Padres usan cada vez más Internet para integrarse a redes sociales

Julia McGovern se impresionó cuando su mamá le envió solicitud para ser amigas en Facebook. La hija había estado en la red desde hacía cuatro años y no tenía idea que su madre supiera qué era eso.

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noviembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-05

"Era mi mundo", dijo Julia, de 18 años y residente de Hopkinton, Massachusetts. "Ella todavía estaba en la etapa de enviar correos", agregó.

Eso ya no es así. Los padres están atestando los sitios de redes de socialización, en ocasiones para monitorear a sus hijos, pero algunas veces lo hacen por la misma razón que los adolescentes: para comunicarse y compartir.

Para algunos adolescentes esto puede percibirse como una intrusión en su espacio virtual. Para otros, se trata simplemente de una nueva manera de estar en contacto con mamá y papá. Ello depende, dicen los expertos, de qué tan bien se comunican padres e hijos, tanto en línea como fuera de ella.

En general, hoy los adolescentes son más cercanos a sus padres que en generaciones pasadas, dice Nancy Robinson, estratega de consumo de Iconoculture, una compañía de investigación de tendencias culturales en Minneápolis (Minesota, E.U.).

En la actualidad, los jóvenes prefieren a menudo pasar tiempo con sus padres que estar encerrados en su habitación, señala Robinson.

Eso se puede extender fácilmente a los sitios de socialización en red, los cuales, después de los mensajes de texto, son el segundo medio más usado por los adolescentes para comunicarse tecnológicamente, según Don Tapscott, autor de 'Growing Up Digital' (Creciendo en la era digital, de 1997) y del libro 'Grown Up Digital', a punto de salir al mercado.

Dylan Akers, de 17 años y residente de Cambridge, Massachusetts, incitó a su mamá, Carolyn Bailey, a unirse a Facebook y la ayudó a establecer su página.

Bailey, de 46 años, una asesora en salud y preparación física, dice que ha tenido más conversaciones en Facebook con los amigos de su hijo que con él.

"Pienso que todos ven a mi mamá como una mamá genial", dice Dylan. "Yo soy bastante abierto con ella sobre mi vida", agrega.

Más allá del rastreo

Muchos padres sienten que deben monitorear en Internet a sus hijos. Algunos limitan la exposición de sus hijos a extraños a través de Internet utilizando las configuraciones más estrictas de privacidad.

Rod Carveth, de 53 años y residente de New Britain, Connecticut, hizo que su hija adolescente lo incluyera como un amigo cuando ella se suscribió a MySpace y Facebook. Él quería estar seguro de que ella no estaba poniendo en la Red algo inapropiado o revelando información demasiado personal.

"Comencé sobre todo como un inspector", dice Carveth, un instructor en la Universidad de Hartford, cuya hija tiene ahora 16 años. "Desde entonces, he evolucionado al punto en que dejo mensajes como 'te deseo un buen día; no olvides hacer esto'. Ese tipo de cosas. Y ella ha respondido de la misma manera", agregó.

Algunos expertos señalan que los padres que piden ser 'amigos' de sus hijos en la Red sin ser invitados pueden enviar a los adolescentes un mensaje de que no confían en ellos.

Michael Solomon, un profesor de mercadotecnia de la Universidad Saint Joseph's, en Filadelfia, dice que los adolescentes que colocan fotografías sugerentes o mensajes inapropiados bloquearán el acceso de sus padres a la información de todas formas. "Puede tener un efecto contraproducente", señala. "Puede avergonzar a los muchachos y a sus amigos, y crear resentimiento", agrega.

Anastasia Goodstein, autora de 'Totally Wired: What Teens and Tweens Are Really Doing Online' (Totalmente cableados: lo que adolescentes y preadolescentes están haciendo realmente en línea), cree que los padres deberían mantener una distancia discreta en las redes de socialización.

"Pienso que puede acercarlos más al ayudar a los padres a aprender más sobres los intereses y amigos de sus hijos", apunta.
"Donde se vuelve delicado es que lo que está ocurriendo en los sitios de redes sociales son realmente conversaciones entre adolescentes y sus amigos. Uno no está escuchando sólo a su propio hijo. Repentinamente, uno está escuchando también lo que todos sus amigos están haciendo", dice.

Visión de joven

Liz Funk, de 19 años y alumna de último grado en la Universidad Pace, dice que le extrañó ver en Facebook que uno de sus maestros de secundaria le envió una bebida virtual a otro.

Funk, quien escribe en Internet sobre chicas adolescentes, dice: "realmente no puedo recomendar que los padres obtengan cuentas con el único propósito de monitorear a sus hijos. Pienso que lo más importante es que los padres necesitan hablar con sus hijos sobre lo que es apropiado colocar en Internet y lo que no" 

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