Un país singular

Aun cuando aparezca como un lugar común decirlo, Colombia es un país singular. Una rápida lectura de periódicos y revistas de las últimos fechas, confirman este aserto. Durante siete años, nos han hecho creer que los ciudadanos hoy están más seguros que nunca. Le oí decir al periodista Felipe Zuleta en estos días, que bastaba con ver los noticieros de televisión y que a la quinta noticia ya iban sesenta muertes, originadas en las causas más disímiles. Ya es reiterativo el caso de niños que mueren mientras juegan, víctimas de lo que extrañamente llaman ‘balas perdidas’, que no lo son tanto, pues vienen del enfrentamiento entre bandas o pandillas de todos los pelambres.

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mayo 27 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-27

El fin de semana en Sabaneta (Antioquia), al terminar un partido de fútbol, fueron asesinadas cuatro personas, incluidos niños y ciudadanos discapacitados. Hace unos meses, un artefacto explosivo mató a una persona e hirió a otras en plena ‘Zona Rosa’. En lo que eufemísticamente llaman ‘ajuste de cuentas’, los noticieros de televisión y los diarios dan cuenta de asesinatos múltiples. Un par de ancianos son asesinados con el aparente propósito de robarlos, en un barrio popular de la capital de la República. Varios oficiales del Ejército están siendo procesados bajo cargos de asesinato y asociación para delinquir, por la muerte de jóvenes a quienes bajo el sueño de un trabajo -legal o ilegal- se les hacía aparecer luego como guerrilleros muertos en combate. En Cali, un joven empresario es asesinado a golpes al parecer por un grupo de jóvenes transexuales, en circunstancias todavía no suficientemente aclaradas. Hace unos meses, murieron más de veinte personas en un accidente de tránsito ocurrido en lo que llaman la carretera ‘Medellín-Quibdó’, que de tal no tiene sino el nombre. Pero para la mayoría de la gente, de acuerdo con las encuestas, este es un país seguro por cuanto el Gobierno ha golpeado significativamente a la guerrilla de las Farc. Sin embargo, son más las cosas singulares que pasan en nuestra querida Colombia. Personas muy respetables, honestos trabajadores públicos, servidores sin tacha, intelectuales de valía, pero que llevan diez, quince y más años en la actividad política, son graduados por ciertos sectores de los medios, seguramente a su pesar, como ‘independientes’. Entre ellos figura una ex ministra de Comercio Exterior y de Defensa, y Senadora por el Partido de la U. Creo que ella misma debe sentirse ofendida por el falso título que ahora le dan de ‘independiente’ después de tantos años en la brega política, por cierto con lujo de competencia y con mucho éxito. También en esa lista aparecen dos ex alcaldes, uno de Bogotá y otro de Medellín, que fueron elegidos a nombre de la ‘Alianza Social Indígena’, que de todas maneras es un partido político, así ellos como todo parece indicar, lo hayan abandonado para matricularse de ‘independientes’. Y si faltaran cosas singulares, el fin de semana nos sorprendimos con la macabra noticia de un empleado de funeraria que sin tener en cuenta para nada el dolor de los deudos, se va con su amiga a un motel a divertirse, mientras en el parqueadero deja al cuidado del vigilante el cadáver al que sus dolientes no le pueden dar por esa causa, oportuna sepultura. ¿No es este un extraño país? '' Aun cuando aparezca como un lugar común decirlo, Colombia es un país singular. Una rápida lectura de periódicos y revistas de las últimos fechas, confirman este aserto.WILABR

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