Los 'otros' temas claves en la negociación con Panamá

A la discusión por la declaratoria de paraíso fiscal se suman varios asuntos estratégicos.

El Gobierno colombiano busca detectar capitales nacionales que están escondidos en el centro financiero de Panamá.

EFE

El Gobierno colombiano busca detectar capitales nacionales que están escondidos en el centro financiero de Panamá.

Finanzas
POR:
octubre 19 de 2014 - 01:04 a.m.
2014-10-19

La reunión de las cancilleres de Colombia y Panamá, María Ángela Holguín e Isabel de Saint Malo, realizada el viernes en la capital del istmo, tuvo dos caras. La buena, que el diálogo se mantiene. La mala, tal como lo dijo De Saint Malo –también vicepresidenta de su país–, que “la situación no ha variado”.

Colombia sigue firme en su decisión de no sacar a Panamá de la categoría de paraíso fiscal, a donde fue a parar el 8 de octubre por su negativa a firmar un acuerdo de intercambio de información financiera y tributaria. Y el vecino país tampoco cede en su ultimátum de 7 días para comenzar a aplicar severas retaliaciones, si el Gobierno Nacional no les retira la declaratoria de paraíso fiscal.

El plazo colombiano para lograr un acuerdo sobre información financiera y tributaria es el 31 de diciembre; y el panameño, este miércoles. De momento no se ve luz al final del túnel, pero ambos países se muestran confiados en encontrar una salida. “Vamos a lograr una solución a los múltiples temas que están sobre la mesa”, dijo la canciller y ‘vice’ panameña.

Y esta última frase no es gratuita. El tema de la declaratoria de paraíso fiscal es apenas uno de los asuntos de la agenda bilateral, donde hay otros muy importantes temas que podrían terminar jugando un papel decisivo en la construcción de una solución a este diferendo. El proyecto de interconexión eléctrica, la no entrada aún en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral, el ingreso de Panamá a la Alianza del Pacífico y la disputa de las dos naciones ante la OMC, son solo algunos ejemplos.

TLC CON DOBLE OBJETIVO

Los dos países terminaron la negociación del TLC en junio del 2013; tres meses después, los ministros de Comercio de las dos economías firmaron el acuerdo.

El principal motivo de Panamá para firmar el TLC es su interés por ingresar a la Alianza del Pacífico, integrada por Colombia, México, Chile y Perú, para lo cual es condición que tenga acuerdos comerciales con los otros socios.

Al gobierno colombiano también le interesa poner en vigencia dicho acuerdo, pero para esto tiene que recibir previamente la aprobación del Congreso, donde ni siquiera se ha radicado el proyecto de ley.

A la par de ese proceso, en la Organización Mundial de Comercio, todavía mantiene su curso la demanda de Panamá contra Colombia por los sobrearanceles que le impuso a confecciones y calzado chino que hacen escala en el canal antes de seguir hacia nuestro país.

Las autoridades panameñas alegan que esa es una medida discriminatoria contra las reexportaciones de productos como los mencionados. Colombia responde que esa es una forma legítima de controlar el contrabando y la subfacturación, que compiten deslealmente con los importadores y productores locales que acatan las normas legales.

Y todo esto, sin duda, no solo está sobre la mesa de negociación, sino que seguramente marcará el final de esta historia.

INTERCONEXIÓN ELÉCTRICA

Con Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) como socio, el proyecto, de unos 600 km, firmado en el 2011 y valorado en US$ 450 millones, busca llevar a Panamá electricidad generada en Colombia. Se frenó porque el expresidente Ricardo Martinelli dijo que su país no tenía cómo dar su parte. El nuevo presidente, Juan Carlos Varela, ratificó el compromiso, y la iniciativa espera el trámite ambiental del lado colombiano para ser construido. La meta es que opere en el primer trimestre del 2018, y suministre 400 megavatios. Con el lío de los paraísos fiscales, el proyecto ha salido a ‘bailar’, y se amenaza a Colombia con no ejecutarlo. Aunque Panamá necesita esa energía.

COMERCIO

En el primer semestre, el intercambio comercial fue de US$ 2.060 millones, con superávit de Colombia de 2.008 millones. Hasta agosto, según Anato, 261.307 colombianos viajaron al istmo, y llegaron al país 23.758 panameños.

EN ELECTRICIDAD, LA NECESIDAD ES MUTUA

La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén) confía en que Panamá y Colombia no se distancien por los temas de cooperación fiscal, ya que con un proyecto tan importante como el de la interconexión eléctrica, los dos se necesitan: el istmo requiere la energía y Colombia, exportar estos excedentes.

Al señalar que no es la mejor opción tener un distanciamiento ni con Panamá ni con los demás vecinos, la presidente de la agremiación, Ángela Montoya, señaló que estar distanciados no le conviene al país no solo por este aspecto, sino porque hay empresas del sector que tienen inversiones importantes allí, unas que acaban de hacerlo y otras que llevan algunos años en ese mercado.

“No solamente es el sector que yo represento, sino que todos los renglones se verían afectados”, señaló.

En agosto, el Grupo Argos, a través de Celsia, dio el primer paso en su expansión internacional, al acordar la compra de activos en Panamá y Costa Rica por 840 millones de dólares. De los cuatro activos a comprar, tres están en el primer país, los cuales son los complejos térmicos Bahía Las Minas y Cativá, así como el complejo Dos Mares, conformado por tres centrales hidroeléctricas a filo de agua, en el río Estí, en el occidente panameño.

TRANQUILIDAD EN EL TURISMO Y LA HOTELERÍA

La presidenta de la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), Paula Cortés, aseguró que el sector no debería verse afectado, y consideró “que el tema de los viajes y el turismo supera todos los obstáculos”. Cortés advirtió que el problema surge de la eventual exigencia de visa para ingresar a Panamá. Por eso, confía en que se llegue a un acuerdo para no afectar el intercambio sostenido de turistas entre los dos países.

El presidente de la Asociación Hotelera de Colombia (Cotelco), Gustavo Adolfo Toro, expresó tranquilidad, pues, explicó, el subsector no será impactado por la decisión del gobierno colombiano.

Las restricciones no afectan al turista panameño, que viene, compra y paga aquí en Colombia y se le trata como a un consumidor más, sin impuestos ni sobretasas adicionales, señaló el directivo.
Panamá es un país atractivo para los colombianos, bien sea por negocios o turismo.

Paula Cortés manifestó que hay que destacar que las relaciones entre ambas naciones, a nivel turístico, han sido muy buenas; incluso, Panamá ha estado durante los últimos cinco años entre los cinco primeros receptores de turistas colombianos.

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