En el país cultivan alga para mitigar desnutrición

Buscan producirla industrialmente y masificar su consumo. La espirulina, considerada un superalimento por algunos expertos en nutrición, tiene cada vez más adeptos en todo el mundo.

En el mundo ya se consume la espirulina como alimento y suplemento dietético.

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En el mundo ya se consume la espirulina como alimento y suplemento dietético.

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agosto 06 de 2014 - 02:08 a.m.
2014-08-06

La espirulina, una diminuta alga utilizada hasta ahora en piscicultura y vendida como antioxidante en las tiendas naturistas, podría ser la solución a la desnutrición en Colombia, donde un grupo de investigadores busca cultivarla industrialmente y masificar su consumo.

“A nivel mundial ya se consume la espirulina como alimento y suplemento dietético porque es antioxidante, ya hay una producción industrial. Lo que nosotros buscamos es desarrollar cultivos artesanales para que los campesinos puedan obtener una fuente de alimento”, dijo Juan Carlos Montenegro, biólogo de la Universidad Nacional a cargo del proyecto.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que en la década de 1990 impulsó iniciativas para producir algas para el consumo humano, 120 gramos de espirulina poseen un 80 por ciento de las proteínas que tiene un huevo, y además aporta aceites beneficiosos como Omega 3 y 6.

“Esta microalga presenta una concentración proteica del 69 por ciento, superior a la de la carne de res (22 por ciento), el pescado (20 por ciento) y la soja (30 por ciento); adicionalmente, tiene vitamina B12 y antioxidantes”, de acuerdo con un informe de la Universidad Nacional sobre el proyecto.

Según Montenegro, implementar la producción de espirulina es sencillo.

“Solo hay que invertir en abono y telas; es un sistema fácil de instalar. Se trata de una transferencia tecnológica que le sirve mucho a las comunidades”, enfatizó el experto, quien dijo que tras superar la fase inicial de armar la producción, se enfrentan a un reto mayor: el de incluir la espirulina en los hábitos alimenticios de los colombianos.

“Una vez terminado el trabajo tecnológico, hay que hacer un trabajo social. Es básico no agredir los conceptos sociales y culturales que hay en cada región”, concluyó.

Un informe de la FAO señala que entre 2011 y 2013, cinco millones de personas en Colombia, un 10,6 por ciento de la población, padecieron de subalimentación, frente a un promedio regional de 7,1 por ciento.

En tanto, la mortalidad infantil en el país es de 19 por 100.000 nacidos vivos, una unidad por encima del promedio regional de Latinoamérica y casi cinco veces más que en Francia, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2012.

AFP