Una oportunidad para Colombia

Es noticia muy popular hablar de los altos precios en los alimentos, un fenómeno de escala mundial y que hoy amenaza con acrecentar la situación de inseguridad alimentaria en que viven aproximadamente 850 millones de personas en todo el planeta. Si las cifras no descendían de los 800 millones de subnutridos antes del año 2000, ¿cuántas nuevas personas sufrirán de hambre después del alza general en los alimentos?

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mayo 27 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-27

Para muchos hogares de los países en desarrollo les será cada vez más difícil acceder a las vitaminas, proteínas y nutrientes necesarios para subsistir, pues los cereales, los cárnicos, los lácteos, los aceites y grasas, que son productos básicos, han aumentado por lo menos 50 por ciento más en el primer trimestre del 2008, que lo presentado en el 2007. Sin embargo, esta situación tan alarmante tiene su lado positivo, principalmente para aquellos países que poseen una geografía adecuada para ser productores a gran escala. Colombia es uno de ellos, su variedad de clima y su sistema hídrico permiten que se aproveche el alza de precios de alimentos para aumentar los niveles de producción en nuestro campo. De hecho, hay tres factores que indican que hay una excelente oportunidad para nuestro país. Primero, los alimentos con más altos precios son producidos en Colombia, como cereales, azúcares, carnes y lácteos. Segundo, aun en el país poseemos 21,5 millones de hectáreas para aumentar la producción agropecuaria, hecho que es bastante significativo, porque no muchos países pueden afirmar esto, y menos en las actuales circunstancias de escasez de alimentos. Y tercero, el Gobierno Nacional ha destinado en el 2008, para la política Agro Ingreso Seguro, un presupuesto de $500.000 millones, de los cuales, el 96,3 por ciento (468.000 millones) se destinará al apoyo para la competitividad del sector agropecuario, y tan solo 1,2 por ciento (6.000 millones) en costos de operación del programa. El otro 5,2 por ciento (26.000 millones) irá para apoyos sectoriales en productos como el arroz y los cereales. En el año anterior, la productividad en el campo creció, trayendo consigo empleo e ingresos para las zonas rurales principalmente. La superficie cultivada ascendió a 4’.707.813 hectáreas, superior en 101.492 hectáreas al área cultivada en 2006, y 391.031 hectáreas más que en 2002. Esto, por un lado, bajó las tasas de desempleo rural en un 6,9 por ciento en el trimestre septiembre-noviembre, y además, generó una producción agrícola de 24’958.548 toneladas, con un incremento de 647.656 frente a lo registrado en el 2006. Sería bueno que con el nuevo presupuesto para el 2008, y buenas políticas exteriores, el Gobierno Nacional logre que los productos agrícolas del país surtan los mercados internacionales. Así, los campesinos obtendrían buenos ingresos y mejorarían su calidad de vida.'' Sería bueno que con el presupuesto del 2008, el Gobierno logre que los productos agrícolas del país surtan los mercados internacionales.WILABR

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