Paneleros de Santander están en crisis por bajos precios del producto

Hace 8 años el Gobierno anunció la instalación de una planta de etanol que nunca arrancó y sí creó expectativas a los cultivadores, lo que llevó a una sobreproducción.

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abril 11 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-11

Por cuenta de los bajos precios a los que se ha visto sometida la panela por la sobreproducción de caña que hay en Santander, especialmente en la zona conocida como la hoya del río Suárez al sur del departamento, la región dejó de recibir más de 53.000 millones de pesos en el 2009.

La crítica situación del sector panelero fue expuesta en una sesión de la Asamblea donde el disputado Roberto Schmallbach aseguró que la sobreoferta ha llevado a que el kilo de ese producto, que en el 2007 se estaba pagando a 1.528 pesos, hoy se esté pagando a 720.

"El punto de equilibrio es superior, perdiendo de esta manera los agricultores que no recibieron 6.600 millones de pesos que en salarios significan 350.000 jornales/año, cifra que representa casi el 10 por ciento del producto interno bruto agropecuario de Santander", indicó Schmallbach. 

Jorge Manosalva, panelero del municipio de Barbosa, señaló que el problema se originó por la sobreproducción de caña generada tras el anuncio en el que el Gobierno Nacional, hace ocho años, indicó que en la región operaría una planta de etanol que demandaría una gran producción de caña.

"Confiamos en lo que dijo el Gobierno y todos los campesinos sembramos mucha caña esperanzados en que en Güepsa (Santander) funcionaría la planta de etanol que nunca arrancó y nos sumió en la crisis más grave que hemos tenido los paneleros", agregó Manosalva. 

Schmallbach precisó que una de las soluciones, además del respaldo económico para los cultivadores, es la exportación del producto final. "El mercado con miras a la exportación no se ha podido llevar a cabo por la falta de equipos modernos que cumplan con las exigencias del mercado internacional", manifestó el diputado.

Según los cálculos, un trapiche tiene un valor de 1.200 millones de pesos para que pueda cumplir con los requisitos del Invima y trabaja cerca de dos meses al año, no siendo rentable esta inversión para un trabajo de corto tiempo, sumado a esto que la producción se recoge después de los 15 meses de la siembra.

Según el secretario de Agricultura de Santander, Darío Echeverry, la región cuenta con cerca de 1.000 trapiches, donde predomina la producción tipo artesanal, y el productor tiene toda la cadena: él posee el vivero, cultiva, muele y saca la panela.

Echeverry propuso que ese modelo sea cambiado al sistema de la palma que produce, saca su fruto y se les vende a las extractoras.

"Un trapiche nuevo basado en vapor produce un 40 por ciento más de jugo de caña, que es la materia prima para la panela, y los trapiches que actualmente tenemos, que cuestan entre 120 y 200 millones de pesos, no producen en esas condiciones. Cuando se les habla a los paneleros de modernización, no les gusta mucho es una cultura muy fuerte, pues llevan 150 años en este negocio heredado", expresó el funcionario. 

Echeverri explicó que las ayudas que se han solicitado al Gobierno Nacional se centran en la facilidad de créditos blandos a los productores, en generar precios de sustentación y facilitar una política que pueda mejorar la demanda para equilibrar la producción.