Palmeros impiden obras para control de las inundaciones

Cormagdalena denunció que en algunos sectores de la cuenca del río Magdalena los palmeros, ganaderos y habitantes de los cascos urbanos, impiden que se construyan obras para el control de inundaciones, ya que según ellos, éstas perjudican el rendimiento de los cultivos y la producción ganadera.

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noviembre 20 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-20

La denuncia fue hecha por el director de Cormagdalena, Horacio Arroyave, quien explicó que pese a los esfuerzos del Gobierno para evitar que cada invierno el 60 por ciento del país se vea afectado por las inundaciones, la falta de conciencia de algunos sectores mantendrá gran parte de municipios inundados. Expertos de la Universidad Nacional señalaron que las obras que se ejecutan para el control de inundaciones en la cuenca del Magdalena, en las cuales se invertirán cerca de 65.000 millones de pesos, no se han podido hacer en el lugar adecuado, ni en el plazo acordado, ni en el tiempo climático óptimo. Si bien se ha ejecutado un importante número de obras a lo largo del río, se requieren más trabajos y en lugares adecuados, de lo contrario miles de familias seguirán siendo afectadas por las inundaciones. El director de Cormagdalena explicó que en el municipio de Puerto Wilches, un sector de los palmeros impidió que se construyera el dique de contención, situación que obligó a la entidad a realizar una obra de amurallamiento del casco urbano de la población, lo cual permitió que el municipio no se viera afectado por la creciente del Magdalena. Sin embargo, no ocurrió lo mismo con los palmeros que vieron cómo se inundaron sus tierras, por lo que protestaron ante la negativa del Gobierno para atender sus peticiones. Cormagdalena sostiene que la entidad trató de construir un dique a 500 metros de la orilla, para evitar que las aguas afectaran los cultivos, pero que los propietarios de las tierras se lo impidieron y ahora están reclamando. El funcionario señaló que esto ocurre a lo largo del río, ya que las personas construyen en la ronda del río. Hay varias poblaciones que deberían ser reubicadas, como la inspección de El Cerrito en El Banco, Magdalena, o San Miguel de Hatillo, donde cada invierno los habitantes resultan damnificados. También es el caso del barrio La Playa en el municipio de El Banco. Para evitar que esto siga ocurriendo, se requiere de un decreto que fije las normas para las rondas de los ríos, lagunas y quebradas, ya que los habitantes se ubican allí sin importar el grado de riesgo que existe.

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