‘El país ya cuenta con una política industrial moderna’

Santiago Rojas, saliente ministro de Comercio, Industria y Turismo, destaca el trabajo nacional y regional para mejorar la competitividad de las empresas con miras a su internacionalización.

Santiago Rojas, Ministro de Comercio, pasará a dirigir la Dian.

Claudia Rubio

Santiago Rojas, Ministro de Comercio, pasará a dirigir la Dian.

Finanzas
POR:
julio 29 de 2014 - 12:57 a.m.
2014-07-29

Tras cerrar el ciclo de negociación de acuerdos comerciales, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo decidió orientarse a la consolidación de una política industrial para aprovechar el acceso a los mercados.

Mientras esto avanza, entre el 2010 y el 2013, las exportaciones pasaron de 40.000 millones de dólares a más de 60.000 millones, la industria creció 3,9 por ciento a pesar de la caída del año pasado y el país se prepara para recibir 4 millones de turistas.

El ministro Santiago Rojas, quien en los próximos días pasará a la dirección de la Dian, habla sobre los logros y retos de esta cartera.

En materia comercial, ¿qué es lo que más destaca?

Entraron en vigencia los acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea, se negociaron la Alianza del Pacífico, Corea del Sur, Panamá e Israel y se adelantaron las negociaciones con Japón. Eso muestra que ya tenemos acceso a un gran número de mercados y tenemos el reto de culminar su aprobación en el Legislativo.

¿Cómo se ha traducido el cambio en la política comercial?

Las exportaciones pasaron de 40.000 a alrededor de 60.000 millones de dólares, pero lo que se observa es que aún hay una gran dependencia de las exportaciones mineroenergéticas. Es claro que debemos seguir trabajando en diversificación de la canasta exportadora y para ello hay dos vías. Una, es abrirle mercados a esos productos, de ahí la importancia de tener hoy en día alrededor de 1.500 millones de potenciales consumidores. Por otro lado, viene la implementación de una política industrial moderna, para aprovechar los mercados abiertos por la política comercial. El enfoque es hacia el desarrollo productivo.

Pero la necesidad de diversificar no es reciente…

Pero se han visto avances. Las exportaciones no mineroenergéticas crecieron 19 por ciento en 3 años, al pasar de 13.800 millones de dólares a 16.400 millones, lo cual no está mal pero la meta es que cada vez se exporten más bienes de este tipo. Hay más empresas exportando, también hay más productos, y nos estamos enfocando a trabajar directamente con las regiones para ver cuál es la oferta exportable y ayudarles para que esos productos lleguen a los mercados internacionales.

¿Le inquieta el deterioro de la balanza comercial?

Colombia debe tener una política en la que el fomento al sector exportador sea esencial, pero no podemos frenar las importaciones porque son buenas, hay que importar para exportar. Al ver la composición de lo que se importa, la mayoría son bienes de capital, insumos y materias primas que no se producen en el país. Eso muestra que el sector productivo también está aprovechando las ventajas de poder importar en buenas condiciones para ser más productivos, y que ponemos a los países a competir para que exporten a Colombia en mejores condiciones, porque hemos visto una sustitución de origen de importaciones, no estamos desplazando al productor nacional.

El desequilibrio con Estados Unidos es cada vez mayor…

Por la concentración en los productos mineroenergéticos, el comercio es muy sensible a lo que ocurra con los precios, pero la realidad es que hay al menos 350 productos nuevos que exportamos y 1.609 empresas están vendiendo a ese mercado por primera vez y en eso concentraremos nuestros esfuerzos. El otro tema es que han aumentado las importaciones porque EE. UU. desplazó proveedores en algunos productos.

¿Ese desequilibrio comercial cuándo podría ser un riesgo?

Siempre hay que pensar en que tenemos un potencial exportador grande y en ese tema hay que hacer un esfuerzo grande. No podemos conformarnos con una balanza negativa, pero sin satanizar las importaciones y entendiendo que una balanza temporalmente negativa no pone en riesgo la economía.

¿Ya pasó lo peor en la industria?

Se está recuperando de manera importante, porque la economía va bien y este año podría crecer casi 5 por ciento. En el 2013 hubo una pérdida de dinamismo importante, pero ya estamos viendo cifras positivas. Hay que entender que hay temas particulares como la baja en la actividad de la Refinería de Cartagena, que golpea las cifras. Por lo pronto, hay que seguir trabajando de la mano con los empresarios para consolidar una política industrial potente y moderna, basada en productividad, innovación y encadenamientos. Es ahí donde se genera el empleo formal y estable.

¿Cuál fue el gran logro?

Lo más importante fue consolidar una política industrial, entender que no se trata solamente de subsidios y protección, sino que incluye productividad, encadenamientos, innovación, competitividad país e internacionalización de las empresas. También es importante no tener miedo de adoptar medidas de defensa comercial, sin basar la competitividad en el proteccionismo.

¿Qué destaca de la ejecución?

Hay varios esfuerzos que se están materializando. El Plan de Impulso a la Producción y al Empleo (PIPE) ha funcionado, se le entregó más de un billón de pesos a la industria para su modernización, la creación de iNNpulsa para la innovación y el emprendimiento, así como el trabajo en las Comisiones Regionales de Competitividad, y el trabajo que desarrollan distintos sectores para ser de talla mundial como parte del Programa de Transformación Productiva. Esos son apenas algunos ejemplos

¿Qué se está haciendo para reducir el 'Costo País'?

Ese tema está asociado a los costos logísticos, en lo cual incide la eficiencia del Estado, hay que mejorar las inspecciones, y agilizar los trámites aduaneros. En costos de energía se eliminó la sobretasa para usuarios industriales y la del gas, todo eso conjugado con lo que se está trabajando en infraestructura mejorará la eficiencia.

¿Sigue preocupando la revaluación?

Como Ministro de Comercio, me preocupa. Ojalá tuviéramos un dólar con un precio más alto, como bien lo ha dicho Mauricio Cárdenas, el ministro de Hacienda, un dólar alrededor de 1.950 pesos es más adecuado para la economía colombiana. Dependemos de muchos factores externos, pero desde Colombia se está haciendo un esfuerzo para comprar dólares y no monetizar.

Hay quienes plantean que haya un Ministerio de Industria independiente. ¿Cómo ve eso?

El tema institucional no debería ser la discusión, no creo que el Ministerio deba dividirse, porque hay que consolidar lo que se está haciendo para fortalecer el sector en temas como productividad, innovación, modernización, costos, entre otros. El énfasis de esta cartera es la industria y el turismo, la política comercial ha cumplido un ciclo que hay que terminar.

APROBAR CUATRO ACUERDOS EN EL CONGRESO, LA TAREA PENDIENTE

En esta legislatura entrarán al Congreso los acuerdos con Corea, Panamá, Israel y el Protocolo Comercial de la Alianza del Pacífico. Algunos son muy polémicos y el Congreso cambió. ¿Cómo ve el ambiente?

Hay que explicar los acuerdos. En el caso de Corea, se entendió que es bueno para el país, se abren oportunidades en agroindustria, por ejemplo. Hay preocupaciones del sector automotor y de los electrodomésticos, hay que entender esas inquietudes y seguir adoptando una política de apoyo. El agro ha manifestado preocupaciones por la Alianza del Pacífico, pero es también un buen acuerdo. Países como México son productores de alimentos, pero no exportan sino que tienen que importar grandes cantidades para su consumo interno. Queremos explicar producto por producto, porque el acuerdo no es una amenaza. Una ventaja es que permite la acumulación de origen y realizar encadenamientos productivos.

‘EL TURISMO ES UNO DE LOS LLAMADOS A CRECER’

El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Santiago Rojas, señala que desde el punto de vista turístico, el país ha cambiado.

“Colombia es visto en el mundo de manera diferente, no solo como destino de inversión sino de turismo”. En ese sentido, señala que se ha pasado de 2,5 millones de turistas en el 2010 a casi 4 millones en 2013 y este año se espera superar esa cantidad.

“Eso genera divisas y empleo, hay 1,6 millones de colombianos qye trabajan en ese sector y recientemente se han creado más de 227 mil puestos de trabajo”, explica.

Añade que el reto ahora es trabajar en la estructuración de paquetes turísticos que diferencien a Colombia en conectividad, infraestructura turística, en promoción, así como en combatir la informalidad.

“En todos esos temas se ha avanzado, pero todavía hay mucho por recorrer”, dice el funcionario.

Señala además que otro frente en el que hay que trabajar es en incentivar el turismo de los colombianos en el país, aprovechando la gran variedad que existe.

Finalmente, Rojas considera que “con el posconflicto, el turismo podrá ser uno de los sectores más beneficiados y es uno de los llamados para crecer más en los próximos años”.

En cuanto a las inversiones para este sector, el Ministro explica que se han abierto casi 20.000 habitaciones nuevas y se han renovado 11.000.

Como hay ciudades en donde ya hay una oferta importante y preocupa que se baje la ocupación, el énfasis debe ser promover la inversión en regiones donde no se ha consolidado el ‘boom’ hotelero y donde hay grandes oportunidades.

“Hay intereses de cadenas de todo el mundo por venir a instalarse en Colombia, pero queremos incentivar especialmente a las ciudades que tienen una oferta hotelera deficitaria”, puntualiza Rojas Arroyo.

EN POCAS PALABRAS

Lo difícil: “Lidiar con tres carteras. Industria y comercio necesitan mucho tiempo, y el turismo es fascinante”.

Lo mejor: “El equipo de trabajo. En el Ministerio el personal es muy técnico, profesional y comprometido”.

Los pendientes: “La consolidación de la política industrial que necesita el país es un asunto que toma tiempo”.

Una frustración: “Queríamos un mayor crecimiento tanto en la industria como en la generación de empleo en el sector, así como la diversificación”.

Los cuellos de botella para el exportador: “La revolución en infraestructura es fundamental, pero hay que complementarla con eficiencia del Estado, operaciones aduaneras, reglas claras y estables, hay que reformar los instrumentos de apoyo”.

Luisa Gómez R.

Redacción Portafolio