle el sello a una partida de matrimonio que va a enviar a Estados Unidos y llegó a la fila a las 5:30 de la mañana. Pero cuando arribó a una de las oficinas de Legalizaciones y Apostilla, en la calle 100, se encontró con un campamento de personas que desde el día anterior ya hacían la fila.

"Hay mucho tramitador y ellos se cuelan en la fila. Traen demasiados documentos y no dejan que uno avance", dijo Vargas, quien a las 12 del día ya veía perdida la posibilidad de entrar a realizar la diligencia.

Un negocio redondo

Este diario observó que el problema radica en la gran cantidad de tramitadores y la escasez de funcionarios a la hora de atender en las ventanillas. En la oficina de la calle 100 hay ocho ventanillas y solo tres personas atendiendo a los ciudadanos.

En la sede administrativa del Ministerio, en la calle 26 con 13, los tramitadores portan maletas pintadas con la bandera de Colombia y cobran 10.000 pesos por cada documento. También ofrecen sus servicios con tarjetas personales y volantes.

En promedio, las personas tramitan cinco documentos y los más solicitados para la apostilla son registros civiles, diplomas de grado, actas de matrimonio y certificados de residencia. Además, si un documento tiene que ir a un país que no hable el castellano, tiene que ser traducido a la lengua respectiva de dicho Estado.

Muchas de las personas que van a realizar la diligencia se ven obligados a tomar los servicios porque no quieren aguantarse la fila o porque es imperativa la entrega de los documentos en las embajadas o consulados.

Según Liliana Pérez, de la secretaría general de la Cancillería, "el trámite de la apostilla en la oficiona de la calle 100 se incrementó en un 90 por ciento, mientras que la oficina de la calle 26 tuvo un aumento del 66 por ciento en los últimos meses".

La razón, según Pérez, es porque las oficinas no solo atienden las solicitudes de los usuarios del país sino las de los que viven en el exterior.

La Cancillería anunció que para solucionar el problema de la filas y la tramitomanía, la próxima semana se pondrá en marcha un sistema de atención y solicitud de citas teléfonicas, similiar al que usa el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

"En diciembre del 2008 las dos oficinas recibieron 2.200 solicitudes por certificados de residencia. En enero, la cifra subió a 3.100; en marzo pasó a 13.790 y en abril creció a 24.415", informó Pérez.

El proceso de la apostilla debe pasar por una revisión rigurosa; observar que los sellos concuerden, que el tipo de papel sea original y que las autoridades que suscriben los documentos sean legales.

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