Al oído de los banqueros

Se queja ayer la presidenta de la Asociación Bancaria, doña Patricia Cárdenas, en una entrevista publicada en este diario, de los bajos niveles de utilización que los colombianos hacen del sistema financiero y reduce el asunto a culpar al impuesto del cuatro por mil como la causa principal y casi única.

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agosto 11 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-11

No pasa por la mente de nadie dañarle la fiesta que los banqueros tienen en la bella Cartagena de Indias con motivo de su asamblea anual, pero es conveniente hacer referencia al tema, más ahora que comienza a discutirse el proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno al Congreso y también porque es de la incumbencia de todos. La primera duda que surge de las afirmaciones de los banqueros acerca del mencionado impuesto es si en realidad es tan determinante de esa llamada poca bancarización frente a otros costos, en particular los servicios del mismo sistema financiero. Los servicios que prestan los bancos están resultando muy caros para los usuarios y están de lejos por encima de lo que vale el criticado cuatro por mil. Argumentar que su costo está relacionado con la facilidad que se le brinda al usuario para hacer operaciones no es muy consistente, porque sencillamente hace parte de las actividades propias del negocio financiero para competir en un mercado cada día más difícil. Un ejemplo demuestra la evidencia contundente: un retiro de dinero por ventanilla en un banco usando una tarjeta puede valer 4.000 pesos en promedio. Si alguien hace una operación de 500.000 pesos, está pagando el 8 por mil y a decir verdad ese monto es muy común en las operaciones en efectivo. Lo mismo se puede decir de las transacciones por cajero: 1.000 pesos por cada una y no se permite un retiro superior a 300.000 pesos. Son sólo ejemplos simples para ilustrar la situación, pero se podría ir mucho más allá: la tasa de interés de las tarjetas de crédito ronda el 25 por ciento nominal, esto es, cinco veces la tasa de inflación, lo cual a todas luces resulta exagerado y no solo afecta el consumo, sino también desestimula el uso del cómodo y necesario dinero plástico. Para comprobar si el cuatro por mil afecta de la forma como se cree la bancarización, el Gobierno podría suspenderlo por dos años. Si al cabo de ese tiempo, los colombianos usamos más el sistema financiero, quedaría eliminado. Si no ocurre así, los bancos se comprometerían a bajar las tarifas de los servicios que prestan en una proporción que se acordara previamente. ¿Vale? Empresario exportador "Las tarifas por los servicios bancarios podrían estar afectando la bancarización más que el 4 X 1.000”.

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