La Parada: un barrio que vive del contrabando

A este sector en territorio colombiano llegan camiones cargados con productos venezolanos.

Las mercancías son exhibidas para compradores colombianos y venezolanos.

Archivo Portafolio.co

Las mercancías son exhibidas para compradores colombianos y venezolanos.

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enero 09 de 2014 - 04:09 a.m.
2014-01-09

Caminar por las calles de La Parada, en la frontera con Venezuela, es como hacerlo por un supermercado a cielo abierto en territorio de ese país.

Muchas de las casas se convirtieron en depósitos de mercancías venezolanas que son exhibidas en los andenes de las mismas.

Los ruidos al paso de los camiones 350 y 750 por sus calles todas las madrugadas, dejan ver la magnitud del contrabando desde ese país hacia Colombia, según comprobó Portafolio.

Los vehículos pasan por las trochas del río Táchira o por el puente internacional Simón Bolívar cargados con víveres, electrodomésticos, repuestos, gasolina o diésel, entre otros, hasta este barrio del municipio de Villa del Rosario (Norte de Santander).

Allí descargan los productos, que son distribuidos al por mayor y al detal a tiendas en el mismo sector, a Cúcuta, Norte de Santander o departamentos como Santander, Boyacá y Cundinamarca.

Lo curioso es que se encuentran los mismos artículos que escasean en Venezuela: alimentos, productos de aseo tanto personal como del hogar, repuestos para carros y motos, barriles y pimpinas de diésel y gasolina; y todo al mismo precio, más barato o con un leve incremento con respecto a como se consigue en los supermercados de Venezuela.

La crema dental grande es a 1.500 pesos, una bandeja de 12 botellas de salsa de tomate cuesta 20.000 pesos, un kilo de arroz o de azúcar, tan solo 200 pesos.

Por este motivo, los mismos habitantes de Venezuela, incluso desde Maracaibo a cuatro horas en carro, vienen a comprar lo que no se consigue allá y sin las consabidas limitaciones de cantidades, largas filas o documentos para demostrar que sí viven en dicho país.

Un funcionario de San Antonio del Táchira, en Venezuela, afirma que, comúnmente, los camiones salen cargados con los productos desde el interior de Venezuela para los supermercados fronterizos de ese país, pero los dueños de estos los venden directamente a los contabandistas y son descargados de este lado de la frontera.

“Ellos ya han arreglado con la guardia venezolana a lo largo de todo el camino”, agregó esta persona que pidió no ser identificada.

El negocio da para todos: para las autoridades (civiles y policiales), para los contrabandistas y para las Bandas Criminales (Bacrim) en ambos países.

Incluso los ‘urabeños’ y los ‘rastrojos’ fijan los precios a los que son vendidos los productos para que los minoristas y mayoristas de la zona no especulen con los mismos.

El contrabando no solamente se hace a gran escala, también hay nuevas modalidades: los conocidos como ‘hormiguitas’, que compran los tres productos que permite pasar por el puente la guardia venezolana; y de eso viven. Y los maleteros, que se encargan de pasar todo el día la carga a través del río.

Pero el contrabando no es solo de allá para acá. Cuando definitivamente no se encuentran algunos productos en Venezuela, como embutidos o artículos de aseo, los camiones hacen el camino de vuelta sin ningún tipo de problema.

CORRUPCIÓN POR LO ALTO

Un conocedor del tema en Colombia le manifestó a Portafolio que hay serios indicios que el contrabando en Venezuela es dirigido al más alto nivel.

La entidad que maneja este tema en Venezuela es el Servicio Nacional Integral de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), cuyo superintendente es José David Cabello Rondón, hermano del presidente de la Asamblea Nacional del país, Diosdado Cabello.

La fuente agregó que el interés de José David por atacar el tema es muy poco y que hay algo que hace que los hermanos Cabello tengan muy poco interés en lidiar con el asunto.

“Lo que se escucha es que la corrupción comienza en el alto gobierno, pasando por los altos mandos militares hasta los niveles más bajos”, dijo el experto.

FORTALECER LA FUERZA PÚBLICA

Juan Ricardo Ortega, director de la Dian, afirma que la lucha contra el contrabando es más de fuerza pública que administrativo ya que la entidad vigila directamente las aduanas. 

Ortega afirmó que la cantidad de contrabando es inimaginable ya que se calcula que desde Venezuela pasan, de solo gasolina, unos 600.000 galones diarios. Agregó que hay tres clases de contrabando, el de Arauca, el de Norte de Santander y el de La Guajira, cada uno con sus características.

Unidad Investigativa Portafolio

Frontera Colombo-venezolana

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