Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lanzó alerta mundial por aftosa

La entidad considera que deben prenderse las alarmas para la prevención o, de lo contrario, podría repetirse la epidemia presentada entre 2000 y 2001.

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abril 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-30

La FAO llamó la atención de la comunidad internacional para incrementar la vigilancia ante los brotes de fiebre aftosa que se han presentado en Japón y en Corea del Sur.

"Estamos preocupados porque las rigurosas medidas de bioseguridad puestas en marcha en esos dos países han sido desbordadas", afirmó Juan Lubroth, jefe del Servicio Veterinario de la FAO.

"En los últimos nueve años, los casos en los países oficialmente libres de fiebre aftosa, como los citados, han sido extremadamente raros, por lo que los tres brotes de estos cuatro meses constituyen un motivo de preocupación", señaló el vocero de la FAO.

Así, la entidad teme que se registre una epidemia transcontinental de fiebre aftosa como la ocurrida entre 2000 y 2001 y que afectó a Sudáfrica, Reino Unido y Europa tras incursiones precedentes en Japón y Corea del Sur.

Como medida de control para impedir la propagación del virus se sacrificó en ese país a más de seis millones de animales, entre ovejas y vacas. A comienzos de abril, en Japón, las autoridades veterinarias confirmaron un brote del virus, tipo O, el más común actualmente en Asia, en donde la fiebre aftosa es endémica. Corea del Sur ha sido afectada por los tipos A (en enero) y otro de tipo O (en abril).

Al cierre de abril, como medidas de prevención y control, en Japón se han sacrificado 385 animales, entre búfalos, vacas y cerdos, mientras en Corea sumaron 3.500 animales, en su mayoría cerdos.

Entre las medidas que los expertos proponen figura la de fortalecer la bioseguridad, con nuevos análisis de las posibles rutas de entrada y medidas para intensificar el control de la enfermedad y otros más rigurosos en puertos y aeropuertos.

En general, hacer más estrictas las medidas de bioseguridad en los sitios por donde se crea que podrá transportarse la enfermedad.

Este es el virus

La fiebre aftosa es una enfermedad infectocontagiosa, producida por un virus que ataca a todos los animales domésticos y silvestres de pezuña doble o hendida, como vacas, cabras, ovejas, venados y cerdos.

El virus puede transportarse en el interior o exterior de envases, en la ropa de quien manipula las reses afectadas o en cualquier parte de los camiones que transportan ganado. Durante el transcurso del mal aparecen en el animal pequeñas vejigas o aftas (de ahí el nombre de aftosa) en lugares delicados como la boca, pezuñas y ubre.

Como signos típicos, el ganado no come o come mal, tiene la barriga contraída, pelo erizado, nariz sucia, se mueve con lentitud y de la boca sale una baba en forma de hilos gomosos.

El impacto socioeconómico de la enfermedad es muy grave por diferentes motivos, entre los que se destacan la disminución en la producción de leche y carne de los hatos, altos costos de los medicamentos para tratar las lesiones presentadas y recuperar a los animales.

Igualmente, el valor de la mano de obra adicional para el manejo y tratamiento de los animales enfermos. La fiebre aftosa no afecta a los seres humanos.

Hay siete tipos del virus

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), en el mundo hay siete tipos de virus de la fiebre aftosa, designados con letras del abecedario: los llamados O, A y C están presentes en América y en Europa.

Los denominados Sat1, Sat2 y Sat3 son propios de los hatos de África y Asia y el calificado como Asia 1 es común en los países asiáticos. Los O y A también están en Asia.

Entre todos los anteriores se han descubierto unos 53 subtipos, presentes en los hatos de Venezuela, Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. En Brasil, por ejemplo, se presentan focos con los tipos y subtipos O, A y C; en Colombia los tipos O y A y en Venezuela los llamados O y A, pero de un subtipo diferente.