Panamá: fractura del Ejecutivo

La fulminante destitución que el presidente Martinelli hizo de su canciller Juan Carlos Varela, ha generado una ruptura en el Ejecutivo del vecino país, pues los ministros y viceministros del Partido Panameñista -aliado que hizo posible la victoria del actual presidente- renunciaron a sus cargos y sus 20 diputados anunciaron que se unirán a los 17 diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD), actualmente en la oposición.

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septiembre 05 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-09-05

Haber notificado la destitución por la prensa, expresa el nivel del conflicto generado entre el Presidente y su segundo a bordo, y recuerda la expulsión que el presidente Guillermo Endara hiciera en 1991 de Ricardo Arias, quien ejercía las funciones de primer vicepresidente y ministro de Justicia. El Presidente argumentó que Varela tenía "cuatro sombreros puestos a la vez" - presidente de su partido, vicepresidente del país, candidato presidencial y ministro-, y que el país necesita un Canciller dedicado sólo a sus funciones. Dado que Varela dejó aprobados siete de los doce tratados para evitar la doble tributación -con Italia, Países Bajos, Qatar, Luxemburgo, Corea, Singapur, México, Barbados, Portugal y Estados Unidos-, logrando que el país fuera excluido de la lista negra de paraísos fiscales de la Ocde, todo parece indicar que el motivo inmediato de la ruptura es la oposición de Varela a un proyecto inmobiliario faraónico que el empresario Rafael Bárcenas pretende desarrollar en tierras revertidas de la zona del Canal. En el fondo parece que está la contradicción entre las aspiraciones presidenciales de Varela y el interés de Martinelli por reelegirse, lo cual implicará una reinterpretación de la Constitución -tal como lo consiguieron Óscar Arias, en Costa Rica y Daniel Ortega, en Nicaragua- lo que al parecer será facilitado por designación de nuevos magistrados en la Corte Suprema que Martinelli hará en los próximos días. La economía ha crecido en los últimos años y las agencias calificadoras de Estados Unidos concedieron el grado de inversión en el 2010, pero Roberto Sifón, director de riesgos soberano de Standard and Poor's, se refirió a esta crisis como "una muy mala e inesperada noticia, y creo que va en contra de las mejoras institucionales que veíamos en Panamá". Hace un mes, Moody's había advertido que una ruptura en la alianza de Gobierno "podría obstaculizar la gobernabilidad y detener potencialmente cualquier reforma adicional". En julio, The Economist reconoció el crecimiento económico de Panamá, pero destacó las falencias en educación y en institucionalidad por la intromisión del Presidente en el Poder Judicial, la corrupción de los funcionarios, el espionaje a opositores políticos, la expulsión de la Procuradora, y la intromisión en la Corte Suprema. La conclusión de The Economist fue lapidaría: "a menos que Panamá limpie su Gobierno, corre el riesgo de convertirse en el próximo México, y no en el próximo Singapur". Nacional y Externado labeethovenhv@yahoo.comHELGON

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