Padres en E.U. justifican exceso de horas laborales en necesidad de asegurar ingresos para futuro de sus hijos

Las alertas no paran en los organismos implicados en los procesos de armonización familiar. Padres trabajadores de familias urbanas trabajan demasiado y eso repercute en la salud mental de los niños.

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noviembre 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-21

Habría que debatir para qué necesitan los niños satisfacer sus caprichos materiales si lo que les falta es lo más importante: un padre y una madre que escuchen sus alegrías y sus cuitas cuando vuelven a casa después del colegio.

El presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y su Normalización con los países de la UE, Ignacio Buqueras, se tomó muy en serio su papel y se embarcó en una verdadera cruzada para que los indómitos habitantes de este y otros países procuren llevar una vida más racional y se concienticen, entre otras cosas, de los graves problemas que causan a los niños los horarios irracionales de los padres.

Hola soledad

Los infantes sufren de soledad y de falta de referente en el hogar cuando llegan a casa a media tarde y, en el mejor de los casos, tienen que recibir los cuidados de la empleada doméstica.

En otros muchos casos, estos 'niños de la llave' -en referencia a la que llevan colgando del cuello para abrir la puerta de su casa- bien tienen que calentarse la merienda en el microondas y optar después por hacer los deberes sin supervisión, o bien encender la tele o el computador para matar el aburrimiento abandónico.

Esta falta de límites o de tutela puede derivar en comportamientos adictivos que determinen un tipo de conducta problemática, que luego es muy difícil de corregir. También pueden sobrevenir peligros gravísimos derivados del mal uso de los electrodomésticos, con consecuencias a veces trágicas.

"En estos tiempos de crisis no se trata de trabajar más horas, sino de optimizar mejor el tiempo", advierte el europeísta Buqueras. Recuerda que España "es el primer país en número de horas de permanencia en el trabajo -más de 247 horas por encima de la media europea-, lo cual es propiamente tercermundista, y de los últimos en productividad, mientras nuestros hijos están abandonados".

Tanto Buqueras como los expertos empeñados en que las cosas cambien han elaborado un decálogo para conseguir la armonización familiar, cuya propuesta más significativa es la mayor coincidencia posible entre los horarios de los padres y de los hijos "como base de una sociedad mejor y más equilibrada".

Reclaman igualmente que las administraciones gubernamentales y empresariales concedan más ayudas a las familias.

Maternidad deseable

Otros dos puntos exigen que empresas y sindicatos pacten medidas en el marco de los convenios colectivos "para hacer de la maternidad un acontecimiento deseable en vez de un problema para la mujer trabajadora" y que se flexibilicen los horarios laborales en función de las necesidades individuales.

El sexto punto recoge la necesidad de que se fomente la igualdad de participación entre hombres y mujeres en la vida familiar, y el séptimo, que se asegure la presencia en el hogar de al menos uno de los padres en los tiempos no cubiertos por el horario escolar.

El conflicto

Los conflictos entre trabajo y familia ocurren cuando las demandas y responsabilidades de uno y otra son, en algún sentido, incompatibles, y puede ocurrir en ambas direcciones.

Por ejemplo, la familia puede interferir con el trabajo si un empleado está distraído por problemas maritales o por la enfermedad de un hijo.

Y el trabajo puede interferir con la familia cuando los horarios laborales hacen imposible la asistencia a fiestas familiares o que se completen las tareas domésticas.

"En Estados Unidos existe la idea de que el trabajo y la familia son diametralmente opuestos, la gente piensa que debe ser una cosa o la otra... En la clase media blanca todos hablan de cuán estresante es la combinación de trabajo y familia", comenta el psicólogo Joseph dijo Grzywacz., de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest, en Estados Unidos. Los inmigrantes latinos lidian mejor con esto. 

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