Opinión/Haciendo patria/Pedro Pacanchique

Criterios.

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julio 17 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-17

Las campanas son conocidas como la voz de Dios y como las mensajeras de los hombres.

Nacieron en China 2.200 años A.C.. Desde entonces son relacionadas con el poder. En el siglo VII de nuestra era la Iglesia Católica comenzó a utilizarlas.

Hasta hace 60 años fueron consideradas como el mejor instrumento para convocar, llamar, citar, despertar e informar la hora, el inicio y fin de algunos actos o hechos.

Antiguas civilizaciones las usaron como la mejor compañía para los muertos en el otro mundo.

Hoy las encontramos ofreciendo gas o vendiendo paletas. Y en la vereda de Punta Larga de Nobsa se siguen produciendo.

Hace 10 años lancé mi candidatura a la Gobernación y como en las ruinas del castillo de mis antepasados había tres campanas y poseía unos viejos Jeep Willis.

Nada más oportuno que echar mano de estas joyas y arrancar por Boyacá a despertar las conciencias de mis paisanos para que, como en Filadelfia, USA, las campanas lanzaran al aire su tañido anunciando la liberación y la independencia de la politiquera corrupta. Infortunadamente mis paisanos son cabeza dura y siguen eligiendo a los mismos.

En las últimas campañas las campanas estuvieron en Bogotá impulsando las candidaturas de nuestros amigos Lucho Garzón y Samuel Moreno. Ganaron sobradas y se confirmó aquello de que nadie es profeta en su tierra.

Frente a la expectativa de ganar Boyacá, por primera vez, una estrella en el deporte más popular del mundo, las campanas volvieron a salir y en acto de pertenencia, como lo calificó un buen amigo, las campanas salieron a convocar y a gozarse el triunfo.

Estas campanas hacen parte de la historia boyacense.

Hace dos años, cuando conocí en Duitama a don Jaime Ramírez, comentó: "Cuando se escriba la historia de la política de Boyacá las campanas ocuparán un capítulo importante".

La mayor satisfacción me la proporciona monseñor Augusto Castro. El saludo que me da es: "¿Doctor, cómo están las campanas?". Así que campanas hay para rato.

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